Etiqueta: aprendizaje

  • Todo «eso» (de las emociones)hace muy complejo el proceso…

    … de ver bien lo que se mira.

    Hay que aprender a mirar, para aprender a ver. Desde que nacemos y se abren los ojos, es preciso estar atentos a todo lo que nos rodea. Y no solo a mamá, por muy esencial que sea en eses momentos.

    Y por eso, «bendita curiosidad». Sin ella el proceso imprescindible de aprendizaje sería algo imposible. Necesitamos sentir curiosidad por algo, para que ese algo se haga objeto de nuestra mirada y posterior visión.

    Por ese motivo fracasa mucho profesorado. Porque no son conscientes (no quieren?) de que, mientras no consigan la atención de su alumnado, todo lo demás sobra.

    Lo primero e imprescindible, en la interacción con el alumnado, es derribar el muro de desconfianza que trae adherido la cría humana, cuando se le pone delante la autoridad de un profe. Y si este es autoritario, por mínimo que sea, entonces el muro será impenetrable. No se podrá ver nada detrás de él. Y, lo que es mucho peor, el adulto docente, ni cuenta se dará del muro que acaba de construir.

    En ese caso «de muro en el aula», el acto educativo ni empezar puede. Las emociones positivas que deben intervenir en él, están completamente frenadas. Y derivan en emociones básicamente negativas («no me quiere atender»…).

  • Hasta ver una flor humana con…

    … su oprimida belleza.

    Porque en este caso no le amputan su olor, que también, lo que le amputan es su expresión más natural y libre. Lo que pueda aportar de belleza humana, en esta etapa de adolescente. Y esperemos que, para mayor venganza, no le hayan amputado también su clítoris.

    Todo se hace más complejo al reflexionar sobre este tipo de «flores», como bien notaremos en su momento. Cuando entremos a reflexionar sobre la maduración de las crías humanas, en el ecosistema tan manipulador de la SAD (sociedad adulta dominante). Porque, la amenaza de lo políticamente correcto, que permite el maltrato infantil, pero persigue la mirada de un viejo a un niño en el parque, no impedirá una serie de reflexiones sobre el particular. A fin de cuentas uno ya es veterano, porque la cuenta suprimida por Tío Google, fue aduciendo «perversión de menores» o algo parecido. Estamos locos, además de ser muy muy mediocres. A esto nos ha llevado el retraso evolutivo de esta versión tan nefasta del homo sapiens, que somos actualmente.

    Así que aprovechemos para hacer notar que estas reflexiones sobre el arte de ver, con atención, con ánimo y una gran necesidad de ampliar conocimientos, deben servir para hacer más libre y natural la navegación por esta internet, tan maltratada por la fauna humana terrestre.

    Sí, se trata de perseguir menos a los llamados viejos verdes, que no se meten con nadie, aunque tengan pensamientos algo disruptivos. Y más perseguir a los matarifes de turno, como los sionistas de Netanhayu, los rusos fanáticos de Putin, los diferentes colectivos opresores, apoyados por la gran Hipócrita Europa y por USA, que maltratan día sí y día también al sufrido pueblo africano, asiático y sudamericano. Sin olvidar a todo colectivo o individuo al que se considera opositor y acaba siendo un simple y cruel terrorista. Y, ya de paso, hacer que se preste más atención a las viejas y viejos del planeta, que tienen que mendigar para que les dejen vivir tranquilos sus últimos años. O a las crías humanas, a las que se les despoja de su necesario futuro.

    Está claro, ¿o habrá que repetirlo muchas veces?

  • Y qué decir de este hermoso pájaro…

    … que ha mudado en bella flor!!!

    Y viceversa. La flor se ha hecho pájaro, aunque sea incapaz de volar.

    Quizás fue la maldición de un olímpico dios, que decidió castigar al pájaro para evitar que volara libremente. Y tenerlo siempre sujeto en su jardín particular. Los dioses pueden ser enemigos muy envidiosos.

    O, por el contrario, algo más simple, como que la naturaleza le dio a la flor una capacidad para tomar alguna forma física, que permitiera desorientar a los posibles seres vivos que intenten acabar con su vida. Sean depredadores naturales o simples mamelucos humanos, con ganas de estropear la naturaleza (sea lo que eso sea… pero, como mínimo, un colectivo floral).

    Pero dejémonos de mitos y volvamos a lo nuestro : mirar es distinto de ver, y si mirar necesita un cierto esfuerzo, ver, lo que se dice VER, es toda una carrera casi universitaria o de formación profesional. Aunque la debamos realizar durante nuestras etapas de cría humana, la infancia y la adolescencia, las más desproteeidas.

    Pero es única forma de que lleguemos a adultos, con la mochila completa, en relación al sentido de la vista. Porque después, ya no tendrá remedio (nuestra insuficiencia visual, por mucho que la intentemos mejorar). Por el contrario, con la edad lo normal será ir perdiendo capacidad visual. Nos va disminuyendo el material de ayuda (las «aplicaciones») que portamos en nuestra mochila.

  • Y qué decir cuando las flores…

    …ni flores parecen!!

    Porque también ellas se disfrazan, como el Arce, cuando vimos que disimulaba, para despistar al invierno. Aunque , en este caso, los cambios no son solo de color, sino también de formas. Con esta flor en concreto aumenta mucho el grado de disimulo floral.

    Y es que la biodiversidad, como iremos viendo al hablar de los humanos, es un pilar básico de la evolución natural. Algo que no parece entender muy bien la mediocre versión de homo sapiens, que viene siendo el ser humano actual (tu y yo… mis diversos yos). Le va mucho más hacer de emperador en modo Star Wars de pacotilla y llenar el planeta de clones.

    Y la diversidad, tan amada por la naturaleza (sea lo que eso sea), empieza precisamente por aprender a ver lo diverso que es el ecosistema donde vivimos.

    Porque se trata de congeniar la típica rosa, más o menos preciosa, incluso muy «artificial», con cualquier otra flor, que puede resultar menos bonita e, incluso, un adefesio, para algunos cerebros selectos.

    Porque , ya lo dijimos con Sócrates en su versión platónica, la belleza es un constructo social (ver página sobre la mente), fabricado a partir del gusto de alguna gente con poder, para hacerse líder de «lo bello».

  • Porque hay campanas, que parecen una cosa…

    … pero son otra…

    En principio estas flores son acampanadas y hasta tienen un típico zumbido dentro, cuando ves a alguna abeja en su trabajadora tarea de recogida polenesca. Pero mucho cuidado si son avispas.

    Color y forma, si miras con atención sirven para disfrutar, viendo sus belleza.

    Si viviste tu infancia en una zona rural, sabrás perfectamente que se pueden usar (abusar?), haciendo que estallen entre las dos manos. En Galicia por eso se les llama «estalotes». Según la edad puede tener su punto de emoción, tanto el tacto como su sonido.

    No dan un fruto interesante para los humanos, pero es una planta medicinal (ahí entra la ROM/MOR), que tiene una sustancia química muy tóxica. Aunque curiosamente, nada es lineal en la naturaleza, también puede ser usada como remedio médico.

    Así que la dedalera (digitalis purpurea) puede llevarnos por la senda del conocimiento previo, del presente y del futuro, de una forma amena que nos hace más ricos e en esa moneda tan despreciada, a la que se llama sabiduría. Fíjate que acabas de meter en la ROM/MOR (si tienes ganas) hasta un nombre científico, usado en Biología. Dejemos por ahora de lado, que exista ese «rollo» llamado Botánica. No queremos cargar demasiados archivos de conocimiento en la ROM/MOR, a partir de lo que aquí reflexionemos. Vayamos ligeros, como el machadiano viajero.

  • Lo dicho, hay que aprender a leer…

    … lo que vemos.

    Así que toca ir resumiendo lo visto en todos estes ejemplos con flores, que trataban de hacernos trabajar con el concepto de PUNTO DE VISTA.

    Porque te puedes acercar a una flor como un romántico o como un científico, pero en ambos casos, necesitas ser un vidente. No el que «ve» fenómenos paranormales, ni nada de eso. Se trata de ver en profundidad, de observar con atención lo que miras.

    Sea una simple mirada para apreciar su belleza o una mirada más compleja, para observar los elementos que la naturaleza usó, para construir ese edificio tan bello.Y tan útil, una vez que madura su fruto.

    Porque una flor, como todo ente material (o virtual), que se nos presenta delante de los ojos, es como un libro… pero cerrado, en principio. Tenemos que aprender a abrirlo con mucho cuidado y a ir pasando sus hojas. Y ser capaces, al pasar la vista por las palabras que tiene escritas (o sus imágenes), de ir descifrando lo que ellas nos quieren contar.

    No es muy diferente leer la rosa que presentamos en la imagen, con ir pasando los impresos pétalos escritos por Homero, cuando leemos la Odisea, por ejemplo.

  • Y por qué buscar la luz del sol…

    … y el agua subterránea???

    Lo primero que debe hacer una planta es organizar su sentido de “la verticalidad” (pro y  antigravitatorio). Es decir mandar orden de levantar su parte aėrea e introducir sus raíces en el suelo terrestre. Un movimiento hacia arriba, para buscar la luz solar y el otro, hacia abajo, en la bùsqueda de agua… además del CO2 atmosférico (sus hojas) y los minerales necesarios del suelo (sus raíces)  vertical… tener este sentido “gravitatorio”… no es precisamente el sentido de la vista que puede tener un animal, pero no es despreciable precisamente, como sentido de orientación.

    Así que, como primera lección sobre el arte de mirar, que nos estamos montando en estas reflexiones, podía ser la necesidad imperiosa de aprender a ver la realidad con mucho más sentido del que solemos usar los humanos. Por ejemplo… ¿o no?

    Nos creemos, como podemos creer en dioses, que somos la hostia mirando… y que ya vemos lo que miramos, cuando realmente no estamos viendo un pimiento… ¿o no?

    Seguro que confundimos pensar con creer, como confundimos mirar con ver. Porque son gajes del ser humano, en versión mediocre de homo sapiens, como por aquí decimos… ¿o no?

    Así que miremos una hermosa palmera, en un no menos hermoso lugar, llamado Jameos del Agua (Lanzarote), donde César Manrique dejó un atisbo de su mágico diseño paisajístico. El problema serio será que veamos todo lo que nos ofrece el mago del paisaje, en una propuesta muy llena de contenido formal y de fondo. Y para eso lo que necesitamos, es mucho apoyo de nuestra ROM/MOR… ¿o no?

  • Pero un exceso de luz (energía ) puede…

    … destruir la VIDA.

    Eso lo intenta explicsr, por ejemplo, la película del Oppenheimer. Se trata de ver, no solo mirar, lo complejo que resulta observar todas las implicaciones de una idea perfectamente cartesiana : elaborar una bomba atómica. Una idea que ya Einstein no apadrinaba.

    Porque no se trataba de descubrir la forma de ayudar a conseguir una fuente bien potente de energía, para dar luz en las partes del planeta sin ella, si no buscar un arma muy muy destructiva (y masivamente!), para matar tanta tanta gente, que los políticos irracionales decidan acabar con una irracional guerra.

    Toda una muestra de la mediocridad que tenemos la versión actual del homo sapiens. Una auténtica desgracia humana

    Y es que nos empeñamos en actuar como fieras, para engañarnos a nosotros mismos, haciendo que lo contingente (no necesario) se haga realmente necesario. Incluso imprescindible : matar a muchos, para evitar que acaben muriendo muchos más… pero, dónde està la idea de humanidad, en esa frase???

    No, no necesitamos a J. P. Sartre, para comprobar que nuestra existencia, en lo que va de siglos XX y XXI, es tremendamente miserable. Ni siquiera un Victor Hugo , sería capaz de reflejar tamaña cantidad de miseria humana.

  • Porque lo contingente…

    no siempre es necesario,

    Porque Adán ( y Eva), es decir el ser humano, no es necesario. Por eso es contingente, el necessrio es Yahvé.., o cuslquier dios que se “haya inventado el “hombre”. La mujer no lo necesitaría para vivir fuera del Edén.

    Eso lo vienen a decir los escolásticos, la primera parte, y se quedaron tan tan anchos.

    Pero Descartes nos enseñó que había una mente para pensar. Y es la que pare las ideas, generando así creencias, sean por fe, inamovibles, o de las que deben ser comprobadas experimentalmente. Como hablamos en la página sobre el alma. Esas ideas que sirven para ilustrar lo que se llama realidad existencial.

    Estas ideas son las que pensamos aquí… y del existencialismo filosófico, hablaremos más adelante . Cuando lleguemos a ver que existe el proceso de filosofar. Antes, para qué?

    Así que somos muy necesarios para existir… y, por eso. estamos AQUÍ.

  • Porque todo lo que parece uniforme…

    … esta muy lleno de matices.

    Incluso debemos evitar que tienda a ser demasiado uniforme. Porque lo vivo debe ser diverso, igual que la visión. Porque puede que solo parezca estar solo. Y algo que se aprende, al observar con atención lo que estamos viendo, son las características que acompañan a lo visto. Pero que pueden estar ocultas, y sin ellas le falte vida a la flor.

    Por ejemplo, la soledad o la compañía. O bien otras sensaciones intangibles que una flor nos puede transmitir. Con su aroma nos traslada incluso a lugares lejanos, que visitamos hace tiempo o que desearíamos fervientemente visitar. Son cosas que no se pueden medir físicamente, pero que tienen mucha entidad espiritual. No se perciben racionalmente sino emocionalmente.

    Al principio pueden parecer «frases ilegibles», pero con el tiempo aprendemos a leer en esos colores, en esos olores, en un tacto supersuave. Como se puede aprender a «leer» los sonidos de un instrumento

    Toca aprender a leer nuestras propias emociones. Las causadas por todas estas sensaciones no visibles. O será imposible que aprendamos a leer las de los demás.

    Y si no sabemso leer lo que nos dicen,¿cómo nos vamos a COMUNICAR con ellos/ellas, e incluso elles?