Etiqueta: adolescencia

  • … estar siempre en… la CUERDA FLOJA

    Porque podemos llegar a odiar el papel que nos ha tocado representar.

    Y suele pasar cuando se está harto del trabajo de madurar, durante la adolescencia, que viene a ser algo así como picar piedra sin ver el resultado, estando en una cárcel y soñando con una estancia más o menos dorada en algún edén inexistente.

    Se puede decir que la adolescencia tiene mucho que ver con la fase edénica, en la que Eva descubre que tomar la manzana lleva consigo un durísimo castigo. Conocer la realidad no siempre es placentero.

    En cierto modo bíblico, la adolescencia supone aprender a coger manzanas del árbol, sin que te puedan castigar con la expulsión del paraíso, dónde te tocó vivir.

    Y por eso, el Chico de la Moto (La ley de la calle) debe autoexpulsarse de la Vida, para que pueda seguir vivo su hermano. Es decir, debe enseñarle a Rusty James, como coger la manzana sin que se entere su Yahvé.

  • ¿De niño a adulto… o VICEVERSA?

    Y no decimos nada raro en el título de la entrada, pues por aquí está clara una cosa : nacemos y maduramos como infantes/adolescentes, luego somos adultos… pero en la etapa adulta podemos señalar dos nuevas fases de maduración, o más bien de lenta regresión, que son la de la segunda adolescencia y la de la segunda infancia, para acabar muriendo como auténticos bebés…

    Esto lógicamente, si no perdemos parte de nuestra primera adolescencia, ya que, en ese caso, nos costara mucho tener una adultez completa. y, en ese caso, no podremos disfrutar de una segunda adolescencia y una segunda infancia…

    Porque una cosa es que podamos mantener, cosa no fácil, una plenitud en el uso de la inteligencia, pero la función vital de relación con el ecosistema ya nunca será la misma.

    A partir de los 70, se puede decir que entramos en una larga fase de mantenimiento y posibles pérdidas, incluso la total pérdida de la conciencia/consciencia. Aunque parece ser que , últimamente, se ha descubierto que no sucede igual en el macho que en la hembra (dicho deterioro), debido a tener un cromosoma X en vez de uno Y.

    Pero independiente del sexo, es el hecho de que el haber completado una buena mochila adolescente marcará el viaje de los 60 hasta los 80, incluso los 90, haciendo que pueda ser un paseo por ese medio desierto que será nuestra mente. Porque de ella, con las incorporaciones pertinentes en la primera fase de la adultez, dependerá la profusión de oasis ,que aún podamos visitar. Siempre claro, que los tengamos «en mente», ya que antes hubo que fabricarlos.. porque en la realidad no existe el maná!!!

  • Enamorarse, por ejemplo, desde… la butaca del CINE

    ¿Quién no se ha fijado a fondo, y demasiado a fondo, tal que Dante empedernido de su Beatriz hollywoodense?

    Primero son las artistas juveniles, que irradian belleza desde la pantalla, aunque ni siquiera seamos capaces de saber lo que eso es. Estamos aprendiendo aún, si aprendemos, a diferenciar el mirar la pantalla, de ver lo que nos cuenta la pantalla. Y luego ya viene el erotismo, que nos sigue tapando lo que hay «detrás» de lo que miramos.

    La lectura de imágenes ni es fácil ni, sobre todo, se favorece en nuestra infancia. Vivimos en un mundo muy visual, despreciando el aprendizaje para ser capaces de leerlo/verlo correctamete.

    El mundo adulto que nos manipula no quiere que vayamos llenando la mochila de nuestra adolescencia con saberes , conociendo aspectos de la realidad que serían básicos para nuestra etapa adulta.

    Los adultos prefieren que seamos monigotes, que no saben apreciar la verdadera belleza, ni la necesidad de comunicarse con afectos, incluso más que con palabras. Aunque ni siquiera a usar las palabras nos enseñan. Llega con saber leer las instrucciones de la maquinaria social dominante. De nuestro lugar en ella. Y cumplir bien las órdenes.

  • Aunque suframos, queriendo que se encarne… nuestra AMADA ideal

    Como fue el caso de la Beatrice a la que tanto amó, virtualmente, un gran poeta como el Dante. Lo que se puede considerar la cuna del amor platónico, tal como lo conocemos hoy.

    No necesitas ver que existe realmente, te la imaginas y ya está. Como la china de Andrés en La lengua de las mariposas, de hace días.

    Con una imaginación muy potente podemos hacer que tome cierta dosis de presencia, hasta el Amado Dios de San Juan de la Cruz. Y sí, conviene releer su poema, por enésima vez.

    Porque el misticismo necesita ser leído mientras estamos situados en la mitad de la escala (al cielo). Como buenos gallegos, que no se sabe si suben o si bajan, conviene deleitarse al mismo tiempo de lo terrenal y de lo celeste.

    Nada bueno sale de una relación amorosa, donde se pone al amado por encima, en un altar, al que nunca llegaremos con nuestras caricias terrenales. Es lo mismo que si nos situamos por encima de él, muy por encima, allí donde nunca podrá llegar, porque le falta nuestra ayuda afectiva (para transcender algún escalón más).

  • Porque, el sueño del amor, viene ya… de muy LEJOS

    Cuando el amor se disfrazaba con el ropaje de amigo… ¿Cuántos amores nacidos de la amistad? Y, como no, cuántos amigos perdidos?

    Ser un juglar medieval no venía en el ADN de los mozos que se metían a pergueñar poemas musicados. Era como enamoriscarte de aquel chico de la panda de barrio, fueras tú chica o chico. Eso sí viene en el ADN.

    Como montarse un grupo musical tipo The Beatles, tampoco es una capacidad genética heredada de sus antecesores.

    Entramos en el campo de la sociogenética… un intento de explicación del hecho evidente, de que unos acaban siendo trovadores y otros herreros.

    Y, como no, del hecho de que unos nazcan en cuna regia y otros en un jodido establo, aunque luego te llamen Rey de los Cristianos, antes de crucificarte. ¿Cómo explicar los diferentes comportamientos del ser humano?

  • Porque… ¿VIVIR y existir son lo mismo?

    Es un concepto muy difuso el de amor platónico, pero al mismo tiempo es un concepto que nos tiene comido el coco prácticamente a todo adolescente.

    Porque puede que realmente no exista ese tipo de amor, tan tan literario, pero está clara, desde luego, su vivencia. Y sobre todo, que su ausencia es mucho más grave que la del amigo imaginario de la infancia.

    ¿Quién no ha vivido/sufrido, porque suele vivirse con sensación de pérdida (incluso sin haberlo tenido), un amor no correspondido?… sobre todo si nos hemos atrevido a pasar de la fase platónica a la experimental.

    ¿Quién, incluso, si tuvo una infancia dominada por una religión, no ha pasado por la etapa mística correspondiente? La de sentirse más cerca de un dios cualquiera, que del ser humano que estuviera a nuestro lado. Para luego sentirse de nuevo abandonado.

    ¿Cómo poder vivir y sentir que existes, si no hay otro ser humano, que certifique tu existencia? Y no parece que pueda valer una IA para expedir ese tipo de certificados.

  • Si es que empiezas, algún día… a madurar

    Y así llegaremos a adultos… o no. Porque la salida de la adolescencia está asegurada, claramente, pero lo que no tenemos totalmente seguro es que portemos en nuestra mochila el billete para llegar a la estación adulta.

    Podemos quedarnos por el camino, con una adolescencia mal curada y, que derivará, lógicamente, en una adultez enferma.

    Es lo que aquí llamamos ir con la mochila averiada. Más o menos llena de traumas e insuficiencias, por ejemplo… y especialmente afectivas, que nos van a marcar como adultos para siempre.

    Y, lo que es peor, el gen social que llevamos injertado va a seguir madurando como un poseso. Nada que no pueda ser algo parecido, en modo cinematográfico, al hongo que va comiendo el coco en la estupenda serie TLOU.

    O, en formato mucho más suave, esa entrañable imagen que nos deja el genial Buster Keaton… de adulto «aún no encontrado».

  • Unas arrugas, que se van formando, porque… te machacan desde que eres una CRÍA humana

    Cuando eres viejo te abandonan. Y desde que naces te maltratan, más bien más que menos, para evitar que puedas hacer funcionar tu capacidad innata de regeneración social. No lo olvidemos. Porque, independientemente de ser hembra (científicamente) es de vital importancia que estés en fase de cría humana. Porque es entonces, cuando se va a fortalecer todo tipo de capacidad, que esté aún latente en tu ADN.

    Lo que los genes biológicos determinan, que serán expuestos en su aspecto fenotípico (el que se muestra al exterior ), necesita ser replanteado, por la SAD, para que cumpla con los intereses sociales de esa misma SAD.

    Y es importante considerar que la capacidad genética para regenerar una SAD (sociedad adulta dominante ) no implica necesariamente su buen uso, por parte de las crías humanas, una vez hechas adultas. Precisamente en la maduración como cría humana es necesaria esa guía de los adultos. Porque se necesita su experiencia, para no convertir esa capacidad regenerativa en un simple estallido de cohetes de feria, que no llevan a ninguna parte positiva. Que no ayuden al proceso de la evolución natural y social. Por el contrario puede que apuntalen, aún más, el anquilosamiento social.

    Por ejemplo, con el consabido miedo a los cambios propugnados por los adolescentes. Otro gen social negativo. O los adultos que aún tienen su adolescencia bien fresquita y siguen pensando que se necesitan cambios. Pero es cuando se les acusa de revolucionarios y de no saber «lo que quieren». Cuando, solo el saber que es necesario un cambio, ya vale por todos los saberes juntos.

    Luego ya vendrá la fase en la que se va aprendiendo qué cambios son positivos y cuáles son negativos. Por ahora toca simplemente preguntarse : ¿Cómo vas a perder, lo que ni siquiera empezaste a tener? Y también preguntarse ya de paso : ¿Cómo evitar las arrugas que me quieren ir imponiendo?

  • También puedes ser la adolescente que NO te dejará…

    … llegar a adulta!!!

    Sí, porque no solo son los adultos los inductores de un mal comportamiento, en los pasos a dar hacia el futuro de un adolescente. No son los únicos que interfieren negativamente en tu proceso de maduración. Como decimos muchas veces pueden ser otros adolescentes, los que ayudan a injertar genes sociales negativos. Son esos que llamamos aquí falsos amigos. ¡O claramente enemigos!

    En Inocencia interrumpida, tenemos el ejemplo de dos adolescentes (ya maduritas),que usamos en las imágenes (hace días y hoy).

    Antes fue una «casi» adulta, sucesivamente violada por su padre, y por lo tanto un adulto poseedor de varios genes sociales, de lo más negativos. Que consiguió injertarle a su hija, otra colección casi idéntica, pero, con la diferencia de, que el ADN de la hija, tenía algunas capacidades positivas. Podemos pensar que toda la energía destructiva que fue acumulando, violación tras violación, la dirigió exclusivamente contra sí misma. Lo que suele pasar, debido al ambiente machista, y lo que le provocó la enorme capacidad de poder sobrevivir sin autoestima. Algo que te lleva a querer destruirte, por considerarte básicamente «algo malo«.

    Y hoy está una compañera de internado, que es incapaz de sentir empatía por el prójimo, lo que la convierte en un arma precisa de destrucción mental (y suponemos que física, llegado el momento). En este caso, machaca a la anterior hasta conseguir que se ahorque, al anular las características genéticas (biológicas)que la habían mantenido «a salvo». Algo lógico, pero muy poco natural. Aunque la gente suele confundir mucho esto de «natural y artificial».

    En esencia es un gen negativo (de la «compa») que refuerza a otro gen negativo (del padre). Porque, como pasa con los genes biológicos, siempre puede haber una interacción entre los genes , que los puede hacer mucho «peores».

  • Porque si no lo dices, de adolescente…

    .. puede que NO llegues a adulta!!!

    Porque ese futuro que aguardabas, de ser una ama de casa feliz, por ejemplo, quedó truncado por un adulto violador. O un megamanipulador emocional.

    Que puede ser tu propio padre biológico (o adoptivo). O un familiar, que pasaba por allí. Incluso uno que se dice tu amigo y que te quiere ayudar a ser libre.

    La única ventaja, por llamarle algo, es que así te matas tú, pero no dejas que luego te mate un empedernido machista.

    Pero vaya consuelo.

    Hay mujeres que no pueden escoger, porque solo tienen la parte oscura del dilema. O sea, que a decir NO también se aprende!