Categoría: ciencia

  • Y al final, justicia y poder … acaban hermanados

    Porque da igual presumir de tener a un Dios detrás de ti o toda la corporación de Wall Street… la defensa del poder establecido se hace siempre de la misma forma : extender la injusticia, en amplitud y en profundidad.

    Y da igual a quienes persiga el justiciero de turno. Siempre acabarán pagando el pato, los pobres de la Tierra, como bien explica la historia de la humanidad.

    O el cine de Hollywood, que está plagado de todo tipo de justicieros. Los que defienden la justicia del oprimido y los que defienden la «justicia» del opresor.

    Porque esa «justicia» del opresor es la que está íntimamente hermanada con el poder. Se habla de justicia, cuando se tendría que hablar de injusticia.

    Como cuando los poderosos hablan de libertad, pero hablan de SU libertad, no de la de los demás. O sea que volvemos al mismo tipo de suplantación, se le tendría que llamar falta de libertad. O simplemente opresión. Y esa es la «justicia» que reparten los sicarios de cualquier poder establecido. Incluido el poder estalinista, este aún más inhumano por ser tan mentiroso.

  • O, mucho peor, se cree… un JUSTICIERO

    Porque tratar de cambiar la sociedad conjuntamente, aunque sea por parte de una minoría social, no es nada fácil, pero puede ser en esencia algo justo.

    Pero establecer una justicia individual, fuera del control de otros individuos, además de ineficaz, es la mejor forma de caminar al abismo de la autocracia. De nada vale que, al principio del proceso de rebelión, hasta se hiciera un poco de justicia.

    Y sí, eso es hablar de las cruzadas. De todo tipo de cruzada. Individuales e incluso colectivas. Pensemos cuando esa lucha colectiva, básicamente religiosa, está motivada por una minoría poderosa, como la Iglesia Católica, controlando al poder terrenal como si fuera ella misma.

    De hecho el concepto patria, como el de bandera, están inventados para mantener un espíritu belicoso totalmente inhumano. Brutalmente irracional. Pero que mantiene en el poder a gobernantes, que solo buscan su propio beneficio. Normalmente antirracional y antiemocional. Y no son solo las fuerzas armadas. Están incluidas, en este colectivo justiciero, todo tipo banda callejera o mafia organizada, que se rigen por su propio código de «justicia».

    Y no, tampoco hablamos de un Trump o un Netanyahu, o un Putin, por ejemplo. ¡Y menos de un Hitler o un Stalin! Es ironía (por si no se notara).

  • O ser más complejo… alguien que se cree un REVOLUCIONARIO

    Porque en un mundo donde reina la violencia, debido a ser masivo el gen social negativo de la insolidaridad y la lucha por el poder, para oprimir a los demás, no resulta fácil buscar un método NO violento, para cambiar la mala organización social.

    Y ahí tenemos un problema, un gran problema.

    Y, lo peor, no ha aparecido aún el gran matemático revolucionario, que pueda plantear siquiera la ecuación que lo resuelva.

    Solo hay atisbos. Pero todos ellos, incluida la primera gran ecuación, la Revolución Francesa, se han quedado a las puertas de una posible meta.

    Y aún mucho peor, teniendo en cuenta la imposibilidad real de alcanzar una meta, ya que , como buen ejemplo práctico de límite, no puede llegar, por definición, a tener existencia real. Lógicamente, no hablamos de metas parciales, tipo las que existen en las carreras deportivas. Esas sí se pueden conseguir. Porque, no olvidemos que, la única meta final posible, de toda carrera deportiva es la muerte del deportista.

  • Incluso siendo… un simple PACIFISTA

    Porque hay diversos niveles de disidencia, pero todos conllevan a estar a mal contigo mismo… y, sobre todo, con los demás. Algunos te mirarán con desprecio e incluso con ganas de hacerte daño.

    Y todo ello, como dijimos ayer, es un efecto de que la maduración natural y libre de tu ADN te hará fortalecer el sentimiento de empatía y de solidaridad, nunca al revés.

    Así que sería más fácil, si te dejaran madurar natural y libremente, en derivar hacia un pacifista que hacia un belicista. Porque el deseo de matara al enemigo no está incluido en el ADN.

    De hecho ni siquiera está incluida en tu ADN la capacidad de crearte enemigos. Todos los seres vivos del universo son o tus amigos o son tus depredadores, pero siempre por necesidades alimenticias. Tienen que sobrevivir, como tú, en el ecosistema conjunto. No existe el enemigo natural, hasta que no te injerten el gen social negativo correspondiente. Pues ese será el generador del enemigo social.

    Porque un enemigo (humano) es claramente un constructo social, fabricado por ese gen social negativo que te ha regalado la SAD (sociedad adulta dominante). Para convertirte, simplemente, en una pieza de la maquinaria defensiva de esa misma SAD. Y lo mismo le pasa a ese supuesto enemigo, que también tiene su propio adn social negativo, generado por su propia SAD.

  • Porque ser rebelde… es muy jodido

    Y, si no tienes cuidado, o eres muy radical en tu denuncia, puede llevarte a algún tipo de cruz.

    O acaso ¿hay algún ejemplo, en la historia de la humanidad, donde la lucha por la libertad de pueblo ha llevado a algún sitio que no fuera mortal?

    Incluso cuando esa lucha se limita a defender la libertad espiritual de los pobres. Y de los ricos, si querían hacer penitencia.

    No sabemos hasta donde podía llegar el gen biológico solidario de Jesús, porque su naturaleza no está del todo clara. Pero el que porta todo ser humano solo le vale para adaptarse al ecosistema y sus cambios. No dice nada de luchar por la justicia. Porque el concepto de justicia es un constructo social, no genético. Portamos los genes biológicos de la empatía y la solidaridad, pero no el que permite discernir cuando es injusta nuestra insolidaridad. Ese es un gen social positivo. El que nos permite solidarizarnos con Gaza, si lo poseemos.

    Porque el adn social del ser humano se va complementando, en su proceso de maduración, con la capacidad/necesidad de solidarizarse con los que padecen injusticia, ya que ella es incompatible con el ejercicio libre de la inteligencia. Tanto racional como emocional. Así que el amigo Jesús bien pudo aprender todo lo que sabía. Pero la solidaridad ya le venía de fábrica, por el simple hecho de tener parte humana.

  • O dejar las dudas y … ser CONFORMISTAS

    O esperar que todo se resuelva por si solo. Merced a la intervención divina, o del simple destino…o bien del poderosos de turno. Del jefe que nos controla.

    Todo vale para no tener iniciativa propia y sobrevivir esperando órdenes. Uno de los genes sociales negativos que sostienen la desigualdad y la opresión en el planeta Tierra.

    Y decimos Tierra, porque ya va siendo hora de que diferenciemos la realidad terrestre de la realidad marciana, por ejemplo. Ya que dada la orientación política tomada por el Dr. Elon, que se está pasando a ser Mr. Musk, ya no es seguro que el viaje a Marte no tenga derecho de admisión (solo para muy ricos).

    El adn social trumpista tiene poca pinta de dejar, que los no ricos puedan trasladarse hasta el planeta vecino.

    Porque si alguien tiene un aire de Palpatine que asusta, ese es el Pato Trump.

  • Porque podemos ser cartesianos… y DUDAR

    Pero ya lo decía Descartes, sin dudar no existimos. Y si no existimos, ni miramos ni vemos, ni tenemos que pensar en lo observado… y, sobre todo, hagamos lo que hagamos, seremos como lágrimas en la lluvia y desapareceremos.

    Y lo que es peor, sin conciencia de haber existido.

    O acaso piensas que, por ser un simple juguete en el espacio tiempo generado por un alienígena en su videojuego, o lo que sea, puedes dejar de sentir lo que sientes, especialmente notar esas tremendas ganas que todos tenemos de vivir.

    Porque, te pongas como te pongas, tu estás viviendo TU vida. O la vida que OTROS te escriben, pero incluso dentro del videojuego tienes un margen de libertad, para escoger la jugada necesaria para avanzar, porque a quien nos controle no le gusta tenernos totalmente presos. Y, menos aún, ser perdedores.

    Solo otro ser humano, puede tener el gen social negativo de disfrutar con nuestra opresión, con nuestra falta de libertad y con nuestro sufrimiento. Solo otro ser humano, casi igual que nosotros. No es ningún alienígena, que pueda estar por la galaxia adelante. Ni tampoco un dios al que tuvimos que inventar, para proteger el poder de los monarcas, que empezaron a robar propiedades y vidas de otros seres humanos. Es otro como nosotros.

  • O, ya puestos… el típico mafioso delator

    Porque no hay corrupción tan grande, que no se pueda vestir de generosa aportación al bien común. En esto, los políticos siempre han sido unos artistas.

    Porque la política actual se basa en sacar provecho del cargo, en función de la vista gorda que hagas en relación a las actividades típicas de una administración pública : organización del territorio, eventos que puedan ser aprovechados como fuentes de publicidad privada…

    Como muy bien ilustran las películas y series sobre la mafia, especialmente la mafia USA, aunque tienen sus grandes mafias en otros lugares del planeta, como Rusia o la China Popular.

    Esa mafia que se centra en las actividades bancarias, legales y para legales, para blanquear esa inmensa cantidad de dinero que proviene de los diferentes tráficos (armas, drogas, personas…). Que ahora, con la ingeniería financiera, para acelerar su acumulación y hacer perder la pista del dinero, son los fondos de inversión. Siempre mordiendo allí dónde se puede sacar mucha pasta, aunque suponga usar un desastre natural (o provocado)… incluso una guerra como las actuales de Rusia contra Ucrania e Israel contra Gaza.

    Es mucho dinero el que fluye sin pausa hacia las cuentas secretas de los multimillonarios del mundo, que manejan este tipo de tráfico. Los que lo hacen directamente y todos los que lo apoyan de una u otra forma. Hay que tener un gene social negativo, muy negativo, para hacerse un buitre profesional. De eso no hay duda. Y lo quieren o no, los Nodless, son fundamentales en este proceso de acumulación monetaria.

  • ¿Y, por qué no,… un capo de la mafia?

    Ya dejamos fuera disfraces varios, que permitan controlar el poder indirectamente. Vamos al fondo de la cloaca social, dónde suele estar el poder verdadero. Porque la cloaca no está ubicada allí dónde moran los pobres. La verdadera cloaca está dónde habitan los ricos. Como nos da a entender el gran Victor Hugo, quien se comporta de forma miserable no es el pueblo, son sus gobernantes.

    Se llame mafia o fondo de inversión, se vista con armas de fuego o con armas de ingeniería financiera… son los nuevos y asquerosos buitres, que están esperando a que Mowgli desfallezca, para hacerse con su cuerpo de niño.

    Hasta los bancos tradicionales se van quedando obsoletos. En cuestión de mando y corrupción. Son tiempos nuevos. De nuevos disfraces para detentar el poder establecido. Aunque la podredumbre siga dentro de las conciencias.

    En este sentido de buscar disfraces para conseguir poder, hay que reconocerle al Pato Trump una cosa, él no se viste de demócrata, le gusta mostrar su carácter neofascista en directo.

    Porque el Trump , en el fondo, con su amiguito del alma, Mr Musk, en la campaña electoral de 2024, es el parapeto ideal para los poderosos empresarios y traficantes del planeta. El y los militares son el brazo armado del poder financiero.

  • Y, si no vas de cura, te haces… el jefe del lugar

    O sea, mudas la religión por la política.

    Cambias el púlpito por el sillón municipal o parlamentario. Te haces portavoz de eso que muchos llaman pueblo. Esa palabra mágica, que puedes decir bien llenita la boca de lujosa comida, para hacer luego lo que te sale del pórtico de tu gloria particular : tus santos cojones (u ovarios).

    Eres el típico sheriff de TU pueblo.

    Dispuesto a impartir la justicia del lugar. Esa que te dictan los rancheros poderosos o los traficantes del pueblo (de alcohol, carne humana, posesiones mineras…), y, como no, los todopoderosos banqueros.

    Porque uno de los genes sociales más fatales y, al mismo tiempo, más querido es el de tener el poder de mandar.