Categoría: ciencia

  • ¿Y algo sobre … COMPORTAMIENTO?

    Estamos llegando, estamos llegaaando…

    Ver y mirar, a sí mismo y al otro. Establecer comunicación o no con él. Sentirse atraído, repelido o indiferente. En el fondo, una especie de equilibrio dinámico.¿Como nos vemos? ¿Cómo nos ve el otro? ¿Qué hacer con él?

    Entramos en un terreno muy paaantanoso. Estamos hablando ya de la conducta o comportamiento de un ser humano, al encontrarse consigo mismo y con el otro, que está haciendo de vecino (bueno, malo o indiferente). Porque nuestro comportamiento no será el mismo, en función de lo que veamos después de mirarlo (atentamente o superficialmente)

    Y entramos, entonces, en el estudio de ese comportamiento humano, tanto individual como colectivo. Es decir, entramos en el territorio, no menos paaantanoso, de lo que aquí llamamos sociogenética. ¿Qué pasa por nuestra mente, una vez que veeemos algo que nos interesa (y mucho)?

    ¿Dispuestos a seguir?

  • Lo que nos lleva a… EMPAREJARNOS!!!

    Y, para buscar pareja, tenemos la capacidad de adaptarnos a convivir con otro ser vivo humano. Pero, como hemos dicho, eso también necesita de un aprendizaje bastante serio.

    Y puede ser para tomar un café y charlar, o para hacerse pareja por un tiempo y convivir juntos. Buscando la continuidad de la especie (reproducción habemus) o guiándose por la busca de otras formas de vida placenteras (no reproductivas o de reproducción indirecta).

    Porque nada obliga al ser humano, para optar por la reproducción, de forma individual. Es una necesidad colectiva, no como individuo concreto (y libre para escoger su futuro). Aunque esto de la libertad para escoger, ligada al libre albedrío humano es un asunto de mucho fierro, que tendrá sus reflexiones aparte.

    Por ahora quedemos en que la pareja no tiene que ser para mantener la continuidad de la especie. Aunque ese objetivo no es precisamente baladí.

    Pero es que otrr objetivo del ser humano es que pueda ser feliz, dentro de las posibilidades que el permita el ecosistema dónde vive. Ningún otro animal tiene esa capacidad. Como ningún otro ser vivo, tiene la posibilidad de elegir, gozar de un libre albedrío. Aunque sea parcialmente.

  • Y, para hablar, buscamos… PAREJA

    ¿Y para qué necesitamos aprender, si eso nos va a costar un esfuerzo? A veces muy grande. ¿Quizás para poder hablar?

    Cada ADN , con aportación del adn social, es una mente diferente. Y nunca olvidemos que una sola mente puede albergar varios yos, que también deben estar en comunicación permanente. Porque si se intenta enmudecer a uno de esos yos, en el futuro puede darnos problemas. Como iremos viendo más adelante.

    Porque los yos que nos habitan, necesitan cierto tipo de doma, pero todos, no vale con dejar que uno domine a los demás, como el anillo de Tolkien.

    Y no hablamos de doma por parte de la SAD, una simple y encadenadora domesticación, hablamos de domarlos uno mismo. Es decir de autodomarse, hablando en plata. Convenciéndolos para llegar a un equilibrio mental, que no provoque tal caos interno, que nos pueda inhabilitar como pensadores críticos.

    Nunca nos podremos comunicar con el exterior, si somos incapaces de comunicarnos en nuestro propio interior. Hasta lo más profundo de nuestra mente. Allí dónde podamos operar conscientemente. Y eso se tiene que aprender.. y aprender duramente!!! Luego ya vendrá el otro…

  • Y por qué miramos… y necesitamos VER?

    Y siempre con el eterno retorno, camuflado de blog…

    Mirar, ver (con atención = observar), recoger información, organizarla adecuadamente en la memoria (MOP), fabricar ideas (cartesianas!!!)usando esa información… en principio en forma de preguntas… pero, para todo ESO, tenemos que aprender a ver.

    Y luego ponerse a elaborar repuestas… o a buscarlas por donde sea!!!

    Para hacerse una idea de quién es el que se piensa a sí mismo, así como ese otro al que pensamos, porque lo necesitamos, esencialmente, para que a su vez nos piense a nosotros. Y al final de ese proceso, más o menos largo, ya podemos estar seguros (casi, nunca absolutamente) de que existimos.

    Y bien venido, ya de paso, al universo de la aproximación. Porque si has construido ideas cartesianas, en vez de creencias religiosas, tendrás que bregar toda tú vida con las medidas aproximadas. Quiere decir esto, que si mides algo que tenga una longitud de 7’5 cm… cálmate, porque alguien puede obtener una medida de 7’50 cm o 7’51 cm… y aún otro puede obtener 7’500 cm o 7’513 cm… y así sucesivamente. Es algo que tiene que ver con el concepto de precisión.¿Entendemos ya lo que quiere decir un universo de aproximaciones sucesivas, siempre unas más precisas que otras (y no confundamos con la exactitud)? Tiene mucho que ver con el límite matemático… y, como no, con los límites humanos (de los que hablaremos mucho, más adelante)!!!

  • ¿Y para qué vale… el APRENDIZAJE?

    El aprendizaje vale básicamente, para tener un conocimiento de la realidad, sea esta una simple hormiga, sea un elefante o los restos fósiles de un dinosaurio… incluso conocer algo de cosas más abstractas, como la justicia o la amistad. Es más, nos puede valer para dirimir si, lo que vemos, es la realidad, o algo que no existe realmente.

    En el caso de la hormiga pastora, que defiende a los pulgones de las mariquitas, podemos conocer como son la hormiga y la mariquita, así como su diferente relación con los pulgones.

    Y ese conocimiento o saber es lo que se almacena en nuestra memoria de registro permanente, esa que hace tiempo llamamos MOP (memoria organizada permanentemente), una información que nos queda para usar en cualquier momento de nuestra vida, en que deseemos expresar, sacar al exterior, ese conocimiento adquirido. Sea en un examen o tomando un café.

    Resumiendo, el proceso de aprender, no es más que completar el proceso de aprehender, que viene a ser su primera parte : coger la información que nos entra por los sentidos (función vital de relación).

    Pero es importante no confundir con la simple memorización (chapatoria), ya que ese proceso solo consigue un almacenamiento de los datos, muy temporal y, sobre todo, muy poco organizado. Viene a ser como si habláramos de una memoria RAM en un ordenador. Aquí le podríamos llamar MONP (memoria organizada no permanente).

  • ¿Y a qué llamamos… APRENDER?

    Decimos que hay muchas formas de mirar y que no siempre que se mira se ve lo que estamos mirando. Y ahí incide mucho el tipo de adn social, negativo o positivo, que tengamos injertado en nuestra mente.

    Porque el mecanismo que permite percibir en nuestro cerebro lo que estamos mirando, una porción de realidad presente, tiene que grabar en una parte del cerebro esa realidad que estamos mirando, de forma virtual, en lo que se llama una imagen de ella.

    Tal como muestra la imagen de arriba, se trata de un viaje, desde el exterior al interior, vía el ojo (para la visión), de tal manera que se forme una imagen de esa porción de realidad, en nuestra pantalla cerebral AV.

    En nuestro caso, teníamos una mariquita que va en busca de los pulgones que le sirven de comida. Haciendo así su importante papel de limpiadora de insectos perjudiciales para los cultivos. Porque no solo son bonitas, también son útiles para el ser humano. Pero también vemos a la hormiga, que se encarga de ordeñar a los pulgones (son su ganado) y que tratará de defenderlos de su depredadora natural. Eso es lo que podemos ver, si observamos con atención lo que miramos. La gran complejidad de lo que llamamos VIDA.

    Ahora nos queda pensar en como continua ese mecanismo de visión. Al que llamamos en el título de la ilustración : aprehender (asir) ese cacho de realidad. Para que acabe, al final del proceso, en un auténtico aprendizaje. Porque, así, sea útil todo el esfuerzo realizado hasta ahora (mirar, ver con atención, grabar con eficiencia lo visto), organizando esa información que almacenamos en nuestra memoria… porque, ¿de qué vale tenerlo todo muy bien organizado si no vamos a usarlo?

  • Pero de nada vale … lo APRENDIDO…

    … en el viaje, si no llegamos a algún SITIO. Dónde practicarlo!!!

    Y aunque en esa vuelta a seguir el nuevo camino, seamos algo diferentes de lo que éramos al empezarlo. Y puede que esto ligue con las creencias hinduistas y budistas sobre las otras vidas.

    En este sentido, de tener otra vida, hay un fallo en la peli que usamos como referencia (2001…)… ya que no tenemos porque retornar con la misma figura humana con la que «partimos»… una vez mutados en otro ser humano (o lo que sea), ya no necesitamos tener el cuerpo de un bebé… podríamos ser una gata o algún tipo de sobrehumano. Ser incluso solo un cierto tipo de energía con vida.

    Pero es fundamental llegar a algún lugar dónde nuestro bagaje cultural (la mochila de la adolescencia, ahora ya adulta), nos sirva paa empezar una nueva vida… o complementar la anterior.

    Porque, como Odiseo, no somos nada sin nuestra Ítaca. Lo que no quiere decir que debemos ser nacionalistas, al modo siglo XIX. Cualquier puerto diferente de esa Ítaca primitiva, puede ser nuestro nuevo ecosistema. Sea en la galaxia que sea…

  • Siempre que viajamos… APRENDEMOS algo

    Aunque parezca que NO.

    Y no hay que volver a Ítaca para aprende por el camino, como hizo Odiseo/Ulises.

    Si bien es cierto, que suele aprovecharse mejor el camino de vuelta que el de ida. Por mucho que el gran Antonio Machado se empeñara en lo contrario.

    Pero también el camino novedoso nos deja aprender algo, si lo hacemos con todos los sentidos bien abiertos. Y organizando adecuadamente los datos recogidos mientras caminamos.

    Hasta el camino más raro de nuestra vida, nos proporcionará sensaciones, que bien digeridas, como si fuera comida, nos dará una información precisa para cuando la necesitemos usar, a la hora de fabricar nuestras ideas cartesianas. De alguna forma favorecerá que usemos nuestro lenguaje y tomemos contacto con otros lenguajes posibles.

  • ¿Cómo se va generando el LENGUAJE?

    Del ADN a las frases que formamos con palabras, hay un proceso largo y complicado, que le costó a la naturaleza (sea lo que eso sea) mucho mucho trabajo previo.

    Nuestro ADN es capaz de generar una mente, algo tan tan complejo que ni siquiera lo podemos concretar en un órgano corporal. Aunque sabemos que su base la forma ese entramado de circuitos neuronales, que, en cierto modo, la van edificando. Todo bien ubicado en el cerebro. Aunque no sepamos muy bien cómo.

    Y eso que llamamos mente, es capaz de montar un complejo sistema de lectura, tanto de la realidad interior (corporal) como exterior (ecosistema donde se desarrolla la vida de ese cuerpo con ADN). Y todo esto, sin salir del proceso de maduración natural, en su primera etapa.

    Una vez en el exterior, en el ecosistema, toca ya bregar con los agentes externos a nuestro ADN. Sea la simple naturaleza inerte o ya la interferencia con otros cuerpos con ADN, más o mensos cercanos a nuestra posición en la escala evolutiva.

    Entonces es cuando aparece la sociedad (los otros). Por ahora sin necesidad de adultos, ni de alguna concreción espaciotemporal… ¿estaremos en los orígenes de la humanidad? ¿Tendremos que inventar el habla y la escritura?

  • Dado que el ser humano… se HACE A SÍ MISMO!!!

    O al menos eso intenta. Porque, por un lado, decide uno mismo, tratando de ser lo que uno quiere (o cree querer)… y por el otro lado decide la SAD, tratando de que seas lo que ella te tiene destinado.

    Porque la naturaleza solo te da una probilidad de hacerte (o dos)… solo te deja escritas unas indicaciones someras, para que tú (como ser humano) te vayas autoconstruyendo.

    Contra la propia naturaleza y, sobre todo, contra los demás seres humanos, que traten de impedir que madures.

    Porque la naturaleza nos ha diseñado, precisamente, para que le demos la grata sorpresa de provocar una mutación positiva en la cadena evolutiva.

    En estos momentos evolutivos, no quiere una versión mediocre del homo sapiens… «ella» (sea lo que ella sea) está esperando que la ayudemos en una nueva fase, para superarse en el proceso de evolución.