Categoría: ciencia

  • Pero, si tiene suerte (o no), al fin… SALE!!!

    Aunque no sepamos muy bien a dónde salimos… sobre todo si hay demasiada luminosidad hospitalaria… menos mal que tenemos los ojos cerrados. Además, lo que ha dejado de ser un feto, para hacerse ya un humano recién nacido, aún no habla, ni siquiera puede tener pensamientos profundos… aún no sabe lo que es el cansancio de estar nadando en una piscina, de forma refleja… algo que redunda en hacer fácil el aprender a nadar, si metemos al bebé en una piscina… meterlo, no ahogarlo!!!

    Pero tampoco tiene pensamientos premonitorios (aún), por lo que puede empezar a sentirse bien al estar fuera del útero… si las extremas luces del paritorio no lo molestan.

    En fin, que ya tenemos a una muestra de ser humano, macho o hembra, en principio, por mucho que les fastidie a los de la Liga Moderna del No Binarismo

    Definir el sexo de un recién nacido por sus órganos de reproducción, lo que llamamos genitales, es algo científico, aunque pueda ser algo reduccionista. Pero nada tiene de constructo social. Algo «hecho» socialmente, para hacer una división artificial de los recién nacidos. Pensar así es de obtusos mentales (sic). En cierto modo, otro gen social negativo.

    Salvo que le demos opción a sus padres biológicos (o de acogida) para que decidan si su descendiente debe tener un sexo definido o no… lo que nos llevaría a que puedan decidir también, si quieren maltratar a su hijo/a o no, por ejemplo. ¿Qué tal decidir que, al cortar el cordón umbilical, le corten también su pene? ¿No molaría?

  • Y otra pausa, sobre una fase vital : ESTAR preñada!!!

    El comportamiento humano de la madre es determinante, para el proceso de embarazo, pero no solo por el posible aborto. La madre va a ser la vía de entrada de los genes sociales que emite la SAD , para injertarse antes incluso de que hayas nacido. Porque hay que construir un cuerpo complejo, a partir de células totalmente indeterminadas, muy simples… ¿quién dirige el proceso? No solo el ADN (y el azar)!!!

    Hay que adaptarse al entorno desconocido, el útero materno. No del todo desconocido ya que la naturaleza dotó al gen correspondiente para saber lo que necesita diseñar y el como hacerlo…

    Para empezar hay que comunicarse con él… respondiendo a esos latidos tan precisos y característicos (para coger confianza, otro gen primordial)… y, para eso, están las pataditas, además de «para hacer ejercicio» (que se necesita). Sin olvidar la acción vital de reconocerse a sí mismo, a través de la acción involuntaria de chuparse el dedo.

    La influencia externa, los genes sociales (por ahora negativos), también se produce con el tabaco o el alcohol (como mínimo), que puede estar ingiriendo nuestra madre, voluntaria o involuntariamente. Drogas que modificarán nuestro comportamiento futuro. Es decir : su comportamiento marca nuestro comportamiento… no es genético, pero viene fijado por nuestra madre. Y lo adquirimos nosotros, sin comerlo ni beberlo. Al más puro estilo de gen social negativo (sociogenético).

    A lo que se suma la tensión nerviosa en la que viva nuestra madre. Sobre todo si es la típica profesional que, incluso siendo policía, no sabe retirarse a tiempo, para el cuidado del feto. Porque el proceso de cuidado no empieza tras el parto, realmente debe empezar cuando se considera la acción consciente de preñar. Caso del ácido fólico, por ejemplo. Aunque ya sabemos que, la mediocridad humana, está reñida con la planificación familiar. Y no fríamente planificada, sino emocionalmente buscada.

  • Una pequeña pausa, sobre… el ABORTO?

    Como ya dijimos, el feto, incluso si ya tiene un semestre, está en pleno proceso de maduración mental… no es capaz de pensar en si es bueno o malo que lo paralicen (aborten)… o, si, por el contrario, le puede ser beneficioso, por lo menos, ser parido. Porque lo bueno y lo malo son conceptos abstractos, que se los dejamos al Sócrates. Aquí nos fijaremos si tenemos que nacer en Gaza, por ejemplo, o en un barrio residencial de Paris. Pero, por lo de ahora, es incapaz de tener un comportamiento humano (ya que no es humano aún), y se tiene que conformar con el comportamiento humano de su madre y de los demás agentes sociales, incluida familia, que quieran ayudar o fastidiar a su madre. Puede ser humano o inhumano, el comportamiento adulto, pero para algo está la sociogenética.

    La mente que empieza a buscar un espacio, un territorio propio, aún tiene su cerebro en formación inicial. Como mucho podría tener alguna sensación, sobre el hecho evidente de que le pueden anular las pataditas (para entrenar al fútbol, aunque sea chica), o chuparse el dedo (para entrenarse en los placeres mundanos)… pero realmente aún no está maduro para generar ese tipo de ideas complejas… y menos aún para que le ayude a generar una idea cartesiana, sobre el hecho de preferir parar o seguir viviendo. 

    Porque vivo, evidentemente ya está. Pero para hacerse el Segismundo («vivo sin vivir en mí») aún no está preparado. Necesita muchos, muchos, más ensayos. Por ahora es un mero conjunto de células vivas, aún muy desubicadas, por falta de sitio y de finalidad. Y por eso no tiene nada de humano aún, es solo un proyecto. Incluso con seis meses, porque entonces solo una buena atención, si es ya sietemesino, le puede garantizar una continuidad en su proceso vital. Porque una incubadora artificial, aunque sea la de Matrix, no tiene nada que ver con un útero natural.

    Porque, se pongan como se pongan los divinos sacerdotes y sus fanáticos seguidores, sigue siendo un feto humano. NO está acabado.

    Y no olvidemos, ya de paso, que le falta mejorar con su infancia y, lo más importante, no perder su adolescencia, para dar un adulto ya completito.  Porque esta SAD gusta mucho de abortarle su infancia y su adolescencia a las crías humanas. Y eso jode, y mucho!!! No solo se aborta durante un embarazo…

  • Pero, a partir de ahora, va a ser… muy ACTIVO!!!

    Porque el feto, ya no embrión, no puede quedar inactivo, como si de un mero apéndice materno fuera. Necesita hacerse presente… y no solo con su madre, sino consigo mismo… sí, es así, necesita comunicarse consigo mismo!!!

    Porque su cerebro aún no está maduro, para pensar en modo cartesiano (falta mucha maduración, varios años), pero sí que puede buscar la forma de recibir alguna emisión que el mismo emita, aparte de la emitida por el corazón materno : por ejemplo el dedo que chupa, para «saber» (intuir) que es algo NO INERTE. Aunque no pueda SABER lo qué es… pero es su primera sensación con el hecho de «tener vida»!!!

    Su cerebelo le puede suministrar sensaciones parecidas a las que cualquier animal irracional puede sentir, mediante «su instinto animal». Básicamente es un motor corporal.

    Y las pataditas, que intenta dar en la pared del útero, no dejan de ser señales tipo Morse (exageramos), para comunicarse con su madre…

    Porque tampoco sabe que lo está protegiendo, pero seguro que sus dos ADNs, materno y paterno, la dan ciertos indicios de que está relacionado (el útero) con esos sonidos que desde hace tiempo escucha (latidos maternos). No sabe aún lo que hay, pero empieza a intuir que hay un mundo por descubrir. Y para eso, la naturaleza lo dotó con un gen biológico, que le hace ser curioso.

  • ¿Un punto de NO retorno?

    Con tres meses de vida, el feto sigue dependiendo de su madre totalmente, pero se puede decir que ya empieza a construir su propio futuro. Y no, como decimos, por ser viable sin seguir atado a la placenta. Simplemente le aparecen los atisbos necesarios, para indicar que se inicia un proceso que lo llevará a su independencian total… más o menos a partir de los siete meses de útero, si algo adelantara el parto.

    Empieza a tener un cerebro capaz de sentir ya muchas cosas… oir el latido materno, sentir el goce de estar sumergido en un líquido «amable», empezar a sentir su propio cuerpo (chuparse el dedo) e, incluso, interaccionar con la pared uterina, dando las clásicas y esperadas pataditas… que son su primera «visita» a un gimnasio.

    Todo eso y el hecho de notar que tiene a otro posible gemelo (mellizo o siamés)al lado, ya que esas sensaciones le permiten comunicarse con el ambiente de una forma mucho más clara. Ya no son señales que no se saben interpretar. La inteligencia emocional del feto, seguro que empieza rápidamente a memorizar datos que le llegan y así, con su memoria, va consiguiendo pequeñas informaciones operativas, que le permiten ir madurando. Aunque solo sea por la práctica mínima que necesita, para cuando salga del útero. Especialmente si lo debe de hacer con premura.

    Y cómo no, ahora ya puede aparecer la preocupación de cualquier macho… «¿Cómo lo tendré de grande?». Pero no hay sexualidad que valga, porque eso no depende de la emociones primerizas, sino de la maduración que lleve desarrollada la inteligencia racional, ya que será la que va ligada directamente al desarrollo sexual. No puede haber sexualidad, si antes el cerebro no es capaz de generar una actividad racional que pueda «sujetarla». La naturaleza no inventó la diversidad sexual, para que esta capacidad de sentir placer (que lleve a la reproducción, en eprincipio) se descontrole , precisamente, al azar. Y por eso la sexualidad, por mucho que lo nieguen los liberados sexuales, va en el carro de la racionalidad. Ni siquiera al revés… salvo que quieras vivenciar una sexualidad mutilada por el exceso de prisa.

    Y lo dicho anteriormente va a misa, aunque tenga que ser una especial misa científica. Porque, como el problema de que tenga un cromosoma de más o de menos, producirá inevitablemente una desviación del plan original. Así que ya llegaremos a reflexionar sobre la sexualidad del ser humano. Por lo de ahora, tanto la sexualidad, como la mente racional madura, no existen.

  • Y así se va conformando… un CUERPO

    Como decimos, la cosa se alarga en el tiempo y el espacio, pero sin parar… y con más rapidez de la que suele pensar una madre, que soporta el proceso de embarazo. Aún no somos un bebé, pero sí somos un feto… ya preparados para ir tomando la forma que tendremos, como el ser humano que va a nacer dentro de poco. Incluso si es antes del tiempo que tenemos programado.

    Nuestro ADN ya está empezando a construir eso que llamamos mente, dentro del cerebro que, como todos sabemos, enseguida coge volumen, para generar suficiente cantidad de neuronas.

    En principio tenemos una mente dislocada, sin casi circuitos neuronales, por lo que empieza actuando nuestra parte cerebral, que ya viene de los animales inferiores : solo tiene que preocuparse de algún movimiento reflejo (chupar el dedo o dar «pataditas al líquido»).

    El resto del trabajo diario se gasta en edificar el edificio con los tejidos, esos conglomerados celulares homogéneos, que van a constituir los diversos órganos que permitirán mantenernos con vida, una vez desatracados del muelle materno.

    Y no somos nada, o casi nada, pero, al mismo tiempo, como dijimos ya tenemos en esencia todo lo necesario para fortalecernos corporal y mentalmente.

  • Y bastante VOLUMEN!!!

    Toda esa larga marcha, de la que estamos hablando, ocupa tiempo y espacio… construir un cuerpo, que proteja la mente humana en formación, es mucho más complejo de lo que puede parecer, cuando observamos el crecimiento de una barriga femenina (con embarazo).

    Por fuera, poco se notan los grandes cambios que se producen ahí dentro. Los positivos y algunos negativos.

    Es preciso repetir en esta fase, la extrema importancia de que la madre se cuide, si quiere cuidar al feto. Ni drogas, ni disgustos, ni esfuerzos físicos excesivos… es decir nada de lo que la SAD actual pone en el camino de cualquier madre joven, para dificultarle un embarazo natural, que haga el menor daño posible al feto que saldrá del útero.

    Realmente la SAD parece que disfruta jodiendo la marcha natural y libre de una madre hacia el nacimiento de su hijo. Y eso, vendiendo por otro lado, en la publicidad comercial y política, que se debe cuidar a la madre, por que de ello depende el futuro de su hijo. Decir que se va a hacer, lo que nunca se hará… típico de muchos políticos. Pero, como decimos aquí ,el comportamiento humano de la madre influirá, y mucho, en el comportamiento futuro de su hijo. Y eso ya antes de parirlo!!!:

    Pero la SAD es una experta en hacer lo contrario de lo que dice, sus dirigentes son malos políticos, así que en esta ocasión no será diferente. Abandona a las madres porque le supone un esfuerzo político que da pocos votos, para colmo. A la SAD le llega con obtener súbditos obedientes , una vez que hayan nacido. Y si puede controlar el embarazo, pues mucho mejor. Los genes sociales negativos están para algo. Los recién nacidos «débiles» son mucho más fáciles de manipular.

  • Que, poco a poco, van… cogiendo FORMA

    Como dijimos, una vez construida su casa, ahora toca empezar a construir su cuerpo. Sin olvidarse de algo que va sostener ese cuerpo, sin ser su columna vertebral : su mente.

    Pero, como pasó con su entorno, de nada vale empezar a construir una mente, si antes no existe un conglomerado material (células óseas), muy complejo por cierto, que puede defender a ese cerebro, que, una vez contiene la futura mente, quede a salvo de todo tipo de ataque externo. Del «interno» ya seguiremos hablando. Ahora nos referimos al cráneo.

    ¿Para qué tener una gran mente metida en un cuerpo tan simple, como es un embrión, que una corriente de aire, o un golpe al vientre materno, la puede «matar»?

    Además se debe tener en cuenta que, en este viaje migratorio, nada que envidiar a los típicos desplazamientos masivos , que provocan las guerras, habrá muchos momentos de despiste, con posibles cambios en la orientación y ubicación final del material viajero : células que pueden acabar en un sitio diferente del que estaba programado.

    Nos acaban de contar (28/07/25), un ejemplo cercano, el caso de unas células pancreáticas, que se pueden estacionar en el estómago… y ahí se quedan. Y como eso… Y de hecho tenemos como ejemplo de desorientación celular, ya anterior a la formación del embrión, la emigración desviada del clásico embarazo ectópico.

  • Aún son CÉLULAS indeterminadas…

    Por ahora el ADN poco trabajo tuvo. Solo se producen células iguales, indeterminadas… que contienen un ADN diferenciador, pero que no lo usan por ahora, salvo los genes de reproducción general… aquellos que hacen fabricar células de relleno, indiferenciadas.

    Aunque ya vemos que las posiciones que van tomando, estas células iguales, son distintas. Porque unas van a la zona donde aparecerá el embrión, otras van conformando la placenta (la fijación y entrada de suministro), así como el saco amniótico (la piscina), mientras que desaparece el saco vitelino, que estaba lleno de material nutriente. Una vez acabado este y estando operativo el cordón umbilical, ya no se necesita almacén previo.

    Se supone que el ADN, en determinado momento, ha pasado una semana y hay fijación al endometrio, ya en posición definitiva, tiene que empezar el diseño de células diferenciadas. De tal forma que podrá ir montando un embrión, una vez acabado ese entorno protector/nutriente : saco y placenta.

    Ahora empiezan los genes especialistas, a fabricar tejidos diversos, que puedan formar los órganos necesarios, para dar vida propia a ese embrión en construcción.

    En este minuto llega con que sepan que unas deben ir hacia un extremo, que será la cabeza, y el resto se vayan acoplando a partir de ella, montando el resto del cuerpo. Empieza el viaje celular ya definitorio… y, con ello, el diseño del cuerpo humano : bípedo, con la cabeza en el extremo «superior«.

  • Un simple tubito, que será… nuestra COLUMNA !!!

    Porque se supone que habrás leído alguna vez, que los cuerpos materiales se mantienen de pie, gracias a que una columna que hace de soporte. Y que sin ella todos los cuerpos estarían aplastados contra el suelo… entre otras cosas debido a la gravedad terrestre (o lunar, o marciana…).

    Si el ser humano no tuviera su columna vertebral sería un simple reptil… qué bonito ¿no?

    Y puede que sea este un buen momento, por si el movimiento queer quiere llegar hasta aquí con su impostada bisexualidad, digamos que por lo de ahora (es la primera semana de vida) nada aparece en el embrión generado , como sexo femenino o como sexo masculino.

    Lo que podemos considerar como estado embrionario del sexo humano, es algo que ni se puede medir celularmente (no existe, porque no tiene forma definida, solo es un proyecto)… pero, sobre todo, debemos decir que está en formación, totalmente neutral, no hay distingos aún entre sexos … aún se están formado los nuevos cromosomas del embrión y, desde luego, no se ha despertado ningún tipo de sexualidad. Porque, para ese despertar sexual, necesita un cerebro ya formado. Y, precisamente, este dato será fundamental en la futura discusión sobre el comportamiento sexual : la madurez cerebral!!!

    Esto anterior, solo lo decimos para ir preparando el terreno, ese donde habrá que sacar la espada dialéctica (y, desde luego, científica)