Categoría: arte

  • El adn social negativo…

    Y por fin llegamos a puerto… al primer puerto : qué entendemos por adn social negativo, como oposición al adn social positivo?

    Lo que viene a suplantar el funcionamiento de un ADN, que esté reforzado socialmente, y que va a incidir en un cambio básico en el comportamiento del ser humano , que ha sido infectado por ese adn social negativo.

    Nuestro tarantiniano mayordomo del Sur USA es un excelente ejemplo de como su cerebro (su mente) ha sufrido ese cambio de dirigente genético, y por lo tanto su conducta ya no será la que podría ser, si todo evolucionara, en su mente, de forma natural y libre.

    Repetimos : natural y libre. Porque ahí reside el meollo de este asunto… la intervención de la SAD, para modificar su conducta como adulto.

    Pasando así, en este largo proceso, de ser un esclavo natural (forzado) y libre (mentalmente), a ser un esclavo bien seguro de que, defender a su amo, es lo único para lo que ha nacido. Pasa de defender a sus hermanos esclavos y su derecho a ser libres, a defender el derecho del amo a esclavizar a sus exhermanos.

  • La sociogenética del poder…

    Llegamos a un punto culminante de estas reflexiones : hemos hablado de como aparecen los sociogenes negativos y su papel en la neutralización de los biogenes. Lo contrario precisamente de lo que debían hacer los sociogenes positivos, que tienen como objetivo reforzar a los biogenes. Que, por definición, salvo alguna variación epigenética, deben ser siempre positivos para la buena evolución del ser vivo.

    Además se ha introducido una variante, hasta ahora bastante disimulada : el injerto de un adn social no solo se realiza durante las etapas de cría humana, puede ser iniciado su injerto durante la etapa de adulto. Tal como se ve en la bibliografía citada, no se trata de una mutación biológica, sino sociológica.

    Tal como acabamos de ver, al reflexionar sobre el cambio de conducta, que se puede dar en una fábrica industrial, en función de lo propenso que cada trabajador de ella sea, a la intervención, física y mental, de los amos del cotarro empresarial. Ayudados, desde luego, por todos los estamentos que también lo hacen durante las etapas de cría : familia, amigos, policía, políticos…

    En la escuela se aprende muy bien a notarse diferente «yo soy menos que los otros»… si provienes de clase baja. Y al revés , si es de clase alta. Pues en la fábrica no es menos… con la agravante de que sueles tener, a cierta edad, una familia que atender. Y la SAD (no nos olvidamos de ella) ayudará al amo, para que te metas en la cabeza que tú no te mereces un ascenso en la escala social profesional… o, al revés, puedes ascender fácilmente si te haces un colaborador del poder empresarial.

    Te darán poder si estás dispuesto a usarlo en contra de tus compañeros… es decir, de tus excompañeros. En la imagen lo esquematizamos así : o subes para ser un trabajador alfa, o te quedas siendo el mismo trabajador beta que ya eras.

  • Pero puede aún ser mucho peor…

    Cuando a un desposeído, en este caso un esclavo, se le concede un poquito de poder (delegado por el amo), ya tenemos dentro de la clase social de desposeídos (subclase social esclavos) un tipo de trabajador (capataz), que va a ser el intermediario entre el amo y los desheredados. Su conducta ya no será la del esclavo «normal».

    Es decir, será ahora un colchón, que reciba las las protestas de los trabajadores, y pueda ser recambiado con entera facilidad.

    E igual pasará en la fábrica, donde el llamado proletariado tendrá asimismo un capataz, que vele por el orden y la producción. Que sea los ojos (y el brazo, con la ayuda policial) del amo. En este caso con la participación de otro sector intermedio, que irá creciendo, según se complique la organización de la fábrica. Serán los ejecutivos de la empresa. En general aprendices de burgués, que acabarán englosando la clase superior del estamento trabajador. Y que irán acercando su conducta, cada vez más, a los amos burgueses.

    Y este proceso de generar un estadio intermedio entre la clase burguesa y el proletariado/campesino, es el que dará lugar a la formación de la pequeña burguesía. Lo que será crucial, para que la lucha de los trabajadores se diluya en ese colchón de mediadores del pode, cada vez más grande. Es como si fuera un gran colchón de agua, que ayudase a sofocar los conflictos laborales. Las necesarias reivindicaciones obreras. Porque no solo para esas protestas de forma pasiva, sino que puede ponerse en contra, neutralizándolas de mucha formas posibles. Y siempre con el apoyo de los amos burgueses.

    Dicho en plata, porque en el siglo XX ya se arrancaron (no los concedieron) ya los derechos laborales, de los que habla la imagen. Pero esta capa intermedia de mando, que proliferará en el siglo XX, ayudará a diluir la reivindicación obrera, al favorecer que muchos obreros prefieran besar las botas del amo, para subir en la escala de empleos, a ser despedidos por sus protestas… ¿Por qué?… porque exactamente igual que el capataz de la imagen, no le importa tanto hacerse un burgués, como mantenerse más alto y poderoso que el simple obrero. Quiere mejorar su estatus social y eso le hace claudicar en sus protestas.Le han injertado en su mente, ahora que es adulto, lo que podemos llamar un gen social negativo de «ser mejor que otros«. Ser merecedor de mejor trato y defensor de las decisiones empresariales por encima de todo. Cree que es su nueva conciencia. Él sí merece ascender, los otros no. El biogén de la empatía se ha quedado neutralizado por el sociogén de la insolidaridad.

  • Pero, ¿hay clases sociales?

    ¿Puede ser cierto lo que dice la teoría marxista, sobre la existencia de las clases sociales?

    La aristocracia tenía claro que debía haber esclavos, era algo natural… se nacía para ello. No lo podía negar. Pero la burguesía siempre fue más hipócrita, porque siempre quiso mantener en la oscuridad el hecho claro de que había dos clases sociales : los poseedores y los desposeídos… por lo que, socialmente, tenían que ser dos colectivos sociales totalmente dispares y opuestos.

    No era solo que estuvieran separados, es que, además, estaban enfrentados. La propia palabra de desposeído, marca la enorme diferencia ellos : le tenían que haber robado sus posesiones. ¿Y quién, si no los poseedores, serían los ladrones?

    Ya, desde la noche de los tiempos, hubo una inmensa mayoría de la población que no tenía propiedades. Y ya hablamos de eso, por activa y por pasiva. Así que. normal, no natural, que exista un colectivo social ,que tiene que vivir sin ser propietario, salvo de su cuerpo (y de su mente).

    Y por ese motivo, que no razón, el no propietario tiene que vender o alquilar su cuerpo. Cuando no su alma, o, como decimos aquí SU MENTE. Y, como bien dice la imagen, esa clase inferior (el carbón de los desposeídos) no se puede mezclar ni con el agua (burguesía) ni con el aceite (aristocracia). Aunque alguna experiencia reciente demuestra que, bajo una gran presión, el aceite se rompe en moléculas minúsculas, capaces de intercalarse entre las moléculas de agua. De hecho muy parecido cuando agitamos el vaso con cierta violencia. No cuesta mucho comparar una gran presión física con la presión que provoca una revolución social, cuando, en su final, se quiere callar la boca de la plebe que tanto colaboró en ganar ese proceso.

  • Porque no todo es lo que parece…

    Y aquí es cuando nos cuelan la gran mentira : que la Revolución Francesa se hizo para recobrar la libertad del pueblo. Cuando el pueblo, sobre todo parisino (y trabajador a sueldo) fue solamente la fuerza de choque en el proceso de lucha revolucionaria. Y otra mujer marcando la escena.

    Los obreros y campesinos de Francia, no solo vendían su fuerza de trabajo a los nobles y burgueses franceses, sino que ayudaron a los burgueses para combatir a la nobleza y al REy, poniendo su fuerza de trabajo (y su vida) en la lucha callejera.

    Aunque , es bien cierto, podía haber algunos burgueses en la vanguardia del movimiento, sobre todo intelectuales. Pero seguro que pocos en las barricadas.

    Pero era el pueblo trabajador, y el desocupado, quien formaba el grueso del cuerpo revolucionario. El que hizo lo más gordo de la revolución, para luego entregarle su resultado a la burguesía francesa.

    Quién no tardó ene asegurarse su preponderancia aliándose con su anterior enemiga : la aristocracia francesa.

  • ¿Y qué te hace luchar contra el amo/tirano?

    Estamos en situación de propietario contra no propietario… ya no se trata de ser campesino o nómada, lo importante es tener o no propiedades. Porque si uno tiene varias vacas y otro ninguna, poco importa que hablemos de trabajar la tierra o andar con el ganado.

    Se han establecido dos clases sociales muy bien definidas : los que tienen y los que no tienen.

    Porque, a partir de ese momento histórico, los segundos van a depender de los primeros.

    Y también quedará marcada la segunda verdad, que acompaña a esta situación tan desigual: que los primeros no podrán vivir, y menos hacerse ricos, sin los segundos. Pero eso siempre lo negarán. Será un gen social negativo que tienen injertado en su mente todo depredador humano.

    Por eso Espartaco nos puede servir, para ilustrar la enorme diferencia entre ser esclavo o ser propietario de un esclavo.

  • Y lucha por conseguirlo…

    Así que, si nos fijamos bien, estamos hablando de la formación de un Yo específico, que no existía en ninguna mente homínida, hasta ese momento.

    Eso sí, dada la dispersión tan alta de los seres humanos, en estos momentos prehumanoides, se tiene que dar la situación en varios puntos diferentes del planeta. No son muchos pero están muy dispersos y nada nos hace pensar que pueden darse situaciones muy diferentes de esta.

    En cada grupo humanoide habrá, como mínimo, un hombre, y decimos hombre, porque es difícil pensar que se dé en una mujer, que decidirá, aunque puede ser una toma de poder que le viene dada, debido a un exceso de debilidad del resto del grupo.

    Porque algunos se pueden hacer jefe sin quererlo. Su afición al poder los puede enganchar, una vez que practican con él lo suficiente.

    Pero es muy importante fijarse en un detalle : igual que se va construyendo un Yo poderoso, en uno de los individuos, también se va formando un Yo oprimido en el resto del grupo… en unos más que en otros. Pero de alguna forma podemos hablar de un Yo colectivo, como se habla del imaginario colectivo. La existencia de ese Yo social, refuerza el Poder del Yo poderoso individual. En cierto modo, lo hace pasar de usar un poder a usar el Poder.

  • Y concretando más…

    Tratemos de explicar un poco la imagen del día anterior. Podemos poner unos pocos ejemplos de genes que van a influir en la maduración del cabello de un ser humano y en la maduración de su mente, en relación con algunos aspectos fundamentales para su buena convivencia con el entorno. A la izquierda van los sociales, que inciden básicamente en la mente del humano afectado. Y a la derecha los biológicos, que marcarán la esencia del tipo de pelo que tenga ese mismo humano. Estos últimos genes afectan al fenotipo del individuo y pueden estar a su vez, afectados por algún fenómeno epigenético (tanto antes como después de nacer).

    SOCIOGENES NEGATIVOSBIOGENES DEL CABELLO
    nula adaptación
    poca empatíacabello negro
    insolidaridad/asociabilidadcabello liso
    competitividad excesivafolículo muy fino
    desconfianza excesivacabello grueso y abundante
    ultraegoísmo
    deseo de ir a la moda(odiar su pelo)

    Nos centramos en los sociogenes, porque determinan un tipo de personalidad, o, como aquí decimos, un tipo de conducta. Que, normalmente, le llevará a ser o no un humano sociópata de libro. Porque favorecen el desligamiento total de los otros humanos y, además, acabará viéndolos como enemigos,  de todo aquello que le puede dar placer y estabilidad en un ecosistema dado. Un lugar, su ambiente, donde, para rizar el rizo, él se siente totalmente desintegrado.

    Y estamos hablando de sociogenes negativos. No son genes biológicos, que se pudieran reforzar con genes sociales positivos, dando así un adn social positivo, lo que supondría reforzarlos. No, son los negativos. Los que refuerzan también (o introducen nuevos) aquellas características genéticas, que son instintivas (vienen de los otros animales y nos quedan como «residuo evolutivo». Como puede ser la competitividad , algo instintivo, o anular la empatía social, una mejora de la atracción de especie animal. Eso tan importante para adaptarse al medio social, permitiendo una integración positiva. Todos ellos se le han ido injertando a lo largo de sus etapas como cría humana, en su infancia y en su adolescencia. Y a través de todos los mecanismos sociales posibles y más o menos perfeccionados : familia, amigos, escuela, religión, policía, política…

    Realmente solo han tenido que anular o reforzar determinados caracteres genéticos biológicos… para hacerlos pasar de empatía a antipatía, de sociable y solidario a insolidario y hasta asocial (o antisocial, que no es lo mismo), de un competidor suave a un fanático competidor, de confiar en los demás (con cierta dosis de precaución) a desconfiar de todos (llegando a pensar que le quieren hacer mal, y sean o no familiares). O adquirir un egoísmo tan excesivo, que puede dejar morir a cualquier otro humano, o, en el peor de los casos, matarlo (y disfrutando con ello). Es decir, se ha generado un inadaptado social, que puede acabar en…

  • ¿El Yo se quedará enterrado o irá a algún tipo de cielo?

    Nos repetimos un poco, pero es crucial desmontar toda idea de alma o de espíritu, que tanto fomenta la religión, sean las abrahámicas o las que no tienen dioses definidos, como las orientales. Aunque los llamados pieles rojas USA hablaban de un espíritu (Manitú) que les ayudaba, pero no era algo que existiera dentro de su cuerpo.

    La lápida (imagen) lo dice bien claro : enterraron un cuerpo con un cerebro, del que ha desaparecido el Yo que había construido su mente. El cuerpo está hecho de sustancias químicas, que harán un excelente abono, al combinarse con las del terreno.

    Pero las ideas que formaban la mente del individuo muerto, esas desaparecen tan pronto como ese cuerpo dejó de existir. Porque, entre otras cosas, ya nadie podía pensar en él. Porque lo que era él, dejó de existir. O, para ser precisos y cartesianos, aún puede (muerto) ser pensado por los otros (si creen en otras vidas), pero está claro que el propio muerto ya será incapaz de pensar en sí mismo.

    O sea, no puede existir (Descartes dixit).

    Así que, su alma , puede volar a donde quiera, pero su Yo ya solo es un recuerdo en la mente de los otros.

  • Pero, eso sí, acabas enterrada en ella…

    Y cuando decimos que la SAD puede hacer lo imposible, para que en vez de ser tú, seas una versión empeorada, menos libre, de ti mismo, no estamos usando lo del entierro solo como metáfora (enterrar en vida), sino que puedes acabar en una fosa real. Siempre que la versión de homo sapiens, que intentan modelar desde el poder no les salga bien.

    Porque todo proceso artificial puede salir mal. Y, al final, sigues siendo demasiado parecido al ser humano que tu ADN tenía planificado.

    Y por mucho que digan lo de que el alma abandona el cuerpo, está claro que tú Yo se va contigo a habitar bajo tierra. De forma que ya no es todo tu Yo, lo que queda en la superficie.

    Porque podrás dejar algo tuyo en los seres queridos, e incluso en algún enemigo magnánimo, pero el mundo real solo recordará de ti , aquello que le interese recordar.

    De tu Yo o conciencia humana, solo permanecerán unas migajas virtuales, y siempre que el poder terrenal las quiera dejar vivas.