
… de tirarle piedras a un tanque!!!
Porque da igual ser Abraham que su hijo Isaac, el sacrificio humano que le pide Yahvé es todo menos humano. Es un atentado contra la propia esencia de la humanidad. Esa especie animal creada precisamente por ese dios. Y que tiene su esencia en el afán por hacerse mejores humanos, ayudándose unos a otros como decía un tal Jesucristo, según parece «su hijo».
Y da igual que el del tanque sea judío, porque está actuando como un nazi sionista, que desea acabar con todos los palestinos.
Y da igual que el niño de la piedra sea musulmán, porque va camino de hacerse un terrorista fabricado por los sionistas. Porque no es Hamás la fábrica de terroristas, es Israel quien fabrica los terroristas, que luego manipulan las organizaciones terroristas tipo Hamas.
¡No nos confundamos!
Porque el del tanque nació de Abraham, lo mismo que el de la piedra. Todos somos el Isaac que Abraham quiere sacrificarle a su terrorífico dios. Y nos perdonan para que seamos el nuevo Abraham, que siga sacrificando a sus hijos.
¡Anímate!