Etiqueta: ver

  • Son los que nos dan… EXISTENCIA

    Somos lo que soñamos, o por lo menos lo que intentamos ser. Y por eso Andrés, el saxofonista, pensaba en una china que, en principio, no tenía porqué existir… pero que le aparece en esta historia (La lengua de las mariposas) una china, inmigrante en la Galicia rural, que está deseando que alguien piense en ella, para, a su vez, cobrar existencia.

    Ya lo dijo Descartes. Y bien lo repetimos nosotros. Porque, al mismo tiempo que la piensan a ella, ella debe pensar en un gallego, para que él también pueda existir. Y pueda, así, pensar en ella, cerrando el círculo de la existencia.

    Y de esta forma, tenemos montada una entrañable historia del saxofonista y la china, en una fiesta patronal del interior de Galicia.

    Dos seres humanos virtuales, como Romeo y Julieta, o como Jack y Rose…. pero con la salvedad de que este par de posibles enamorados sí parecen existir realmente. Al menos existen para nosotros… No son dos entes tan virtuales, se nos hacen muy cercanos, siempre que nos metamos en la historia de la peli… y, tal que hada madrina, los convirtamos en dos seres humanos del montón. Un montón algo especial, eso sí. El colectivo de los enamorados.

    Esperemos pues, por el hada madrina.

  • Cuando miramos y no sabemos… interpretar lo que vemos

    El buenazo de Moncho, el gorrión, de nuestras clases con cine. Mostrando su asombro porque ha descubierto que existe en el mundo un ser humano, con forma de mujer, y por el que se siente inexplicablemente atraído. Aunque solo sea curiosidad. Esa que tanto defendimos al explicara la enorme diferencia entre mirar y ver.

    Porque se necesita curiosidad para pasar de una fase a otra. Sin curiosidad no puede venir la necesidad de observar. Y sin esa necesidad no vamos a desarrollar nuestra capacidad genética, para observar bien a fondo el ecosistema al que nos debemos adaptar.

    Incluso mucho más a fondo que el típico depredador, que observa la comida que debe cazar.

    Porque un simple depredador nunca tendrá la curiosidad de estudiar a esa pieza cazable. Asumiendo que es un animal, que puede dar de sí mucho más que una simple comida. Por ejemplo, tal que un león, que solo toma un trocito, pero no puede pensar en como la naturaleza ha dispuesto las cosas, para que luego otros animales vengan a disfrutar en parte esa comida.

    Y la mente humana sí que puede, y por eso ha llegado a establecer lo que llamamos ciclos de la naturaleza. Por esa capacidad genética de observación, preámbulo de la adaptación, que posee nuestro amigo Moncho, «el gorrión».

  • Casi es como mamar del biberón… o de la teta

    Sí, no es mucho más difícil. Y por eso es necesario empezar con el injerto del gen social negativo, cuanto antes. Ya siendo un bebé.

    Porque además, al estar en tan temprana infancia, actúan los genes biológicos que nos piden agazaparnos en el colo de mamá. No solo para recibir alimento, sino también cariño.

    Y por ese motivo, los niños soldados, cuanto más infantiles sean, antes se adaptan a la necesidad imperiosa de recibir alimento y cariño, aunque vengan acompañados con las órdenes y sopapos, de un adulto. Es lo que les pasa a los perros abandonados. La naturaleza está ahí para forzarnos en una dirección, aunque no sea la positiva : tenemos que sobrevivir. Es instintivo. Y es en esa bifurcación, precisamente, cuando empezamos a liarnos con lo bueno y lo malo, con lo positivo y negativo… y si tenemos que matar para alimentarnos y recibir el aplauso de los adultos que nos rodean… ¿qué otra cosa podemos hacer?

    No nos engañemos, a todos nos gusta mamar de mamá (o de quién sea , a esa edad) y recibir algo de ánimo, cuando vemos que todo alrededor está en descomposición (no lo entendemos)y estamos llenos de terror.

    Y sí, es muy importante, que no nos engañemos. Ni dejemos que nos engañen!!!

  • A toda revolución, para «ser adulta»… siempre le han FALTADO cosas

    Ya hablamos de que la mujer es un simple auxiliar en la batalla (parapeto humano, enfermeras, madres…)… Y no debía serlo!!! Pero hay un sector de ellas, especialmente vulnerable y abandonado en todo proceso revolucionario (hasta ahora): son las viejas (mujeres mayores). Porque ellas son las madres de las nuevas generaciones revolucionarias. Aunque sus genes sociales , característicos de la vejez, las pudieran aupar a la cima de la contrarrevolución.

    Habrá que saber tratarlas.

    Porque, lo mismo que el ya mentado Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino (SEMC), que puede tener toda mujer. Al ser vieja, puede ser portadora de otro : el Síndrome de Estocolmo del Viejo Abandonado. Que puede ser muy real (abunda mucho), y es un gen social que marca una exageración del síndrome natural de «ser viejo». Algo que se acentúa, precisamente, en un momento de crisis revolucionaria. Porque les hace creer que aún van a ser más inútiles de lo que normalmente son (les dicen ser). Es lo que hace a los mayores tan poco amantes de cualquier revolución.

    Incluso aunque de jóvenes la amaran.

    Así que los viejos son una asignatura pendiente de toda revolución que se haya intentado hacer hasta ahora. Y no solo de las revoluciones, claro. También de los tiempos llamados «de paz».

  • Porque lo que sobran son adultos que comercian…

    .. con las crías humanas!!!

    Y no, no son muñecos, para que jueguen con ellos las crías humanas. Realmente son esas crías humanas a las que los adultos dominantes impiden jugar con juguetes. Ni siquiera les dejan jugar con el agua de la playa o del río, ¡porque ya no les dejan vivir!

    Realmente la sociedad adulta dominante (SAD) favorece que, las crías humanas más desfavorecidas, sirvan de juguete a otros adultos dominantes. Como aquel caso del Rey Leopoldo de Bélgica, que tenía a una cría congoleña en una jaula, para diversión de sus hijas y nietas. Y pueden estar vivas o muertas, pueden estar enteras o por partes (órganos!)… la cuestión es usarlas para sacar dinero y sentirse que cumplen con su cometido, como machos dominantes en una sociedad tremendamente patriarcal.

    Pero sí, es más fácil mirar para otro lado.

    O, como solemos decir, mirar de forma que no puedas ver la realidad tal como es. Solo verás lo que la SAD quiere que veas. Aunque eso te haga sentirte ciego y desprovisto de la conciencia humana, que es la esencia de tu indididualidad.

    ¿Por qué ver niños muertos, donde puedes «ver» simples muñecos?

  • Lo que miramos puede no ser…

    … lo que parece.

    Un bonito osito de peluche puede esconder una jodida bomba. Por ejemplo.

    Pero lo más importante debe ser : ¿Quién coño puso la bomba en el agradable peluche? O aún más importante : ¿Por qué alguien tiene que poner una bomba en un osito de peluche?

    Y por eso, es de vital importancia ver lo que se mira. Y sin necesidad de ser un inspector de policía. Sobre todo si es corrupto, ya que entonces tampoco va mirar otra realidad que no sea la «suya». La que le conviene ver.

    Así es, si así os parece, dice una obra de teatro. Y es que mucha gente olvida, o no quiere saber que lo que se llama realidad, a veces solo es una representación de ella, que hace la SAD para nosotros.

    Muchas veces es más real el cariño que nos proporciona un peluche, que el falso cariño que nos venden los adultos de nuestro alrededor. Aprendamos a tratar al amigo imaginario, para que nos ayude a desenmascarar a los falsos amigos reales.

  • Porque, para VER, se necesita mirar…

    … con mucha mucha ATENCIÓN!!!

    Y eso aunque no queramos mirar. Porque sin mirar no somos humanos. Si no podemos/queremos ver, somos peor que ciegos, ya que ellos tienen medios para ver de otra forma. Un ciego no anula su capacidad mental. Eso lo hacen los que «no quieren ver».

    A esos que no ven la realidad, les llega con ver una realidad «aumentada», que solo es la versión de la SAD, para que así te sitúes al margen de la regeneración social.

    Es la etiqueta social pegada sobre la etiqueta genética. Es el paso de un adn social positivo a un adn social negativo.

    Y seguiremos sin querer asumir ese cambio. Y seguiremos creyendo que soy un exagerado, por tratar de describir como funciona la SAD, para controlar nuestro comportamiento social.

    Por decir como nos etiquetan, tal que piezas de ropa, que salen de una Zara, para venderse como lavadoras por el mundo adelante. Haciéndonos patriotas del poder que nos controla y unos desligados de la justicia social. Esa que precisamente nos viene marcada en nuestro gen biológico, que habla de ser regeneradores por empatía con los demás seres humanos. Sobre todo con los que están sufriendo, por vivir oprimidos por un poder adulto parcialmente anquilosado.

  • Y sí, las dos etiquetas fundamentales…

    .. siguen siendo las de macho y hembra!!!

    Por mucha Biblia Queer que se nos quiera imponer.

    Porque este tipo de biblia, como pasa con la Biblia Abrahámica se basa en describir las sensaciones, sentimientos o ideas que surgen de la mente de una serie de iluminados, sean profetas originales o simples seguidores. Y que, como le pasa a la original, puede quedara amputada en alguna de sus raíces, como sucede con la islámica en la versión wiki. A fin de cuentas, todo lo que se escribe por inspiración «divina» tiene dificultades, si la wi-fi no funciona correctamente.

    Qu el Moncho de la imagen (La lengua de las mariposas), por ejemplo, se pudiera sentir en un cuerpo que no es el suyo, como si supiera a esas alturas de su vida cuál puede ser su cuerpo, no deja de ser una trasnada de nuevos elfos. Es como si prefiere sentarse en una piedra aduciendo que la silla que le ofrecen no es apropiada para su culo. O incluso que la silla no existe. Y, por que no, ser el mismo una silla.

    Son los adultos los que le pueden injertar un tipo de gen social que le haga derivar hacia otros derroteros… a los cuales puede que también llegara ,si le dejan tener una adolescencia natural y libre.

    Porque nadie niega la posibilidad de tener una orientación sexual diferente de la normativa. De esa etiqueta que pone macho o hembra (o hermafrodita). Pero siempre que, uno o una, pueda saber lo que eso significa. Así mismo se podrá cambiar de sexo o de lo que coño/pito se quiera cambiar, pero siempre que se tenga consciencia real (no un injerto mental adulto) de lo que se quiere hacer. La cría humana, sea macho o hembra, es ante todo una cría, por lo que necesita una tutela natural y libre de un adulto no manipulador. La cual solo puede terminar, esa tutela natural y libre, al rematar su adolescencia.

  • O, puestos a darte valor, te convierten…

    … en una estatua de sal.

    O de mármol de Carrara. Diseñada por el mayor artista, normalmente macho, que tenga esa determinada época. Pero, no lo olvidemos, el Renacimiento fue la recuperación de la figura humana, pero, básicamente, la masculina. Así que poco se avanzó, desde que le pasó lo que le pasó a la mujer de Lot.

    La mujer seguía siendo un apéndice. Como mucho la madre de Jesús. Lo mismo que María Magdalena, era un elemento importante en la parábola de Cristo sobre «tirar la primera piedra».

    El ideal de mujer griega seguía en el Nº 1, hasta que un tal Rubens le dio alguna vuelta. Pero, en esencia, la sociedad civilizada, seguía con el modelo griego, por mucho que pudiera soltarse en modo pornográfico, o estético felliniano, con cualquier tipo de mujer.

    No olvidemos que hay machos capaces de violar a mujeres con cierta deficiencia, física o psíquica. Y a ancianas.

    El macho humano no solo deriva en tendencias sádicas y masoquistas. Es muy amigo de saltarse todos los límites, que la conciencia humana se debe marcar como imposibles de saltar.

  • Aunque se podía hacer una doble versión…

    … de nuestra Guerra Civil!!!

    Pero nos tenemos que preguntar si esa doble versión resultaba integradora, o más bien desintegradora, incluso dándose en el mismo país que sufrió tamaña ignonimía.

    Porque, ya desde el punto de partida, hay una falacia clara, cuando se pone al mismo nivel los que dieron el golpe de estado y los que lo sufrieron. Con el franquismo no valían (y no valen aún, en pleno XXI) las medias tintas!!!

    Como pasa con el nazismo, y ahora con el sionismo, no se puede banalizar en ninguna circunstancia la masacre que efectuó el franquismo, al dar un golpe de estado muy cruento y prolongar una guerra civil hasta límites inhumanos (si es posible superar la inhumanidad de una guerra, ya de por sí inhumana).

    Con esta doble versión de los defensores de la República y de los golpistas, en plena Dictadura franquista, solo podía valer para hacer más potente la dicotomía de salvadores de la patria, por muchas tropelías que cometieran, frente a unos «fanáticos» defensores de la democracia republicana, apoyados por un sanguinario Stalin, que pretendía sacarle las vacas y el sudor a todo español bien pensante. Mientras que Hitler solo quería salvarnos.

    Jugar con el estereotipo dominante en una sociedad falta de libertad, no suele ser la mejor manera de reintroducir el respeto a las reglas de la democracia, que quería hacer desaparecer el franquismo, aunque afirmara en principio que él solo quería restablecer una república más digna. Y hacerlo en modo neutral, cuando se recuperara la democracia en España es, precisamente, lo que pretendían los restos del franquismo, que han hecho, de la democracia española del siglo XXI, una parodia de una España realmente liberada.