Cuando una cría humana plantea una pregunta, la lógica adulta hace contestar algo así como…
Eres muy nuevo para entenderlo… En este momento no tengo tiempo, estoy ocupado… Esa pregunta no tiene sentido… Quién te ha dicho que preguntes eso…
Son variantes de una misma actitud adulta : no argumentar la falta de respuesta, solo dar largas para ver si te olvidas. Eludir la siguiente pregunta, que vendría lógicamente a continuación.
Es la marca del adulto que, en vez de tutor, se autoconsidera que tiene el poder de hacerte callar.
Y si no puede hacerte callar, tomará medidas más graves, para castigarte de la forma que sea. De ahí está nuestro Antoine tras las rejas del reformatorio.
Los seres vivos no humanos, no pueden pensar, aunque suponemos que les gustaría (o no, si nos ven a nosotros).
Ni siquiera pueden crecer en libertad… miremos al bonsai.
Puede quedar muy bonito, pero su crecimiento/maduración no ha sido natural y libre. Y aunque su proceso de maduración no es muy complejo, nada que ver con el humano, está claro que ha sido coartado, para seguir las normas que le marcó el humano que lo cultiva. Es como si le injertara un gen «social». negativo, para evitar que pueda crecer libremente.
Y así pasa con las crías humanas, cuando la SAD decide controlar la maduración de una cría humana. Pero no llega con las tijeras de podar. Ahora sí que se «injertan» unos genes sociales negativos, en vez de los genes sociales positivos que debían ser injertados. para reforzar los genes biológicos.
Porque el adulto debe ser un tutor para la cría humana, no su carcelero, y evitarle así que madure como el mundo adulto desea. Pero no lo tutela, sino que lo modela. En el fondo el ser humano tiene más de bonsai de lo que quiere creer. Porque ya dijimos que el querer, su capacidad, requiere un esfuerzo enorme para defenderlo. Es mucho más fácil dejarse ir, disfrutar siendo un bonsai . Hay que ver sus flores!!! Que más da no ser como «querías»…
Es cuando las crías humanas aprenden con fanatismo, lo que le cuentan que dicen los dioses. Usando la religión como medio se refuerzan los genes sociales negativos, en este casos religiosos, que hacen imposible leer los genes biológicos que tenemos en el cerebro, porque los han tapado con esos nuevos genes sociales negativos, fomentadores del odio irracional hacia otros seres humanos.
Los que debían, de forma natural y libre, ser considerados aliados en la evolución, natural y libre, pasan a ser enemigos a los que se debe aniquilar : y da igual que sean judíos o palestinos…
Porque las mentes nazis veían a los judíos como enemigos y las mentes sionistas ven a los palestinos como enemigos.
Es la misma forma de mirar, aunque el objetivo mirado sea diferente… y lo que los convierte en fanáticos es que no quieren ver lo que miran.
Se trata de matar (al otro)!!! Porque se prefiere tener otro punto de vista sobre la realidad…
Este mandarnos mirar para determinado lado, siempre hacia donde menos podamos ver la llamada realidad, es el primer gen social negativo que nos injertan. Y ya de crías.
Y viene a ser como vestirnos de tal forma que no podamos mover la cabeza, ni el resto del cuerpo, salvo en la dirección y el sentido que los adultos nos dejan hacerlo.
Y cuando hablamos de adultos, estamos hablando de la familia, de los sacerdotes y, como no, de los profesores… y sin faltar los polis y demás controladores de nuestros movimientos sociales. Incluidos amigos varios.
Todo lo necesario para no movernos de forma natural y libre.
Eso sí, ellos nos dirán que estamos llenas de felicidad, como cuando hacemos la primera comunión, sin saber muy bien lo que estamos haciendo. Nos hacen vivir en una burbuja virtual, por mucho que parezca real… entre otras cosas, porque la felicidad no existe, solo existe el camino hacia ella.
Porque ya antes de ver lo que miramos, hay que plantearse si nos dejan mirar para donde nos guste mirar… o no será precisamente ese el gen social negativo inicial : qué siempre miremos para dónde nos mandan!!!
Y ahí tropezamos de nuevo con los artistas de la manipulación mental humana: los mensajeros de cualquier (sic) religión. Esa casta de seres humanos especial a la que llamamos sacerdotes.
Esa función social que fue creada por los poderosos. En principio era el mismo poderoso, el que se autoconsideraba sacerdote. Un enviado por un dios, para ayudar ene el control de la tribu… sobre todo cuando se tomaban decisiones personales, que iban en contra de la mayoría tribal.
Porque la sumisión empieza por mirar solo hacia dónde nos mandan, para luego también hacer las otras cosas que nos mandan…
La religión es el sumun de la sumisión del ser humano a una deidad, creada por otro ser humano.
Porque, si no miramos no vemos, pero si nos enseñan a mirar sin ver mucho mejor, ya que así aprendemos a disimular.
Ya que así parece que estamos viendo lo que miramos, pero realmente no nos sentimos mal si estamos mirando una fea realidad : por ejemplo crías humanas hambrientas o maltratadas.
Y eso se aprende muy bien con los sacerdotes, de cualquier iglesia. Aunque los católicos son auténticos expertos en el arte del disimulo.
Ellos lo hacen mucho mejor que la escuela, porque saben disfrazar la sumisión de liberación(en un Más Allá) y mudar las creencias no científicas en verdades «auténticas»…
No importa si la Biblia Abrahámica está llena de mentiras… un «buen» sacerdote católico hará que las creas a pies juntillas, bien arrodillado y, sobre todo, será capaz de mandarte a la guerra para que luches por esas mentiras… matando, si es preciso, a otros seres humanos que son exactamente iguales a ti. Porque eso vienen demostrando, desde que le dieron la vuelta a la tortilla romana y empezaron a masacrar a los paganos.
Porque el mismo hecho de haber nacido (sin quererlo) ya es castigo suficiente… y, como dijimos ayer, ni serás capaz de averiguar que hay otras crías que pueden tener un futuro adulto, como seres humanos.
Es decir, llegarán a ser personas, no quedarán mutilados como adultos incompletos… tu casi seguro futuro.
Porque, si vieras lo bueno que hacen con los otros, podrías reclamar que lo hagan contigo, pero eso no le conviene a la SAD.
Y por eso es tan importante que, el adn social negativo, lleve consigo la conciencia falseada de que no hay otra alternativa… que lo tradicional, lo natural, es que los pobres sigan siendo pobres… y, como dicen los curas cristianos (la mayoría), serás más feliz en la Tierra si evitas reclamar otro tipo de vida más justa. Porque ya serás premiado en el Cielo. Y eso también lo dice el Islam…
Pero que, en realidad, es nuestro controlador. Es el que nos manipula, sin hacerse notar la mayor parte de las veces.
Hay manipuladores mentales muy obvios, pero otros son expertos en disimular su verdadera intención.
Aunque , en esto de las intenciones (de un profe) no debemos olvidar que ellos mismos son producto un injerto de adn social negativo, primero como cría humana y luego como estudiante para ser profesional de la educación.
Puede haber gente que manipule a su alumnado y sea totalmente inconsciente de su verdadero rol como manipulador de mentes. Hasta puede llegar a creer que solo hace un trabajo de enseñar contenidos, para que su alumnado esté mejor dotado para un futuro profesional. Puede que se lo crea y hasta reaccione mal cuando algún alumno le trata de mostrar que no es así como él cree.
Se establece una lucha, a veces muy dura, entre tus ganas de ser TÚ y las pretensiones de la SAD, para que seas una variante de ti. Para que llegues a disfrazarte de pieza básica del «mecano social»… alguien que ayuda mantener la maquinaria social en movimiento, no solo ejerciendo la fuerza precisa, sino ayudando a regular a otros seres humanos, para que se acomoden como piezas eficaces de esa maquinaria… De hecho hasta puedes hacer de policía o de maestro… además de padre y, como no, de abuelo..
Tú, con toda la razón natural (es tu ADN) le pides un proceso de maduración natural y libre. Que te sirva de tutor (el adulto) para hacer de ti una pieza social con funcionamiento libre, alguien capaz de decidir si mueves la maquinaria social, en un sentido o en el otro. Capaz, incluso, de introducir mejoras en el funcionamiento social existente, para que la maquinaria haga un trabajo más eficiente…
Y, sobre todo, más justo. Para que los beneficios del trabajo de todos sean recogidos por todos, no por unos pocos (los que tienen el poder en ese momento).
De nada te vale ser bonita, que te creas bonita, porque la belleza en absoluto no existe (diga lo que diga Platón)… y, además, si te cuidas mucho para «ser bonita», no te cuidas tanto para evitar que te manipulen ya de adulta. Al revés, te vas introduciendo en la red mental que ha tejido la SAD a tu alrededor.
En este caso el gen social no es gratis, supone un buen gasto en potingues varios, incluso cirugías, para que seas la mujer objeto (o el hombre), que siga tirando del carro opresor. Incluso siendo negra o amarilla…
El gen social positivo actúa reforzando la columna izquierda. Al contrario, el gen social negativo, actúa introduciendo, y reforzando con el tiempo, la columna derecha…