Etiqueta: adultez

  • Pero luego descubres, que los niños no pueden ir al infierno…

    Y no pueden ir al infierno , ese que nos pinta la religión, porque ya fueron/estuvieron durante el embarazo o al ser bebés… Eso sí otro tipo de infierno, más real. Se puede decir que el infierno ya está aquí.

    Y da igual que nazcas, para sufrir esto, de forma natural que de forma artificial… porque naces para sufrir. Pero no por haber pecado o que hubieran pecado tus padres, como dicen en la Biblia Abrahámica… no, la vida es un trabajo arduo…. especialmente por los cambios que sufre el ecosistema donde te toca vivir. Ese va a ser tu trabajo propio, para adaptarte al entorno y salir triunfante… Pero, el verdadero infierno, te lo van a organizar los adultos que controlen eso que aquí llamamos SAD.

    En la peli está siempre presente el castigo de las crías, que no cumplen sus objetivos… pero la forma de ser de la hija , le hace ver la necesidad de proteger a la nueva bebé. Un síntoma claro de que ya se ha hecho adulta.

    Y, por eso mismo, al final la mamá robot decide ser realmente una madre para su hija, aceptándola tal como es, aunque le cueste la vida.

  • Nos acompañan “igualmente”…

    Pero no solo es mimar al bebé, hay que protegerlo. Hay que acompañarlo en sus primeros pasos.

    La cría humana es por definición una cría animal, que debe ser cuidada por sus padres durante mucho más tiempo que cualquier otro tipo de animal.

    Ya vimos que esa premisa tan amada por la naturaleza (sea lo que eso sea) ya fue despreciada en la gestación… De un proceso que dura 9 meses en humanos , dura solo un día completo en el útero artificial, según la peli «I am Mother». En un día no se puede hacer un trabajo tan complejo, por muy vitaminado que lo ponga mamá robot.

    ¿Qué se puede esperar entonces, de lo que tramará la mamá robot, para esta fase de maduración? Un tranquilo, pero muy largo, paso de bebé a preadolescente? Tranquilo, si no sufre malostratos.

    ¿Qué podemos decir aquí de la teórica compañía (tutoría), que debe tener todo recién nacido? Y de la responsabilidad del adulto, que no cumple con esa obligación natural…

  • ¿Será que nos visten la mirada?

    Este mandarnos mirar para determinado lado, siempre hacia donde menos podamos ver la llamada realidad, es el primer gen social negativo que nos injertan. Y ya de crías.

    Y viene a ser como vestirnos de tal forma que no podamos mover la cabeza, ni el resto del cuerpo, salvo en la dirección y el sentido que los adultos nos dejan hacerlo.

    Y cuando hablamos de adultos, estamos hablando de la familia, de los sacerdotes y, como no, de los profesores… y sin faltar los polis y demás controladores de nuestros movimientos sociales. Incluidos amigos varios.

    Todo lo necesario para no movernos de forma natural y libre.

    Eso sí, ellos nos dirán que estamos llenas de felicidad, como cuando hacemos la primera comunión, sin saber muy bien lo que estamos haciendo. Nos hacen vivir en una burbuja virtual, por mucho que parezca real… entre otras cosas, porque la felicidad no existe, solo existe el camino hacia ella.

  • Porque el tiempo es VIDA…

    O sea, que robarte un poco de tiempo es robarte un poco de vida. Aunque lo que realmente hacen, los adultos, es cambiarte tiempo de buena vida por tiempo de mala vida. O incluso te la acortan, si al final te declaran inútil para ellos.

    Su trabajo real consiste en depreciarte la vida. Que cada vez valga menos y llegues a la vejez no habiendo vivido todo lo que debías vivir, si tuvieras un proceso vital natural y libre.

    En eso, precisamente consiste el injerto social genético. No tanto en acortarte el tiempo de vida, como el hecho de hacerla peor. Que al final del camino, te hayan mutilado la infancia y la adolescencia, para tener una precaria adultez. Que seas una triste pieza en la maquinaria social… eso es lo que te reservan los hombres grises de Momo, pero bien reales : dejarte mutilado.

    Porque lo de Momo es literatura, pero en la realidad los adultos te van quitando capacidades biológicas, como es la regeneración social, de tal forma que acabes siendo un adulto como ellos, bien cargadito de antirregeneración.

    Y eso, es lo que llamamos aquí, impedir que vayas llenando tu mochila de cría humana, con las herramientas necesarias, para defenderte en el mundo adulto. Eso es lo que definimos aquí como injertar un adn social negativo, que será el que dirija tu vida, en vez de hacerlo el ADN que tienen tus células.

  • Hay adultos que pueden… MALTRATAR a un bebé!!!

    Pues sí, que nos dio con los adultos. Llevamos varias entradas diciendo que son los responsables de todo lo negativo que les pasa a las crías humanas… ¿o aún no quedó bien claro?

    Y no son todos los adultos, claro, si fueran el 100% no tendríamos ya futuro como especie humana… siempre habrá algunos adultos que se escapan del recinto amurallado de la SAD y tratan de buscar entradas por donde se escape más gente.

    Esa es la evolución humana. Una parte importante, muy importante y especial (por lo compleja), de la evolución natural (general). Pero hay profes, y policías, y curas… y políticos, y médicos… y taxistas, e incluso mendigos, que forman parte de la maquinaria social, esa que tiene delegada, en ellos, la lucha de la SAD para evitar la regeneración social. Porque da igual ser pobre que rico, nadie está libre de ser injertado con un gen social negativo.

    Y por eso, cuando aún somos recién nacidos, hay muchos padres obnubilados por la SAD, que se encargan de maltratar a sus bebés, impidiendo que tengan una maduración natural y libre… y, ¿qué es eso, si no un injerto social negativo en toda regla? Más bien, en todo golpe recibido… Porque, en esta fase de la vida humana, toda impronta psíquica (trauma) recibida queda fuertemente prendida. Y, además, consideremos que la inanición adulta también es una forma de maltrato.

    Porque esa triste mirada/sonrisa de perdedor, de quien no entiende lo que le pasa, ya nunca desaparecerá de la cara del bebé de la imagen. Es el futuro perdedor de Los 400 golpes.

  • Los límites naturales y los sociales…

    Y, como llevamos diciendo, llegamos a un punto que es vital, para la buena maduración de un ser humano, sobre todo una vez nacido… pero que será importante, sea en la etapa de su vida que sea. Y porque, ya antes de nacer, su madre, debe ser muy consciente de la importancia que tiene este concepto : siempre hay límites.

    No solo en matemáticas hay límites. ¡Y qué pesados! Hay límites naturales y límites sociales, hay límites que se escogen libremente y hay límites que no se pueden elegir. Y se le llame normas, reglas, leyes, tradiciones, incluso consejos de adultos (amigos o no)… o lo que sea… todos son lo mismo, en esencia, un «jodido» límite humano.

    Y no hay que preocuparse de anularlos (spoiler : no se puede). Solo hay que saber dirimir si es un límite necesario o no. Si es un límite tomado con libertad o es un límite impuesto por la SAD. Dicho de otra forma, es vital saber quién pone los límites, para saber como actuar con ellos.

    Porque, una vez nacido, estás entre dos fuerzas que van a luchar por ti : tus padres y la SAD (sociedad adulta dominante). Tu madre ya bregó contigo (y con la SAD) durante el embarazo. Y, si no se «dejó» vencer, seguirá en la brecha. Tu padre puede que pasara del embarazo, pero, si no lo hizo, es que hará buen equipo defensor con tu madre.

    Enfrente está la SAD, con todas sus artimañas, para hacer de ti la pieza social que desea. Y desde luego va a poner toda la carne necesaria en el asador social…usando esos famosos (para nosotros) injertos sociales que, en vez de positivos, intentará que sean negativos. Y si no ha corrompido a tus padres biológicos, lo va a intentar con todos los agentes sociales que tiene a su disposición : resto de la familia, padres adoptivos, amigos de la calle o del internado, profesores del colegio, y autoridades varias (policías, médicos, entrenadores, políticos…). Pero, entre todos ellos, también es verdad que puede haber alguien que te ayude a madurar libremente. Hay que aprender a reconocerlo!!!

  • ¿Por qué no podemos ser INVISIBLES?

    Tanto la infancia como la mujer son tratados como seres humanos de segunda. Se tiende a que sean invisibilizadas, como fuerzas a actuar de forma natural. La SAD intenta, por todos los medios, que se plieguen a sus normas sociales, las que les impiden ser ellos mismos. Incluyendo ellas y elles en la palabra «ellos»… necesitarán de un lenguaje propio.

    Nuestro ADN no permite que nos ignoren. Luchará constantemente y a todos los niveles posibles, contra ese proceso de apantallamiento, que va revestido por lo que aquí llamamos adn social negativo. Y esa lucha constante del ADN es vital, porque será la que pueda algún día mantenernos vivos en una celda de tortura. Y, sin llegar a tanto, nos hará ser visibles aunque la sociedad adulta intente borrarnos.

    Esa pantalla social es la cubierta artificial, con la que tratan de revestir nuestra personalidad natural y libre. Esa personalidad propia que iría fluyendo, sin las cortapisas que los adultos nos ponen. Esas que irán dando así un comportamiento artificial (social), que les parezca adecuado.

    Es la bruma llena de frases prefabricadas, que lucha por tapar las marcas que realmente tenemos escritas en nuestro ADN.

    Es la pesada losa social, que nos obliga a perder características que serían propias, una vez maduradas, y muy necesarias, como la de regenerar la sociedad adulta a la que llegamos. Nos las cambian por imposturas de todo tipo que nos introduce la SAD, a través de sus genes sociales negativos. Esos que ocupan el lugar natural de los genes sociales positivos, que también son sociales, pero buscan mejorar la sociedad adulta desmejorada. Funciona algo parecido a como hace la Iglesia Católica, cuando sus arzobispos(Curia Romana), intentan evitar la regeneración de la Iglesia, evitando que salga elegido un Papa progresista.

  • Porque ya nos pueden matar antes… siendo ADOLESCENTES !!!

    No es ninguna exageración decir que podemos morir antes de amar o ser amados. Así de sencillo… y de tremendo fraude. No nos dejarán ser ni Jack ni Rose, ni Julieta ni Romeo.

    Porque no es la vida, ni la frialdad del mar, lo que mata nuestro amor. Son los adultos, que tienen el poder, los que nos pueden hacer imposible nuestra debida historia de amor. Porque nacemos para amar, no para lo contrario.

    Y no se necesita precisamente mucho poder. Puede ser un adulto o un adolescente adultificado prematuramente) el que promueva una acción determinada, que nos robe esa posibilidad de amar. Que, repito, es una deuda que tiene la naturaleza con nosotros, simplemente por el hecho de haber nacido.

    Disfrutar del amor de otro ser humano es una claúsula esencial en el contrato que firmamos con la naturaleza. Cuando ella decidió que debíamos salir al mundo de los seres humanos, a partir de la fecundación correspondiente. Y la relación previa necesaria.

    Y luego nos puso a vivir en el ecosistema progenitor, donde los adultos debían ser nuestros tutores, para ayudarnos a madurar de forma natural y libre.

  • Aunque a veces nos diga cosas que…

    … no queremos oir.

    Y para eso están los buenos filtros. Sean de Instagram… o de la cariñosa abuelita, que parece no poder mentir. Salvo cuando a la cabecera de la cuna le dice a su nieta «pero que guapa eres», aunque no se pueda notar ni por asomo , lo que dará de sí la posible belleza de la nieta. Pero las abuelitas están para eso… para empezar el injerto del adn social positivo o negativo… generalmente negativo.

    Y no entremos por ahora en si se puede ver o no eso, que, desde Sócrates, llamamos belleza.

    Ni en la idea peregrina que una abuela puede tener sobre la belleza, sobre todo si está estancada en la idea de belleza «de su tiempo».

    Porque, ya lo dijimos muchas veces, la tradición es una cadena que nos ata al pasado y que nos impide avanzar. Y resulta que un espejo es algo estático, que no puede más que reflejar lo que hay. No se puede inventar el futuro.

    Y si no, que se lo digan al espejo mágico dela madrastra de Blancanieves, que, cuando le dijo la verdad, fue destrozado por la madrastra, al no querer esta reconocer esa evidencia : Blancanieves era ya la más bella. Y Blancanieves viene a ser una metáfora de la adolescencia regeneradora (por ADN), que tanto necesita la sociedad adulta, para seguir avanzando. Los adultos anquilosados tienen que ser remozados.

  • Y por ese motivo…

    … no paramos de pedir ayuda.

    Y por eso miramos y vemos los barrotes de la cuna. Los primeros obstáculos en nuestra corta vida. Nos dan seguridad, pero también nos quitan libertad. Y nos agarramos a ellos, para «decir» que necesitamos salir de allí. Que todo un mundo nos espera y necesitamos aprender de él. No lo podemos saber, pero el ADN tira de nosotros.

    Y por eso solicitamos ayuda. Incluso en silencio. Usando solo nuestra mirada, que aún no la dominamos del todo. Pero intuimos, y vamos sabiendo por experiencia, que a mamá, y algunos otros, no los deja totalmente impasibles nuestra reclamación.

    Aunque en esto, ya depende mucho de la suerte que hayamos tenido, con el ecosistema donde nos toca vivir.

    Porque, como la experiencia nos enseñará, hay muchas clases de adultos. Y casi todas ellas no suelen ser buenos acompañantes.

    Una de nuestras primeras lecciones básicas, será, precisamente, aprender a distinguir entre acompañantes positivos y negativos.