Un blog de Sociogenética

  • Y siempre estará abierta…

    … a tu curiosa mirada.

    Porque da igual que sea rosa «rosa»e» o rosa «blancae», ella siempre te motivará para que la mires en profundidad. Es decir, que la veas, con la atención puesta en ver los muchos matices que te está mostrando, incluso con no tener gran cantidad de colores .

    Es casi toda blanca, salvo el centro de la flor. Allí donde los insectos podrán encontrar el maravilloso néctar, que andan a buscar incansables. Y, ya de paso, llevarse el polen, que servirá para que la reproducción de la rosa sea un futuro prometedor.

    Porque, a veces, la cosas a ver están como invisibles. Algo parecido a lo que le sucede a la mujer, en una sociedad tan patriarcal como la que rige el planeta Tierra. Aunque el cuerpo (y la mente) de una mujer determinada esté presente, casi todos los machos, y buena parte de las mujeres (con SEMC), también presentes, harán como si no la vieran. Algo parecido a lo que sucede en el cuento del rey desnudo, pero a la inversa. Donde «se ve» que haya ropa inexistente, o hacemos que «no vemos» a la mujer presente. O solo vemos las cualidades que el poder nos manda ver.

    Y por eso es tan importante aprender a ver más allá de lo que miramos.

    Por ejemplo en una flor, que viene a ser el elemento fundamental para que esa planta que la produce, siga teniendo futuro. Y si fuera un árbol que da fruto comestible, como la famosa manzana de Eva, entonces nos permitirá disfrutar de ese resultado final. O más bien parcial, ya que el fruto no es más que un paso intermedio, para darle alimento a la simiente que lleva dentro. ¡Y todo eso también es ver!

  • Porque una flor es un conjunto de cosas visibles, que busca siempre…

    … ofrecerte lo mejor de sí.

    Y no nos cansamos de decir que el ver es como el leer, pero leer en profundidad. No pasar los ojos por encima de las letras, como hace parte del alumnado, cuando declara estar estudiando. O muchos adultos, cuando presumen de estar leyendo un libro.Y, además, no solo precisa un cierto esfuerzo, por tener que llevar los ojos o la nariz hacia el fondo del cáliz, sino por estar bien abierto a las posibles lecturas (relecturas) que, como andamos repitiendo, necesitan más atención.

    O puede que necesiten más emoción por nuestra parte. O, por lo menos, un motivo racional para buscar algo especial en esa flor. Como para leer un libro, se necesita querer meterse dentro de ella.

    Y es, en ese momento, cuando decimos que debe intervenir la memoria. Para traernos, a ser posible, el recuerdo de otras flores. Sean vistas anteriormente, o aquel texto, dónde se nos describían en aquellas insoportables horas de clase en Ciencias de la Naturaleza.

    Todas la sensaciones que se van acomodando en nuestra RAM deben ser organizadas adecuadamente, para que se trasladen bien organizadas en archivos a la memoria ROM (o MOP).

    De hecho esta flor suele acabar pisada por un montón de senderistas, que solo van mirando en horizontal y no se acuerdan de los consejos que se daban en clase, para caminar saludablemente, tanto para el caminante como para el camino, en nuestros paseos reales (y virtuales) por la naturaleza. Nunca te olvides de «la vertical».

  • Y ,¿por qué hablar de ceguera, cuando…

    … casi todos presumimos de videntes?

    Uff, esto se complica y mucho. Antes de meternos en cómo ver algo imposible de ver (salvo en sus manifestaciones externas), como es la energía, repasemos algo más simple, como es trabajar algo más a fondo el punto de vista. ¿Qué debemos y podemos ver, cuando miramos algo concreto, por ejemplo, una flor?

    Porque todos los videntes, olvidamos que existen seres humanos con un problema grave en su combinación vital de mirar y ver. Porque hay gente que no recibe las señales, que le tendrían que llegar a través de los ojos o, peor aún, no pueden organizar esas señales que le llegan, en los circuitos neuronales precisos. Y si son ciegos de nacimiento, aún peor, en cuanto que les cuesta mucho imaginar como es realmente el objeto que tienen delante. Por ejemplo si tratan de crear la imagen de una gata a la que están acariciando, si no vieron nunca una real, les será imposible acercarse a la imagen de una gata. Tal como la vemos los demás.

    Aunque no debemos despreciar la imagen que esa persona ciega consigue de la gata que estamos viendo, cuando la acaricia amorosamente. Ya que puede que sea mucho más real (más completa) que la nuestra. Realmente un ciego también tiene su punto de vista. Así que trabajemos mejor ese concepto. Seamos videntes o ciegos.

    Porque esa imagen que se forma en el cerebro de un no vidente, puede estar tan enriquecida, a partir de señales táctiles, que dejan en una porquería de imagen la que obtiene un vidente, incapaz, por ejemplo, de amar a los gatos. Ya puede ser un gato lindo y amoroso, dentro de un «orden felino», que, el vidente antigatos (o neutro), será incapaz de formar una imagen ni siquiera aproximada a la realidad de ese gato feliz, en el colo de la persona ciega.

    Y sí, es muy cierto que la ceguera del alma, que dicen algunos, es mucho peor que la ceguera de los ojos. Y más si tenemos en cuenta que con un sistema de electrodos adecuados, se podrían transmitir las señales que emite la materia que miramos, directamente a las neuronas que deben formar los circuitos precisos, para conformar la imagen final en el cerebro del ciego (de ojos). Algo más interesante que las putas gafas de realidad virtual, por cierto.

  • De hecho somos casi ciegos…

    … para ver algo vital : la energía.

    Resulta muy difícil ver algo material, si, como decíamos ayer, no tenemos archivadas una serie de imágenes (ROM/MOR), que nos sirven para darle contenido expresivo a lo que estamos viendo. O dicho más correctamente, a lo que estamos mirando, para intentar ver algo de lo que eso puede ser. Porque, por ejemplo, si es microscópico necesitaremos una lente (filtro especial?), que nos permita ver algo de esas dimensiones tan tan pequeñas.

    Así nos pasó con la cruz de ayer. O puede pasar con el conglomerado de barras de luz que aparecen en esta imagen. Que son de una exposición sobre el uso de la tecnología lumínica , para expresar sensaciones y emociones a partir de su observación «en vivo». Pero que nos vale como claro ejemplo de ver lo que es muy difícil ver. Hacer estático, en este caso, algo que es básicamente dinámico.

    Algo que, como bien dice la frase de la imagen, nos lleva a un punto de vista realmente muy difícil : intentar observar la energía. Algo que no se deja observar directamente, pero sí que se disfraza en múltiples formas de exponerse en público. En este caso con luces fluorescentes, que incluso parecen tener vida propia. Porque están variando constantemente, entre la posición de encendido y apagado. Podemos decir que tiene «como una vida/dinámica temporal».

    Eso, en cierto modo es lo que significa vital : que está en perpetuo movimiento, como la materia viva, que, solo para, cuando se ha transformado en materia muerta.

    Y la materia se hace viva, cuando tiene dentro una forma de hacer energía. Es como el barro bíblico, que necesitó ser insuflado por Yahvé (dicen), para convertirse en Adán.

  • Porque «lo visto» y grabado puede ser algo que no nos dice nada…

    … hasta que aprendemos a verlo.

    Porque igual que el modelo atómico anterior, aquí necesitamos tener algún conocimiento de Historia Sagrada, como se le llamaba hace tiempo, para conectar con una posible cruz cristiana.

    Y además, si tienes esa imagen en mente, es decir más Historia Sagrada, hasta puedes imaginar a Jesús cargando con ella camino del Calvario. ¿O no?

    O sea, ¿tenemos algo en nuestra memoria organizada y permanente (la que lamamos ROM del cerebro humano, por lucir nuestro saber tecnológico), que nos ayude en la visión de una realidad determinada? Aunque también le podíamos llamar a esa memoria tipo ROM, una MOP, porque hace algo de «mopa», cuando le toca barrer la RAM (memoria temporal y menos organizada o también memoria organizada no permanente, MONP… algo así, como la «mesa de trabajo» temporal). Es decir, cuando le toca deshacerse de ciertos datos, que parecen no coincidir con la posible realidad, una vez consultada la ROM/MOP. ¡Y hay que rehacer la visión!

    Aunque puede que si asimilamos la RAM a una mesa de trabajo, donde colocamos los folios y las carpetas de trabajo sin mucho miramiento, algo desorganizadas por las prisas del momento, tendríamos que llamar a esa RAM una memoria No Organizada y No Permanente, es decir, MNONP, algo más largo, pero fijando mejor ese detalle de cierto nivel de desorganización, que se debe dar en la RAM, comparada con la extrema organización de una ROM/MOP. Que, puestos a matizar, podemos llamar MOR, teniendo en cuenta que permanente y registrada vienen a ser lo mismo.

    Luego, lógicamente, puede estar la casa sin barrer, porque cada uno es como es. Y habrá gente capaz de tener una ROM/MOP/MOR tan desorganizada como la barra de un bar en hora punta. O, incluso, más, por no tener barman que la organice.

  • Porque la materia está ahí…

    … aunque nos cueste tanto verla.

    Porque está ahí para ser vista, pero hay que objetivizarla : hacerla real (material). Como el barro hecho hombre, eso que nos cuenta el Génesis abrahámico. Hasta que Yahvé ve al Adán, dándole forma a esa cantidad concreta de barro, podemos decir que Adán no existe. Solo es barro. Porque la materia es la que le dá forma a lo que ves. Y no interactúa directamente con tu mirada, con tus ojos, porque ella lo que hace es conformar «cosas», justo dentro de tu cerebro. Los rayos de luz que chocaron en sus partículas, en su exterior, te las manda reflejadas hasta las neuronas, en tu interior, que deben grabar esa señales luminosas. Dándole la forma precisa a esa materia reflejada.

    Pero esas cosas que vienen reflejadas del exterior, tienen que ser algo conocidas por él observador (memoria cerebral), por ejemplo haberla visto antes, o haber visto un tipo de materia que se le imite bastante. Algo que no pasa con el csao del Yahvé, porque es la primera vez que hace a un Adán y piensa en él (le da un alma). Antes no viera a ningún humano.

    Por ejemplo, en la imagen, tenemos algo que puede parecer un átomo con tres enlaces. Pero solo será capaz de ver «eso», si tienes alguna noción de Química. O, por lo menos, visitaste el Atomiun de Bruselas alguna vez.

    Y si la bruma te difumina demasiado la imagen, entonces es cuando estará ese cerebro «que tanto nos engaña», para ir sacando características de lo que ves, para que puedan ser comparadas con otras imágenes que tienes almacenadas en tus archivos neuronales correspondientes. Y, de esa manera, ir complementando las partes difusas del puzzle visual que estás observando.

    Porque si no has visto nunca un modelo atómico, entonces no puedes ver lo que realmente es eso que estás mirando. Algo redondo, esférico, de lo que salen «como tres tubos». Y, justo ahí, es donde entra a jugar su papel crucial tu ROM/MOP/MOR (Memoria Organizada Registrada).

  • Y ¿cuánto puede cambiar, cuando miras algo,…

    … el dichoso punto de vista?

    La posición del mirador, corporal y anímica. La atención que pongamos en el acto de mirar. Pero sobre todo, el cuidado que pongamos en el proceso de «ver algo». Ahí juega su papel el estado anímico y el interés que tengamos en ver una cosa o la otra.

    Por ejemplo en internet lo típico es «dejarse llevar». No nos esforzamos mucho en ver (a fondo). Solo miramos y nos quedamos con la primera visión (superficial), que se ha colado en en nuestro cerebro. ¿Para qué filtrarla?¿Para qué buscar datos en nuestra ROM/MOP, que aseguren lo visto o, mejor/peor, lo contradigan.

    Por ejemplo, te separas de la mesa donde tomaste un café y notas, de repente, que se formó sobre la mesa una imagen que no habías visto al sentarte. El polvo del café te ha dejado formada un corazón inacabado o, si te gusta mucho la fauna, una especie de ave voladora.

    ¿Con qué figura te quedas? Con la más fácil o con alguna difícil, que requiere un esfuerzo extra de interpretación. Esa ayuda extra de la ROM, trayendo alguna imagen de aves, que tengas guardadas de otras veces.

    Porque, para ver bien, no llega con usar la RAM (una memoria superficial, del momento). Necesitas un aporte extra de la ROM/MOP (la que guarda de forma permanente). Ella te permitirá completar la visión. Y, lo más importante, validarla como real… o, al contrario, como una simple manipulación virtual de alguien que te quiere confundir.

  • No hay un punto de vista neutral, realmente, solo hay…

    … una intención/atención al mirar una determinada realidad.

    Y normalmente según quieras mirar, para ver lo real ou una burda imitación, por muy bien que esté elaborada (recordemos el filete del Cifra), así obtendrás una imagen, más o menos precisa de esa realidad que tienes enfrente. Todo va a depender de los filtros que uses, por ejemplo para tapar la basura que aparece en la imagen real (no manipulada), en una capital europea como es Bruselas. O bien usar algún filtro, que cambie sus características ópticas y nos dé una bonita imagen, especial para la estilosa revista X de lo que sea.

    Esto viene a ser otro ejemplo del uso del encuadre, del que hablamos usando al maestro Orson. Que no deja de ser una especie de filtro «no existente», para el que basta con manejar la cámara de modo conveniente.

    Por ejemplo en la imagen, puedes encuadrar la mitad de lo que se ve delante, y nos da una imagen típica navideña. Muy de la Bruselas turística. O encuadrar la mitad derecha, dando así una imagen de lo sucia que se puede hacer notar esa misma Bruselas. Muy turística sí, pero, en este caso, algo abandonada. Por lo menos en la época de mi visita (a la zona «europea» de la capital de Europa).

    En cada caso vemos una Bruselas diferente. ¿Con cuál imagen queremos quedarnos? Se trata del caso típico, cualquiera de ellas, de lo que se llama «media verdad». Por separado son una auténtica mentira. Solo juntas dan una idea real de como vimos ese «cacho bruselense» de realidad. Pegado para más inri a las GR Saint Hubert, una de las joyas turísticas de esa ciudad belga.

    Dos puntos de vista (o tres) diferentes, para una misma realidad. ¿Qué tal?

  • Porque todo punto de vista se determina…

    … por la intención del mirador.

    Porque a unos les gusta más mirar mujeres y a otros les mola mirar coches. Y a algunos mujeres en coche. Porque de nuestra curiosidad innata sale precisamente un tipo de pensamiento que busca un conocimiento. Porque queremos conocer una mujer o conocer un coche, en modo muy esquemático, pero real. Porque ese es el motivo de que exista nuestra capacidad genética de la curiosidad. Y por eso es vital que la hagamos madurar. Porque, ¿para qué queremos , si no, ser curiosos?

    Y esa curiosidad necesita una intención clara de usarla. No la tenemos de adorno. Sí, tenemos que ser curiosos, desde que nacemos, porque nos quedan una decena de añitos, para convertirnos en un preadolescente capaz de seguir siendo curioso. O, por el contrario, estar cansados de ser curiosos antes incluso de haber curioseado algo.

    Aprendamos del señor gato. Que no se muere por curiosidada, sino por faltarle la misma. O, como mínimo, por hacer un mal uso de ella. Porque la curiosidad necesita ir acompañada bastante atención (por lo que puede venir), pero, esa atención no vale de nada, si no va acompañada de su hermana la precaución.

    Tenemos que ser atentos, pero precavidos. Si faltan esas dos capacidades animales, entonces, es cuando el gato se sienta al borde del abismo y se va dejando caer casi imperceptiblemente. No es capaz de prever el efecto de la gravedad, o lo que puede salir del abismo, para arrastrarnos con él.

    No seamos puñeteros gatos, sin la atención/precaución que se necesita para seguir adelante.

  • Del ánimo y de la INTENCIÓN que pongamos al mirar…

    .. cuando queremos ver algo…

    … nace precisamente nuestro punto de vista. Porque eso hará que nos enfrentemos a los filtros de una forma u otra. Tanto al filtro ajeno que tengamos delante, como al filtro propio que necesitemos usar, para neutralizar sus probables efectos. Porque la atención y la intención suenan muy parecidos, pero son muy diferentes. La intención que pongamos en la mirada nos llevará a profundizar más (poner más atención) en la observación de la habitación que estamos mirando, por ejemplo. En querer usar los filtros necesarios.

    Y a ver si empezamos a usar el concepto filtro con propiedad (científica). Que navegando por internet, se nota mucha confusión. Mucha. Y se suele asociar el problema de la filtración, solo a la que nos quiere hacer la SAD. Sin querer darse cuenta, que, para vencerla, se necesita un sistema de filtrado propio de mucha enjundia.

    Un buen sistema de filtros propios es el esfuerzo de muchas horas de trabajo, fabricando filtros durante la adolescencia. En esa tarea, tan abandonada y tan vital, es donde reside lo que nosotros aquí llamamos pérdida de la adolescencia. Es decir, perder la capacidad para entrar en la adultez con las herramientas precisas para defenderse. Y puede ser una pérdida total (rara) o una pérdida parcial (muy habitual).

    Porque el maltrato infantil, por ejemplo, no se puede filtrar, como mucho poner tiritas para no acabar suicidándose y, así, poder superarlo más adelante. Pero, par todo lo demás, un buen sistema de filtros propios nos hace prácticamente inconquistables, por el sistema adulto a regenerar, por lo menos mentalmente.

    Y sí, el ánimo y la intención (para ver) necesitan mucho trabajo previo. En la infancia y la adolescencia. No se adquieren por arte de magia (ni de dinero).