Categoría: ciencia

  • Y lo mejor de todo, es que…

    … se aprende muy fácilmente!!!

    El arte del disimulo es genético. Así que su aprendizaje está favorecido por las otras capacidades que el ADN nos aporta. La curiosidad y «su» observación (complementaria), el poner atención a los detalles del ecosistema donde vivimos, aprender a vislumbrar/intuir los posibles cambios que en él se den… y, sobre todo, a tener memorizadas la imágenes fundamentales (no la paja)de como actuó un determinado ser vivo, sea una lagartija o un lobo. Porque ello es lo que nos puede permitir enfrentarnos la próxima vez, con posibilidades de salvar ese peligro. El éxito de nuestras actividades no lo dicta el ADN, lo dicta la experiencia.

    Y, para defendernos de ese peligro (el fracaso), puede que nos sirva el disimulo. Saber actuar de otra forma. Lo que aprendimos por experiencias anteriores, es lo que nos puede llegar a salvar la vida, en actividades futuras.

    Así que el arce no necesita aprender mucho, como vegetal que es, para enfrentarse al invierno.

    Solo necesita atender a su reloj biológico, que le obliga a perder hojas, cuando la temperatura exterior baja de un determinado nivel.

    Y con ese disimulo, al que no se le puede aún llamar teatralización vegetal, nos ofrece un maravilloso espectáculo de cambios de color. Esos cambios que alguna gente los mira, pero no sabe verlos. Y por ese motivo no puede realmente disfrutar del esfuerzo del arce, preparándose para la primavera que viene.

  • Y el Disimulo es un arte que ya empieza…

    … en un «simple» vegetal

    Porque , al llegar el invierno, cuando el arce se desviste de su follaje, mediante un desfile de colores otoñales, no está mintiendo. Solo disimula corporalmente (disfraza su cuerpo), para que el señor invierno piense que no tiene superficies que congelar. El arce simplemente «se sienta» a esperarlo, de forma que no pueda ser perjudicado por su falta de calor.

    Y eso sí es genético. La capacidad de disimular, o adaptarse al contexto en este caso, para poder seguir siendo un ser vivo. Única forma de cumplir con la ley esencial para un ser vivo : sobrevivir a los cambios del ecosistema donde le tocó vivir.

    Así que nada de teatro kabuki ni teatro del siglo de oro europeo. Solo un vegetal necesitado, en este caso, de sobrevivir a los cambios que la naturaleza (sea lo que eso sea) provoca en el ambiente que rodea a todo ser vivo. Su ecosistema vital.

    Y desde luego que no hay inteligencia alguna, ni siquiera simple instinto, detrás de estas medidas de adaptación al medio. Sólo una gran capacidad para variar las condiciones corporales, cuando el ecosistema lo demanda. Buscar un disfraz que despiste al invierno.

    El exceso de disimulo (la mentira) es solo una capacidad artificial, que te da el adn social negativo, que la SAD te ha injertado/infectado. Porque cada plaza que ocupas en la maquinaria social, requiere un determinado tipo de disfraz. No hay otra. Y por eso te hacen cambiar de piel. No simplemente de ropa.

  • Lo que hace, que acaben saliendo…

    … varias visiones del mismo objeto.

    Es decir, varios puntos de vista. Y así, plácidamente, podemos citar a eses otros europeos, que ejercen de artistas, copiando de los pueblos oprimidos, como ya dijimos, alguna característica propia de sus culturas tercermundistas. Viene siendo una cara de la colonización cultural, que siempre acompaña a la colonización económica y que no se suele poner en los libros de texto (europeos).

    Un robo cultural, más o menos descarado, pero por el que no se les pagan derechos de autor. A veces ni se dignan recordar y agradecer como fuentes de inspiración, pero les han cogido las ideas que van a plasmar en sus obras de arte. Porque existe una colonización económica, pero siempre le acompaña una colonización cultural. En la que se les meten elementos ajenos a su cultura y se les roba elementos propios. Y en la que podemos incluir, como de vital importancia, la colonización religiosa. Un tipo de colonización en la que se les imponen dioses ajenos. Para colmo, presumiendo de que lo hacen «por su bien».

    En la figura superior de la imagen, podemos ver sintetizada la visión de un cilindro, desarrollado en el plano euclídeo. Que puede servir para explicar el diseño de una carreta, por ejemplo.

    Mientras que, en la figura da abajo, tendríamos una inspiración más artística, para desarrollar algo así como la visión abstracta de un cilindro. La cara que se ve, se acopla con un toque algo «descolocado», para dificultar más la visión de la realidad. E igualmente se representa la cara del cilindro que no podemos ver, pero que podemos «imaginarla». Hemos reflejado lo que vendría a ser, en lenguaje parisino decimonónico, una «expresión cubista de un cilindro sobre el plano»n

    Puede que ahora entendamos mejor la particular visión de un Picasso, a la hora de representar la cara de una nicole kidman parisina, que le sirviera como modelo.

  • Y el punto de vista depende, siempre, de la posición…

    … del mirador que está viendo.

    Ya lo dijimos con el cuento colonial : no pueden estar viendo lo mismo, el colonizador y el colonizado. Aunque la realidad que tengan enfrente sea exactamente la misma. Incluso se miran muy diferente.

    El oprimido solo vislumbra la superficie casi plana de un cilindro, ni siquiera estudios tuvo para aprender a ver en perspectiva… y menos aún, para desenvolver mentalmente el cilindro en su desarrollo plano. Pero, en cambio, tenemos a un opresor que será capaz de visualizar incluso el futuro uso de ese cilindro. El opresor tiene estudios y puede imaginar con la figura vista, tanto una apisonadora del oprimido, como una simple lata de refresco. Esa gran baza en modo Coca Cola, para una colonización económica de los países pobres. Y mientras, el colonizador se toma ese refresco en modo «cuba libra» en su club de europeos, una vez alcanzado el fin de su jornada de «labor colonial» (directa).

    Y no, no estamos abusando de ironía, ya que la explotación colonial no permite ni un asomo de ironía. Fue demasiado brutal. ¡Y lo sigue siendo en demasía!

    Realmente, ese tipo de situaciones, solo admiten un enorme BASTA y la lucha por la liberación de esos oprimidos, que el europeo tan cómodamente esclaviza.

    Eso sí, el europeo sigue explotando con la pertinente ayuda de «amigos de los colonos». Esos que han nacido nativos de igual forma que los oprimidos «de verdad», pero que creen poder, algún día, vivir como colonos. Esos que pasan a ocupar puestos de delegados del poder colonial. Como aquel gran personaje tarantinesco de Django Unchained. Que se enfadaba, no por ser pobre, sino porque otro negro como él no lo era y… hasta podía disfrutar de privilegios de blanco

  • Porque está claro, que todo depende …

    … del dichoso PUNTO DE VISTA.

    Como ya dijimos en su momento. Por ejemplo, hablando de colonización, son muy (muy) diferentes el punto de vista del colonizador y del colonizado. Como vimos hace días(con 2001), que tenía diferente punto de vista el que «descubrió» el uso del hueso (como arma natural) y el que iba a sufrir las consecuencias de sus golpes.

    No tiene nada que ver la realidad observada por un opresor con la realidad observada por un oprimido. En el caso de la colonización africana o asiática, por ejemplo, una visión muy particular era la del colonizador europeo y, otra muy muy diferente la del africano/asiático colonizado.

    Y eso, por mucho que se pareciera la mirada que ambos tenían de la misma situación, estaba claro que su visión de lo que pasaba no era la misma. Es más, seguro que al mirarse entre ellos, incluso esa mirada tenía que ser antagónica de por sí.

    Porque no era un simple problema de que la imagen en su cerebro, fuera redonda o cuadrada. Iba mucho más allá. Podemos decir que, casi cuánticamente, uno veía al otro como su enemigo. Y, por lo tanto, «así» lo miraba. Uno desde el sillón del poder, el otro desde el suelo, tan pobre como anegado de rabia contenida.

    Y, claro, aún se quejaban los europeos de que «los miraban mal» (a veces). ¡Ironías de la vida!

  • Y por eso, lo normal/social, es aprender a mirar…

    … como «un picasso» rabioso!!!

    Y esto es así, porque la SAD (sociedad adulta dominante) gusta de hacernos rabiar. Sabe que es un mecanismo perfecto para someternos mejor. Con rabia no pensamos. Y así es imposible ver la realidad, sin estar mediatizados por la SAD. Entonces es cuando solo vemos lo que nos quieren dejar ver. Llegaremos a ser la alumna acosadora en el patio del cole, que se ha hecho a sí misma. Porque solo es capaz de buscar a gente más débil, no para verla a ella (como es), si no para ver la forma de acosarla con más eficacia, buscando sus puntos débiles. Porque también se pueden conseguir diferentes títulos universitarios, como el de Acoso al Prójimo, no solo la Licenciatura en Químicas. ¡Y para colmo presumir de Picasso!

    Ahí es cuando atacar al diferente se convierte en tu meta diaria. Incluso por encima de sacar unas buenas notas en las materias de estudio. Lo tuyo es perfeccionar el proceso de un acoso. Sea en el aula, sea en el patio. Sea en los pasillos o sea en la cafetería. O sea en las redes sociales, dónde puedes clavar tu mensaje de acoso impunemente. Y si puedes acosar al profe mucho mejor.

    Como ya pasaba en el parque infantil, cuando aún solo levantabas varios palmos del suelo.

    Y como disfrutas, cuando te topas con una Carrie, que ni siquiera sabe que existe la menstruación. Entonces es cuando ves tu oportunidad inmejorable para sentirte superior a la acosada.

    Así que vuelcas toda tu rabia, esa que decíamos al principio, sobre la cría humana o adulta que ves tan desprotegida, física y mentalmente. Y es cuando te ganas una nueva cuota de poder, como caudilla de tu panda de adolescentes (o adultos acosadores, normalmente de nivel más mediocre que tú).

  • Ni tampoco ser africano, basta con…

    … ser muy civilizado!!!

    Y marcarse un estilo de vida al modo replicante (BR), pero voluntario. Vivir a lo grande, o a lo pequeño, tratando mal al cuerpo y a la mente, pero siempre presumiendo precisamente de lo contrario. De «hacer lo que quiero«.

    Como si, decir que hacemos lo que queremos, tuviera algo de real. Como si pintarse en modo tribu afriacana, nos hiciera ser más libres. Como si escapar de una tribu urbana (clásica), para hacerse fanático seguidor de otra (ultramoderna), fuera un ejemplo de libertad.

    Lo moderno puede ser antiguo y el ser libre vivir en una burbuja, en modo pandilla de barrio, esa que viene a ser la primera secta que te agarra, antes de que te pillen «las otras».

    El presumir de libertario no deja de ser un síntoma de que te gusta estar prisionero de alguna de las religiones, que el ser humano ha inventado para fabricarse una realidad a medida. Como decimos aquí el mejor tipo de adn social negativo, que puede casi borrar toda capacidad regenerativa que venga escrita en tu ADN.

    Como si la palabra amor escrita en tu piel, pudiera mejorar la palabra amor escrita en un gen. Típico postureo de ser humano más o menos alienado.

  • Y , además, no se necesita ser Picasso…

    … para verte «en abstracto»(y en una pasarela de moda)!!!

    Porque el ser humano, por el simple hecho de tener inteligencia e imaginación, puede llegar a ver cosas que otros nunca vieran. Como bien decía el Roy Batti en su célebre monólogo de Blade Runner.

    ¿Quién quiere vestir, por ejemplo, de tal forma como la imagen ilustra?

    El cubismo se basa en demostrar que hay varios puntos de vista, para ver y mostrar la cara de una mujer. Y la llamada moda, ahora fashion, no se cansa de demostrar que el punto de vista cubista se puede desarrollar perfectamente en 3D y sin usar una impresora. Entre otras cosas, porque ya salimos impresos del útero materno, para ser figurativos o abstractos. E incluso, como veremos, analógicos o visuales. Hoy en día, casi todo es posible.

    La naturaleza (sea lo que eso sea) debe estar «contenta» al ver como su mejor obra (por ahora) se luce como se luce, de pasarela en pasarela. De parlamento en parlamento y, como no, de gobierno en gobierno, sea este político o empresarial.

    Somos un elemento de esa naturaleza (sea lo que eso sea), básicamente bizarro. O como decimos por aquí, una mediocre versión actual del homo sapiens.

  • Y se trata de un robo legal…

    … por el que no se le pagó a sus autores!!!

    La moda desharrapado, por ejemplo, aunque ya sea en modo irónico, es algo inventado por los pobres. ¿Cómo soportar esa fashion break de las llamadas nuevas generaciones europeas?

    Esas que debían regenerar la anquilosada sociedad adulta dominante, pero solo llegan a ponerle flecos de disimulada pobreza. Y bien tapada debajo de la alfombra persa europea. Esa que adorna los suelos de la City y sus mansiones londinenses.Algo así como cuando el movimiento hipi nos quiso convencer de que se podía arreglar el mundo con muchas flores y, sobre todo, mucho mucho love.

    Amor en tiempos de tremenda cólera, que decía el otro. Guerras pequeñas, esparcidas por el planeta, como si no pudiera soñarse ya con un futuro en paz. Algo que hace imposible que florezca el amor de verdad, no la mera representación social del amor. Y sin tocar el egoísmo individual del hipi, que no quería dejar de tener la razón, aunque le enfrentes a cualquier argumento. Porque ellos eran los elegidos.

    Amor y paz. Lemas muy abusados, para fomentar en comunidades vacías. Puede que muy pacíficas, pero muy poco afectivas. Porque el afecto se confundía con el humo del porro, para empezar. Ese que necesitas tragar, para que te controle internamente. Seguía con el intercambio de fluidos que supone la total sexualización del cuerpo humano. Y termina con ese trágico abandono de las crías humanas comunitarias, que se ven abocadas a madurar en modo monte. Como si de simples lobeznos se tratara. Pero con las lobas medio dormidas, entre sus flores y el free love.

    Porque el andar en constante «trip» no te permite atender a las crías, aunque sea en modo colectivo. La maduración infantil y adolescente no es un trabajo de fin de semana. O de descanso entre viaje y viaje (mental). Son crías humanas, no elementos de ocio entre el follaje cotidiano.

  • Incluso, con mucha…

    … mucha calma.

    Hay personas que son capaces de sentirse como la Gioconda, observando lo que pasa en el planeta, desde la pared de un museo. Impertérrita, con su misteriosa y cautivadora sonrisa, incluso cuando le echen por encima un puto bote de pintura.

    Es una capacidad, este aguante exhibido, que también se debe trabajar, a partir de la simiente plantada en tu ADN. Podemos llamarla resiliencia, en modo universitario actualísimo, o poder mental para seguir mirando sin preocuparse (mucho) de quien te está mirando. O arrojándote la pintura.

    Lo simplificamos diciendo que tú (tu Yo) está «por encima» del suceso. Salvo que en vez de pintura, sea una estrella de David amarilla, colocada en la solapa de la chaqueta, o del mono de presidiario del acusado injustamente. Eso ya es otro nivel de ataque.

    No todos somos capaces de hacerla fructificar, esa resiliencia, a partir de su simiente genética. Pero está muy claro que va a depender de como te lo montes en la infancia y en la adolescencia. Conviene saber como armarte de una coraza, cuando tu ecosistema se ha vuelto machacador.

    En cierto modo viene a ser como el amigo imaginario de tus primeros añitos. Una ayuda virtual, que te fabricas para tu defensa del entorno. Porque no todos podemos vivir, tan tranquilos como Doña Sonrisa, en el interior de un museo.