Categoría: arte

  • Para un día REMATAR… como todo lo que empieza

    Porque sí, te pongas como te pongas (física y mentalmente) todo lo que empieza tiene su fin.

    Y más vale prepararse para el final de la partida, a que te pille la parca aún «sin vestirte», por no haber previsto que, antes o después, te ha de visitar.

    Porque lo malo de la muerte no es su visita, más o menos inesperada, lo realmente malo de una muerte es que te coja desprevenido creyendo que eres eterno… o, como mínimo, que tú decides el día de la despedida.

    ¿Aclaramos lo de la segunda adolescencia? ¿Cómo le podemos llamar a una etapa, a partir de los 65-70 añitos, dónde la líbido se va calmando y ya no tenemos las salidas de pimiento, típicas de la primera adolescencia?

    Una fase de adultez en la que tenemos la misma energía mental que a los 16 años, o con más potencia, debido al aporte de la experiencia, pero centrada en el trabajo intelectual, en vez de la búsqueda desesperada de una pareja para tener sexo. Y no del tipo que sea. Buscando, cuál Indiana Jones, de tener un tipo de sexo que se acople a nuestra sexualidad, de una forma natural y libre. Que la enriquezca, no que la mutile. Cosa que la SAD nos pone muy difícil, como especie, al ir adelantando el despertar de nuestra sexualidad inmadura.

  • Y luego una segunda fase (la + VITAL)…

    Y sí, somos poco bíblicos por aquí, pero esto es lo que nos dice la ciencia… en relación a los cambios que sufre una cría humana en su adolescencia.

    Para tener una adultez en condiciones se necesita recorrer el camino de la adolescencia, con rigor y precisión (no saltarse nada), lo que supone un gran esfuerzo… aunque se pueda empezar a disfrutar de algo que hasta este momento estaba muy dormidito : su sexualidad.

    Pero no es un paseo de rosas, así que el primer fallo, de adultos y de adolescentes, es abrir la puerta de la adolescencia, eso que llamamos preadolescencia, con la intención de hacer tabula rasa de todo lo anterior (incluidos ancestros) y querer vivir la vida, como si fuera un paseo por ese Edén, del que hace mucho, mucho tiempo, nos echaron.

    Y digan lo que digan, el esfuerzo especial de la madre naturaleza al inventar la reproducción sexual, fue darnos dos pares de cromosomas diferentes en función del sexo que íbamos a portar. Y eso hace que el «XX» sea de característica sexual hembra y el «XY» sea de característica sexual macho.

    También, digan lo que digan, aquí, a todos los efectos el cromosoma «Y» es una variante mutilada (deficiente)del cromosoma «X». Digan lo que digan (los titulados universitarios). Aunque no sepamos muy bien lo que iba en el brazo perdido. O, en paralelismo al relato abrahámico, podemos decir que fue incorporado como mejora al «Y». Por eso se usó una costilla ya hecha, en vez del barro original. Ya Yahvé conocía la extrema importancia de la experiencia.

  • La PROPIEDAD tampoco es algo natural

    El poder es la capacidad de ejercer la violencia sin recibir un castigo. Y por eso, el macho humano puede ejercer «su» poder sobre «su» hembra.

    Cuando un león mata en la sabana no tiene a nadie que lo castigue. Luego vino el hombre que lo puede castigar, incluso sin haber matado para comer. Y por eso el hombre tiene más poder.

    Cuando Yahvé ordena a Abraham que mate a su hijo Isaac, está ejerciendo el poder por primera vez. Porque, al decirle que no lo mate, lo ejerce por segunda. Impidiendo así que Abraham lo pueda ejercer, a su vez, desobedeciendo el mandato de Yahvé. Lo que no hizo antes lo podía hacer ahora. Para fastidio de Isaac. Y de Yahvé claro, por desobedecer la segunda vez.

    Pero el poder de Yahvé es absoluto. Abraham tiene un poder parcial, al poder decidir la muerte de su hijo. Ese poder le permite ejercer la propiedad sobre su hijo, aunque la vida de Isaac siga dependiendo realmente de Yahvé. Es lo que podemos llamar Esencia del Pensamiento Mafioso.

    Venimos de hablar sobre la propiedad que el macho quiere ejercer sobre la mujer. Paremos un momento a generalizar ese falso derecho de propiedad. Sea privada o pública. Usando el hueso simbólico de 2001, una odisea…

  • Fundándose así, la ESCLAVITUD doméstica de la mujer!!!

    Porque se habla mucho de la domesticación de animales salvajes, pero se pasa de puntillas por la primera domesticación del ser humano… no fue sobre un animal irracional, al que domar… ni un simple caballo salvaje… la primera domesticación de la humanidad, fue la que llevó a cabo el macho humano con la hembra… la que, a partir de ahí, siempre consideró SU hembra… ¿o estaremos exagerando?

    Se habla mucho de la mala organización de los pueblos de la antigüedad, al tener la esclavitud como un hecho social, que no se necesitaba discutir de lo «natural» que era. Ni siquiera el gran Sócrates se dignó preguntarse sobre esa anomalía social humana.

    Y menos se preguntó sobre el papel de la mujer, encadenada a la casa que era propiedad del hombre. Y de hecho considerando a esa mujer como una aparte de las propiedades de ese hombre.

    Sócrates no se asustó. ¿Por qué se iba a asustar el pueblo corriente, la plebe? Era una tradición, había que respetarla.

    Pero las mujeres no se merecen esto. Y los hombres no se merecen (aún) a las mujeres.

  • Y de frustraciones traumáticas… AFECTIVAS

    Y sí, como no, aquí topamos de nuevo tal que quijotes del XXI, con otros gigantes que nos quieren hacer la vida imposible… y no son tampoco molinos de viento, no… son auténticas estructuras sociales encadenantes, en especial para atrapar mentes humanas… son las religiones.

    Todas las religiones, pero en esencia las que viven de vender el pecado. O más bien de la redención de eses pecados.

    Estamos hablando de los edificios descomunales que esas religiones han ido construyendo a lo largo del tiempo y del planeta, las llamadas iglesias…y de ellas las tres fundamentales y más fundamentalistas : las abrahámicas.

    Ellas instauraron el negocio del pecado, que viene a ser una forma de simbolizar lo que aquí llamamos gen social negativo, por excelencia. La fe. El más antiguo y mortífero, mentalmente, de los genes sociales negativos posibles. Hasta puede infectar, como fe en la ciencia, a mentes que se consideran científicas.

    Y sí, aunque parezcamos algo lost, observando la imagen que nos acompaña… estamos hablando del instrumento perfecto para ser delincuente sin saberlo. Y además, con el valor añadido de que suele acompañarlo la posibilidad de hacerlo perdonar rápidamente (bulas). Está ideado para pecar creyendo precisamente, que si no hacemos algo tan grave como matar al prójimo (por mandato divino), es cuando estamos pecando. Hasta matar deja de ser pecado si matamos a otro ser humano, al que consideramos el pecador «de verdad». Porque en este asunto todo el problema está en eso : ¿quién tiene la VERDAD?

  • Generando situaciones amorosas… de PECADO

    Aunque la censura, no solo en el cine, no ayuda a mejorar precisamente la comunicación entre los seres humanos. Porque una cosa es el cine y otra, muy diferente la realidad. Y en ella todo este tipo de intervención censora, usando los genes sociales negativos, como venimos repitiendo desde hace días, solo favorece la mutilación mental del ser humano que la sufre.

    En esta peli(Shane) podemos ver este tipo de acción negativa, pero en su doble vertiente : enamorarse del chico de la película, pero sin tener claro si es afecto verdadero o un deslumbre por su evidente carisma…

    ¿Quién no se va a enamorar de un Alan Ladd que, además, va de pistolero arrepentido… y muestra una predilección especial para interactuar con una cría humana… en el medio y medio del Far West? Hasta con el careto de un Clint Eastwood…

    Pero ¿no será producto, ese enamoriscamiento, de una adolescencia inacabada, por parte de la protagonista de Shane? ¿Hasta qué punto no se deja arrastrar por la fijación en una imagen algo irreal, no adulta, de lo que significa Shane en ese contexto? ¿Cómo no va a seducirnos, y mucho, un tipo que es todo lo contrario de un marido huraño, que no puede enfrentarse al sicario del mal?

    Podemos entender un poco el funcionamiento de este tipo de genes sociales (negativos) en la suplantación de los genes sociales positivos. Porque el amor real de la protagonista, siempre requerirá más esfuerzo mental, que el amor ideal por un Shane cualquiera. Y eso que, por lo menos, este Shane bien merece la pena (dada su honestidad), porque hay muchos más que solo son fachada. Aunque el Jinete Pálido no se queda atrás con su adolescente enamorada platónicamente.

  • Todo este comportamiento ha llevado hacia diversos… vertederos AFECTIVOS

    Un comportamiento humano, que nos coarta e impide madurar emocionalmente. No puede seguir un proceso natural y libre. Lo que conlleva ciertos problemas adyacentes en la maduración racional… ya que deben ir interactúando en su proceso de maduración.

    Los genes sociales negativos, irán ocupando el lugar que debían tener los genes sociales positivos… en este caso, para interferir en el proceso de elección de tu ser amado.

    Ya no es un asunto de amor platónico, por imposición social, sino que te hacen elegir como amado al que realmente no sería el elegido, en un contexto de libre elección. La familia y los amigos te condicionan, para que escojas , como pareja amorosa, a alguien que realmente no corresponde a tus íntimos deseos. Es decir, no corresponde al que tú elegirías en función de tus capacidades genéticas biológicas, porque la elección la haces en función de tus capacidades «genéticas» sociales, las que te eincuclcaron ene la afmilia como las «verdearas». Incluso le pueden llamar las tradicionales.

    A eso llamamos aquí, injerto de un adn social negativo, que te hará creerte enamorada del hermano del que realmente estás enamorada.

    Nada que decir, que no esté ya muy bien reflejado en el cine. Aunque la censura hollywoodense lo consiga oscurecer tras alguna cortina narrativovisual que otra. Que solo el genio de grandes directores, como John Ford, saben traslucir para nuestro deleite visual.

  • Enamorarse, por ejemplo, desde… la butaca del CINE

    ¿Quién no se ha fijado a fondo, y demasiado a fondo, tal que Dante empedernido de su Beatriz hollywoodense?

    Primero son las artistas juveniles, que irradian belleza desde la pantalla, aunque ni siquiera seamos capaces de saber lo que eso es. Estamos aprendiendo aún, si aprendemos, a diferenciar el mirar la pantalla, de ver lo que nos cuenta la pantalla. Y luego ya viene el erotismo, que nos sigue tapando lo que hay «detrás» de lo que miramos.

    La lectura de imágenes ni es fácil ni, sobre todo, se favorece en nuestra infancia. Vivimos en un mundo muy visual, despreciando el aprendizaje para ser capaces de leerlo/verlo correctamete.

    El mundo adulto que nos manipula no quiere que vayamos llenando la mochila de nuestra adolescencia con saberes , conociendo aspectos de la realidad que serían básicos para nuestra etapa adulta.

    Los adultos prefieren que seamos monigotes, que no saben apreciar la verdadera belleza, ni la necesidad de comunicarse con afectos, incluso más que con palabras. Aunque ni siquiera a usar las palabras nos enseñan. Llega con saber leer las instrucciones de la maquinaria social dominante. De nuestro lugar en ella. Y cumplir bien las órdenes.

  • Aunque suframos, queriendo que se encarne… nuestra AMADA ideal

    Como fue el caso de la Beatrice a la que tanto amó, virtualmente, un gran poeta como el Dante. Lo que se puede considerar la cuna del amor platónico, tal como lo conocemos hoy.

    No necesitas ver que existe realmente, te la imaginas y ya está. Como la china de Andrés en La lengua de las mariposas, de hace días.

    Con una imaginación muy potente podemos hacer que tome cierta dosis de presencia, hasta el Amado Dios de San Juan de la Cruz. Y sí, conviene releer su poema, por enésima vez.

    Porque el misticismo necesita ser leído mientras estamos situados en la mitad de la escala (al cielo). Como buenos gallegos, que no se sabe si suben o si bajan, conviene deleitarse al mismo tiempo de lo terrenal y de lo celeste.

    Nada bueno sale de una relación amorosa, donde se pone al amado por encima, en un altar, al que nunca llegaremos con nuestras caricias terrenales. Es lo mismo que si nos situamos por encima de él, muy por encima, allí donde nunca podrá llegar, porque le falta nuestra ayuda afectiva (para transcender algún escalón más).

  • Porque, el sueño del amor, viene ya… de muy LEJOS

    Cuando el amor se disfrazaba con el ropaje de amigo… ¿Cuántos amores nacidos de la amistad? Y, como no, cuántos amigos perdidos?

    Ser un juglar medieval no venía en el ADN de los mozos que se metían a pergueñar poemas musicados. Era como enamoriscarte de aquel chico de la panda de barrio, fueras tú chica o chico. Eso sí viene en el ADN.

    Como montarse un grupo musical tipo The Beatles, tampoco es una capacidad genética heredada de sus antecesores.

    Entramos en el campo de la sociogenética… un intento de explicación del hecho evidente, de que unos acaban siendo trovadores y otros herreros.

    Y, como no, del hecho de que unos nazcan en cuna regia y otros en un jodido establo, aunque luego te llamen Rey de los Cristianos, antes de crucificarte. ¿Cómo explicar los diferentes comportamientos del ser humano?