Autor: xaqun

  • Viene a ser el cuento de aquella mujer liberada… falsamente, que tanto presumía de JIPI

    Decían que si las flores y el viaje, sobre todo si era químico, podían hacerte madurar a tope. Cuando realmente era una forma de ir podando todas las ramas de tu árbol corpóreo y, lo que es mucho peor, impidiendo que tu mente floreciera en la próxima primavera. Eras la ilusa Rose, que se embarcaba en su Titanic, para que un Jack le permitiera vivir.

    Como jipi, te atabas a un macho de la florida tribu, igual que siempre. Aunque durante una temporada probaras con varios diferentes. Abandonabas a tus hijos, para ser educados por los animalitos del bosque, esperando que algún Tambor los guiara. Pero sin enseñarles que, en el bosque de la vida, hay unos cazadores que desean matar/explotar a la mamá de Bambi.

    Decías NO a hacer la guerra, pero tampoco ayudabas a que se frenara su refuerzo, por parte de los políticos. Porque estabas imbuida de ese espíritu oriental, que supone una tendencia a que todo pase, para que te deje pasar a ti. Siempre (y primero) a TI.

    Preferías ser en la otra vida un bonito gato maullante, a ser, en esta, la que ayuda a una amiga, aunque sea alguien que no comprendes, a sobrellevar su desesperanza.

    Es decir, escapabas de un gen social (integración en el sistema establecido), y hiciste todo el camino necesario para encontrarte otra variante del mismo gen (integración en nuevo sistema de opresión). Especialmente si optabas por introducirte en la sacrosanta secta del Gran Manipulador Divino. Con su gurú correspondiente. En el fondo, una pobre criatura humana con la conciencia prestada.

  • Porque también hay mujeres a las que le gusta… PRESUMIR de que son libres

    Como le pasaba a la matrona romana. Que si le dejaban presumir de riqueza y poder, ya se consideraba una mujer libre. Porque no eran esclavas y podían presumir de liberales, mientras no le llevaran la contraria a su esposo-amo. Ese macho romano, que era, al mismo tiempo que su amante, su carcelero.

    Y si no, que se lo pregunten a una tal Livia Drusila, que tanto le costó hacerse un lugar entre los machotes romanos. Fueran patricios o plebeyos. O a la hija del César Augusto, Julia, perseguida por ser (quererlo) realmente libre y no padecer lo que padecía cualquier mujer romana : un Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino de auténtico caballo cesariano.

    Ellas no son como nuestra admirada Vienna. No necesitan pistola, ni mostrarse adustas y faltas de cariño, para no ser depredadas por el macho. Ese macho que porta un Síndrome de Estocolmo de Poderoso Señor al que toda Mujer le debe Obediencia. Incluso en muchos hombres que presumen de ser lo contrario.

    Resulta muy fácil, sobre todo padeciendo el SEMC (Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino), creerse libre, cuando realmente se depende totalmente del poder machista.

    Un caso muy típico en las seguidoras de los grandes grupos de rock (en general todos machos, para más inri), donde la esclavitud autoaceptada resulta tan típica. Y más grave por suceder en el momento de la adolescencia, cuando genéticamente se debía estar luchando por la regeneración de esta sociedad tan patriarcal.

  • Y por esa razón hay que… aprender a decir NO!!!

    O a hacer callar a los demás, sobre todo si te quieren impedir que hables tú.

    Porque llega un momento que, solo decir NO, no vale. Se necesita avanzar, para que los otros noten que defiendes una causa justa y que tienes argumentos de sobra para hacerlo.

    Y eso necesita palabras. Y necesita un espacio y un tiempo para librarlas de tu mente. Soltarlas a la cara de esa gente, que te mira como un bicho raro, porque decides ser tú misma.

    Hay que aprender a defenderse, en ese proceso de adaptación que persigue tu gen biológico. Y tamaña defensa lleva consigo el proceso de aprender a negar lo que te dicen que es la realidad, porque tu estás viendo, no solo mirando, y ves otra realidad diferente.

    Te toca defenderte y, sobre todo, defender a otros más débiles, a los que les cuesta defenderse por sí mismos. Para ello debes fortalecer eses otros genes biológicos que hablan de la empatía, de la solidaridad y de la colaboración en el proceso de liberación colectiva. Todo eso que el adn social negativo intenta neutralizar, sea como sea. Incluso favoreciendo tu depresión mental, para que acabes suicidándote en vez de enfrentarte a la SAD.

  • Porque la sociedad te ETIQUETA y… ya no te suelta

    Que se lo pregunten si no, a nuestra amiga Scarlett. Ya que debe ser uno de los arquetipos más usados recientemente en el cielo actoral hollywoodense. Convertida en un simple cuerpo, para provocar la pasión instintiva de hombres y mujeres, que se sientan atraídos por una actriz excelente.

    ¡Y cómo ella, muchas más!

    Y hay demasiadas etiquetas. Unas incluso son algo positivas, pero la mayoría son denigrantes e, incluso, destructivas.

    Porque el etiquetado social se hace por interés, casi siempre, de personas o organizaciones que buscan destruir a la persona etiquetada. Y resultan mucho más difíciles de quitar, que las que tienen las prendas en las tiendas de ropa.

    Y en el caso de ser un ataque feroz, suelen estar involucradas esas máquinas de destruir, no solo la fama de personas, que pueden ser totalmente inocentes. Y no hablamos de la prensa, analógica o digital, que también, hablamos de los partidos políticos y de su ataque sistemático contra lo que ellos consideran puede ser su enemigo. Y no tienen, desde luego, que ser necesariamente partidos comunistas. En la derecha política aún se perdona menos la disidencia.

  • Luchar, por ejemplo, contra el arquetipo arrugante de… ser la TÍPICA rubia

    Las rubias tienen mala fama. Sobre todo de no saber usar su cerebro correctamente. Algo que no le pasa a los rubios, que, por el contrario, se consideran más agraciados.

    Si eso no es un gen social negativo, ¿qué puede ser?

    El color rubio del pelo es claramente el resultado de tener un gen biológico que lo hace ser visible, o sea el fenotipo de un individuo que no posee el gen de moreno.

    ¿Por qué no llamarle gen social (aprendido) a la creencia de que rubio significa «no tener cerebro»? Cosa , por supuesto demasiado esperpéntica, para considerarla siquiera como una posibilidad genética. Pero hay gente para todo.

    En un caso es una marca que porta en su ADN la rubia de turno. Como la BB de la imagen, que lo hace «de bandera». Incluso en contra de su voluntad. En el otro es la marca grabada a fuego en la mente del individuo, macho o hembra, que se fue tragando esa infame mentira, durante sus etapas de maduración, como infante y como adolescente. Y que vive feliz y contento con tamaña falacia intelectual. Cosas de su adn social negativo. La rubia es tonta, él sí que sabe.

  • Y, ¿cómo es hacerse adulta y luchar… CONTRA las arrugas sociales?

    Porque no es fácil luchar. Sobre todo si eres mujer, aunque seas blanca y famosa. Y si no, que se lo pregunten a Susan Sarandon, por ejemplo.

    Pero, ¿qué haces si eres negra, pero no negra rica USA, sino negra sencilla de cualquier barrio negro USA… o peor, de algún rincón perdido en el Congo, por ejemplo.

    O si eres nuestra amiga gazatí, que aún no cumpliste los diez años, pero ya pasaste hambre y miedo a raudales… esperando simplemente a que la siguiente bomba estalle… o el cabrón del francotirador practique tiro olímpico contigo. Por ejemplo.

    Claro que también puedes ser la desconocida esposa de un españolito medio, que te considera una propiedad privada y no te deja ser libre… e incluso vivir. Otro ejemplo.

    En fin, que eres mujer y el gen social negativo del macho depredador se lo pone claro : ¡eres una pieza a cazar!

  • Y mucho peor si el maltrato social es… algo muy SISTEMÁTICO

    Como el sufrido por nacer en el medio y medio del Amazonas, por ejemplo.

    Y tener el gen biológico de ser un humano nativo, anclado en una sociedad tribal casi prehistórica.

    Pero que te invade el «hombre blanco». O el hombre de color, vendido al hombre blanco. Recordemos el mayordomo de Django Unchained.

    Esos hombres , blancos o parablancos, que tienen genes sociales de todo tipo. Pero que, básicamente, tienen que ver con la explotación de los salvajes de la cuenca del Amazonas. El gen que les hace disfrutar machacando a otro ser humano. Sobre todo si es mujer o una cría humana. El gen de disfrutar colaborando con los empresarios, y gobiernos que apoyan a esos empresarios, para destilar la sangre del nativo amazónico. Y que, hasta tiene teóricos que tratan de integrar su sadismo (social)en modernas y marquesales teorías, sobre que todo ser humano tiene algo de sádico.

    Y para luego, como siempre, vender su fuerza de trabajo (tan digna del psicoanálisis) a las grandes empresas multinacionales. La historia clásica de la United Fruits and Company en la Guatemala del siglo XIX y XX. Por esa época fue cuando nació el «chiste» de que, después de Guatemala, ya solo podía venir Guatapeor. Porque así somos los europeos, hacemos chistes con la sangre del explotado, y nos quedamos tan panchos. Pero no «panchos villa» precisamente.

  • O, al revés, ser tú la maltratada… hasta acabar siendo una jodida ZOMBI!!!

    Porque no hay que estar en Walking Dead para ser un zombi virtual. Basta con haber perdido tu adolescencia, o buena parte de ella, para hacerte un adulto, que no sabe pensar con claridad y solo se mueve por apetitos irracionales. Ellos también son zombis. ¡Aunque son reales!

    Porque hasta ahora hablamos de perder la adolescencia, pero no paramos a reflexionar sobre los detalles típicos, que describen ese tipo de pérdida.

    Porque el gen social negativo, que te lleva a ser un adulto incompleto, se nota perfectamente injertado, cuando tienes que comportarte como un adulto y solo eres capaz de ser «medio adulto», esa pieza de la maquinaria social, lo que te hace actuar tal cual un zombi humano.

    En el caso de la buena peli Carrie (B. de Palma), nos muestra como una fanática madre, abducida por la religión, y unos casi paralíticos mentales adolescentes, estos abducidos por la tradición machista de la sociedad USA, acaban haciendo de Carrie una auténtica zombi.

    En este caso se junta el gen social negativo de la ignorancia adquirida/mantenida por motivos religiosos, con el gen social negativo que favorece un Síndrome de Estocolmo Supremacista, en general, combinado con el Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino, del que están infectadas prácticamente todas las compañeras de Carrie. Muy minorizado, eso sí, en la compañera que trata de ayudarla. Un buen ejemplo de como la sociogenética debe lidiar con una gran complejidad, en el manejo del adn social, sea positivo o negativo.

  • Como puede ser la gran arruga de… hacerte una jodida TORTURADORA!!!

    Que también podemos resumir en : descubrir que todo lo que te contaron era MENTIRA y los adultos no están para ayudarte, sino para MANIPULARTE.

    Le llamamos la gran arruga, pero le podemos considerar uno de los genes sociales negativos más tremendos, que nos puede injertar la SAD.

    Para convertirnos en esa pieza de la maquinaria social, que llega a disfrutar torturando. Una buena razón, más bien una gran sinrazón, por la que son tan útiles para esa misma SAD.

    Con el conformista social, el torturador es una pieza fundamental para mantener el gigantesco edificio prisión, que es la sociedad adulta dominante donde nos toca vivir. En la página donde se habla de la película del Bertolucci, ya reflexionamos un poco sobre el padre torturador de nuestro protagonista colaborador conformista, que la protagoniza..

    Ellos son dos buenas muestras de gen social negativo. De los que usa la SAD, para evitar su propia regeneración social, de forma que parezca natural. Algo muy importante para el arte del disimulo social. Conformarse con lo que te toca ser : una pieza más de la maquinaria social ya establecida.

  • Unas arrugas, que se van formando, porque… te machacan desde que eres una CRÍA humana

    Cuando eres viejo te abandonan. Y desde que naces te maltratan, más bien más que menos, para evitar que puedas hacer funcionar tu capacidad innata de regeneración social. No lo olvidemos. Porque, independientemente de ser hembra (científicamente) es de vital importancia que estés en fase de cría humana. Porque es entonces, cuando se va a fortalecer todo tipo de capacidad, que esté aún latente en tu ADN.

    Lo que los genes biológicos determinan, que serán expuestos en su aspecto fenotípico (el que se muestra al exterior ), necesita ser replanteado, por la SAD, para que cumpla con los intereses sociales de esa misma SAD.

    Y es importante considerar que la capacidad genética para regenerar una SAD (sociedad adulta dominante ) no implica necesariamente su buen uso, por parte de las crías humanas, una vez hechas adultas. Precisamente en la maduración como cría humana es necesaria esa guía de los adultos. Porque se necesita su experiencia, para no convertir esa capacidad regenerativa en un simple estallido de cohetes de feria, que no llevan a ninguna parte positiva. Que no ayuden al proceso de la evolución natural y social. Por el contrario puede que apuntalen, aún más, el anquilosamiento social.

    Por ejemplo, con el consabido miedo a los cambios propugnados por los adolescentes. Otro gen social negativo. O los adultos que aún tienen su adolescencia bien fresquita y siguen pensando que se necesitan cambios. Pero es cuando se les acusa de revolucionarios y de no saber «lo que quieren». Cuando, solo el saber que es necesario un cambio, ya vale por todos los saberes juntos.

    Luego ya vendrá la fase en la que se va aprendiendo qué cambios son positivos y cuáles son negativos. Por ahora toca simplemente preguntarse : ¿Cómo vas a perder, lo que ni siquiera empezaste a tener? Y también preguntarse ya de paso : ¿Cómo evitar las arrugas que me quieren ir imponiendo?