
Porque en la adultez, lo que se llama juego, puede ser una cadena, una atadura para ganar dinero, fama y dependencia de otros, que nos mangonean para usar nuestro dinero
Tanto tiene si el juego es deportivo, y te haces una figura, coco si es meramente lúdico/económico, y te haces un adicto.
Porque aprender las reglas de un juego en equipo te refuerza tus genes de empatía y solidaridad, dejando la competencia en niveles mínimos, para intentar ganar.
Pero hacerte adicto a un juego, sea el que sea, solo te deja lugar para eliminar la empatía y la solidaridad, y cambiarlas por la no empatía y la insolidaridad. Te deshumaniza, volcando tu inteligencia emocional en destruir al enemigo , aunque solo sea deportivo.
Y si, además ,te vuelves un adicto, entonces ya te desligas por completo de tu inteligencia racional, para ser un mero títere del ludismo… un deshecho del ser humano, emocional y racional, que algún día fuiste.
¡Anímate!