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  • Porque hay que ser libre, para ser uno mismo…

    Y decíamos que la pobreza tiene mucho que ver con la actitud frente al aprendizaje , porque este puede ayudar a remontarla. O, al revés, puede ayudar a meterse más en el abismo del fracaso, primero escolar y luego vital.

    Porque sin libertad no puedes aprender… y menos para hacerte Tú ( un Yo propio). Pero es que, con pobreza, ya no hay libertad, ni siquiera para buscar comida.

    Así que el binomio pobreza-libertad, está demasiado unido para tratarlo por separado. Y así mismo el binomio libertad-aprendizaje está soldado a tope.

    Esa es la razón de que no se puede aprender nada de ciencias o de lenguaje, o de educación física, si esas enseñanzas no se hacen en un régimen de libertad. Y libertad con comida…

    En las prisiones no se aprende , se reconducen las conductas… Se puede hacer un parecido con chapar la materia en el aula libre. Encarcelado, el canto de un pájaro, no deja de ser una imagen de un pájaro cantando, como si lo estuvieras viendo en la pantalla de un TV.

  • Porque, ser adulto humano, es algo muy complejo…

    Porque un puma, por ejemplo, no tiene que preocuparse más que por ser capaz de hacer las cosas que dijimos ayer : alimentarse y defenderse, es decir, adaptarse… pero no tiene que preocuparse por su identidad. No necesita tomar conciencia de que es un puma. Ni siquiera saber que existe… ya viene incorporado todo de fábrica.

    Pero el ser humano no… además de hacer todo eso que hace el puma, para sobrevivir en un ecosistema, tiene una necesidad imperiosa de tomar conciencia de sí mismo… tiene que fabricarse un Yo propio. Ese Yo, quien lo va representar en lo que le queda de vida. Y para eso debe usar su inteligencia racional y pensarse a sí mismo, como nos enseñó Descartes. Para producir ideas con base científica.

    Y eso lo tiene que hacer solo, o casi, a partir de unas marcas muy suaves que lleva en su ADN. Tiene que hacer una lectura profunda de un texto, que solo da unas indicaciones someras, sobre tu comportamiento futuro como ser humano adulto…

    Por ejemplo te dirá que seas empático y solidario, que compitas para defenderte y cazar, pero que no necesitas cazar más que lo necesario. No puedes disfrutar matando… Como no necesitas competir para humillar al contrario.

    Y por eso necesitas que mamá robot te de clases, o mejor mamá humana. Ella te tiene que reforzar lo que traes escrito en tu ADN… Por eso es tan importante la socilaización con los demás, empezando por tu madre. Sin ella no podrías reforzar esas características de empatía, solidaridad, adaptación… porque el modo de cómo adaptarse al ecosistema no viene escrito en el ADN, en él solo te indican la necesidad de adaptarte, pero luego necesitas aprender «el cómo»… y para eso está mamá (y papá, si lo tienes cerca).

  • Incluso cuando la revolución se traga al Yo…

    En la entrada anterior no nombramos en ningún momento al YO revolucionario, fuera del que puedan tener (individualmente) el pueblo llano, los comisarios políticos o el Líder Supremo… y fue adrede, porque si algo debe quedar bien claro, al estudiar un movimiento revolucionario dado hasta ahora, es la desaparición del YO.

    Del Yo individual, porque lo que sucede es que ese Yo individual, por arte de magia (ideológica), pasa a convertirse en un Yo Colectivo. Como pasa con la idea de pueblo, o la de Líder, aparece la idea de un nuevo YO. Este neoYo es el que representa, a partir de ahora, a todo el pueblo revolucionario… ya no hay un Yo para Ivan ni un Yo para Lara… todos los componentes del pueblo quedan englobados en el Yo Revolucionario, una abstracción. Y que, lógicamente, tanto amor le tiene al Líder Supremo… así como el Supremo Líder a él. Así será fácil unirse al Pueblo ruso… y hacerlo soviético ,con un simple deseo del Líder Supremo y sus secuaces.

    O sea que sí, esa misma revolución que presume de acabar precisamente con las clases sociales… es la que, al final, genera otro tipo de clases sociales.

    La Revolución Bolchevique es un buen botón de muestra. Al final tenias dacha, si eras un fanático seguidor del Credo Soviético. En caso contrario, te quedaría el premio de lavarte el cerebro o visitar un Gulag. Es decir, que entraba en funcionamiento el Aparato Represor del Estado (KGB), con una base teórica sociogenética de cuidado. Y una práctica manipuladora de alto standing.Si aún no asumiste el concepto de SAD (sociedad adulta dominante), el Estado Soviético es un ejemplo magnífico, para ejercitar tu capacidad de análisis de una realidad concreta.

  • Y concretando más…

    Tratemos de explicar un poco la imagen del día anterior. Podemos poner unos pocos ejemplos de genes que van a influir en la maduración del cabello de un ser humano y en la maduración de su mente, en relación con algunos aspectos fundamentales para su buena convivencia con el entorno. A la izquierda van los sociales, que inciden básicamente en la mente del humano afectado. Y a la derecha los biológicos, que marcarán la esencia del tipo de pelo que tenga ese mismo humano. Estos últimos genes afectan al fenotipo del individuo y pueden estar a su vez, afectados por algún fenómeno epigenético (tanto antes como después de nacer).

    SOCIOGENES NEGATIVOSBIOGENES DEL CABELLO
    nula adaptación
    poca empatíacabello negro
    insolidaridad/asociabilidadcabello liso
    competitividad excesivafolículo muy fino
    desconfianza excesivacabello grueso y abundante
    ultraegoísmo
    deseo de ir a la moda(odiar su pelo)

    Nos centramos en los sociogenes, porque determinan un tipo de personalidad, o, como aquí decimos, un tipo de conducta. Que, normalmente, le llevará a ser o no un humano sociópata de libro. Porque favorecen el desligamiento total de los otros humanos y, además, acabará viéndolos como enemigos,  de todo aquello que le puede dar placer y estabilidad en un ecosistema dado. Un lugar, su ambiente, donde, para rizar el rizo, él se siente totalmente desintegrado.

    Y estamos hablando de sociogenes negativos. No son genes biológicos, que se pudieran reforzar con genes sociales positivos, dando así un adn social positivo, lo que supondría reforzarlos. No, son los negativos. Los que refuerzan también (o introducen nuevos) aquellas características genéticas, que son instintivas (vienen de los otros animales y nos quedan como «residuo evolutivo». Como puede ser la competitividad , algo instintivo, o anular la empatía social, una mejora de la atracción de especie animal. Eso tan importante para adaptarse al medio social, permitiendo una integración positiva. Todos ellos se le han ido injertando a lo largo de sus etapas como cría humana, en su infancia y en su adolescencia. Y a través de todos los mecanismos sociales posibles y más o menos perfeccionados : familia, amigos, escuela, religión, policía, política…

    Realmente solo han tenido que anular o reforzar determinados caracteres genéticos biológicos… para hacerlos pasar de empatía a antipatía, de sociable y solidario a insolidario y hasta asocial (o antisocial, que no es lo mismo), de un competidor suave a un fanático competidor, de confiar en los demás (con cierta dosis de precaución) a desconfiar de todos (llegando a pensar que le quieren hacer mal, y sean o no familiares). O adquirir un egoísmo tan excesivo, que puede dejar morir a cualquier otro humano, o, en el peor de los casos, matarlo (y disfrutando con ello). Es decir, se ha generado un inadaptado social, que puede acabar en…

  • ¿El Yo se quedará enterrado o irá a algún tipo de cielo?

    Nos repetimos un poco, pero es crucial desmontar toda idea de alma o de espíritu, que tanto fomenta la religión, sean las abrahámicas o las que no tienen dioses definidos, como las orientales. Aunque los llamados pieles rojas USA hablaban de un espíritu (Manitú) que les ayudaba, pero no era algo que existiera dentro de su cuerpo.

    La lápida (imagen) lo dice bien claro : enterraron un cuerpo con un cerebro, del que ha desaparecido el Yo que había construido su mente. El cuerpo está hecho de sustancias químicas, que harán un excelente abono, al combinarse con las del terreno.

    Pero las ideas que formaban la mente del individuo muerto, esas desaparecen tan pronto como ese cuerpo dejó de existir. Porque, entre otras cosas, ya nadie podía pensar en él. Porque lo que era él, dejó de existir. O, para ser precisos y cartesianos, aún puede (muerto) ser pensado por los otros (si creen en otras vidas), pero está claro que el propio muerto ya será incapaz de pensar en sí mismo.

    O sea, no puede existir (Descartes dixit).

    Así que, su alma , puede volar a donde quiera, pero su Yo ya solo es un recuerdo en la mente de los otros.

  • Porque, una vez muertos, ¿qué nos pasa?

    De tal forma desaparece el Yo humano que te has generado en tu mente, que si pasaras a ser un zombi, en el caso de que existan, tampoco podría permanecer tu Yo(s) en lo que aún te queda de cerebro.

    Es lógico que un cerebro puramente mecánico no pueda albergar una mente humana, que sea operativa como tal.

    O sea que los dos que acompañan a Michone (WD), en la imagen, son solo cuerpos andantes. Incluso llamarle vivos es bastante exagerado.

    Y hablando de Michone, podemos tener en cuenta que, si ella no está muerta, vale decir que está muy próxima a estarlo.

    Porque la conciencia de Michone ya no tiene nada que ver con la que tenía MIchone antes de empezar esta terrible etapa , con zombis por todos lados. La lucha constante contra ellos le habrá minimizado el espacio mental dedicado a pensar (en otras cosas). Su mente está colonizada al operar únicamente en la lucha por su supervivencia.

    No puede existir otro mundo racional y emotivo, para Michone, que el de sobrevivir hasta el día siguiente. Eso no es un futuro par pensar en él, es un presente ilimitado y horroroso, pero con fecha de caducidad movible.

  • Pero, eso sí, acabas enterrada en ella…

    Y cuando decimos que la SAD puede hacer lo imposible, para que en vez de ser tú, seas una versión empeorada, menos libre, de ti mismo, no estamos usando lo del entierro solo como metáfora (enterrar en vida), sino que puedes acabar en una fosa real. Siempre que la versión de homo sapiens, que intentan modelar desde el poder no les salga bien.

    Porque todo proceso artificial puede salir mal. Y, al final, sigues siendo demasiado parecido al ser humano que tu ADN tenía planificado.

    Y por mucho que digan lo de que el alma abandona el cuerpo, está claro que tú Yo se va contigo a habitar bajo tierra. De forma que ya no es todo tu Yo, lo que queda en la superficie.

    Porque podrás dejar algo tuyo en los seres queridos, e incluso en algún enemigo magnánimo, pero el mundo real solo recordará de ti , aquello que le interese recordar.

    De tu Yo o conciencia humana, solo permanecerán unas migajas virtuales, y siempre que el poder terrenal las quiera dejar vivas.

  • Aunque le cueste mucho madurar…

    Hasta la fructificación del Yo, hay varios pasos intermedios. Todos ellos van a influir en que el resultado final sea lo mejor posible.

    Y por ese motivo se repite tanto el mantra de que es importante (muy) la llamada adolescencia. Porque será en esa etapa cuando este aspecto de sembrar y abonar, es crucial para una buena fructificación. Y, no cumplir todos los requisitos que este proceso precisa, es causa de un Yo muy descompuesto. Un Yo muy poco operativo.

    Un Yo bastante inútil, sobre todo cuando más necesario será : en la etapa de adulto.

    Viendo la imagen de la planta es como si ella se quedara en los puntos 4, 5 o 6, ya que, en ese caso, no serían plantas completas, incluso si acababan pareciéndolo.

    Es lo que le pasa a un feto inmaduro, que le va a costar concluir su proceso de nacimiento.

  • E incluso con mucho esfuerzo…

    Trabajar la tierra para sementar, algo así supone el irse haciendo con un Yo propio. No valen imitaciones baratas de bazar «chino» o complejas construcciones ajenas (amigos, secta, partido político, gobierno de turno…). Se necesita un modelo propio y con buena capacidad para renovarse constantemente, ante los cambios del ecosistema.

    Viene a ser como la adaptación biológica, marcada por el ADN, cambiar solo en lo que beneficie nuestra evolución positiva. No vale confundir evolución con regresión.

    Y es que el Yo se va arando poco a poco. Y es necesario hacer el surco correctamente, porque en caso contrario el abono y la simiente no estarán bien guardados, hasta que germine la planta (el Yo)… que debe ir brotando sin parar, pero teniendo cuidado con los pasos que se van dando.

    Construir un Yo es muy trabajoso y complicado… a diferencia del surco de siembra, esta construcción es más un asunto d e albaliñería… hay todo un edificio por construir.

    Y lo peor vine al final : hay que rellenar la planta de buenas ideas inteligentes, racionales y emocionales. De ello va a depender la plenitud del edificio llamado Yo. Porque nosotros no somos un simple vegetal, con órganos conductores y poco más.

  • Y aún así, el Yo se va construyendo…

    Y aún así, en el explotador y el explotado, a trancas y barrancas, la construcción del Yo sigue su curso.

    Pero debemos dejarnos llevar por la base filosófica de este blog, para entender que, igual que nos queda fijada una determinada característica en nuestro Yo (Parménides), siempre será posible que la tendencia natural al cambio (Heráclito) no deje que sea definitiva esa característica (sea positiva o negativa, porque la naturaleza no entiende de ética, ni de justicia humana).

    Esa es la gran ventaja de la genética (biológica), que todo permanece si es positivo, pero también todo cambia si es negativo, es decir, lo que convenga evolutivamente. Porque la naturaleza lo tiene claro, siempre decide en positivo, son los seres humanos los que joroban el proceso.

    Porque hablamos de la tierra (el terreno agrícola) como una metáfora, pero, igual que al hablar del corazón (tan mal usado), la esencia del Yo racional y el Yo emocional están ambas en el cerebro.

    Por mucho que esté de moda resaltar las neuronas del intestino, estamos superseguros de que ese tipo de neuronas no forman circuitos mentales ni por aproximación. El Yo gastrónomo también reside en el cerebro (mente). Conviene no usar medias verdades, como si fueran enteras.