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  • E incluso se transmite de padres a hijos…

    Ayer hablamos de un caso típico en la formación de un yo. De la cría humana que sufre una calificación diferente, en su vida de barrio o de escuela, lo que puede llevarle a ser acosado… y hablamos de lo que necesitamos para estudiar su cambio (o no cambio) de conducta con el tiempo : o mantener su yo de ser considerado diferente, incluso reforzado (sociogén negativo) o, por el contrario, ir superando esa condición social (artificial), con la inestimable ayuda del sociogén positivo que le llegue a través del ambiente social donde se desenvuelve como persona.

    Porque la genética social, mucho más que la genética biológica, está ligada directamente con el fluir y el permanecer del ser/yo, que estamos construyendo, queramos o no, a lo largo de nuestra vida.

    Pero lo que llamamos sociogén es como un fotón, no tiene materia concreta encima (una masa), pero su energía se puede transformar en materia , en cualquier momento de su «vida» (inanimada), como bien nos dijo Einstein ( E = mc2).

    Es algo que está en permanente cambio, como el río, pero al mismo tiempo permanece su esencia, que es lo que identifica a un río, para hacerlo igual y diferente de otro río. Fluidez (dinámica) y permanencia (estática) es lo que caracteriza a un sociogén. Y es algo que no tiene un biogén, ya que él puede decaer en intensidad, hacer que no se note externamente («fenotipo«), pero que sigue ahí, dormitando.

    El sociogén no se comporta igual, esta «especie de fotón» (energía sin masa), puede ir cogiendo más intensidad con el tiempo o perdiéndola, si interviene otro sociogén de la misma familia, pero más importante. Ya que, en esencia, debe ser transmisisble de padres a hijos, o entre amigos (camaradería intensa). Y aunque luego pueda sufrir los embates de otro sociogén (por ejemplo, uno positivo) y hacer que casi desaparezca. Es decir, que hablamos de un constante juego de fluidez y permanencia. Lo que hace que, esquematizando un ejemplo, nos despertemos como criados y nos acostemos como nobles (de pacotilla). Puede ser interesante visualizar una peli como My Fair Lady, donde una simple florista de barrio acaba pasando ante los demás por una señora muy culta.

  • Y puede viajar de la NADA a la NADA…

    Porque el ser humano, nada es antes de ser concebido por la unión de un espermatozoide y un óvulo… porque, de nada vale valorar como existentes las células reproductoras primigenias. Que sí existen, pero de tal manera que ellas, incluso fusionadas, no son un ser humano.

    Como mucho son la potencia aristotélica, que, antes de hacerse acto, no existe realmente. Como mucho es una simple idea (de ser humano).

    Pero es que, además, nada es el ser humano, una vez que la muerte le hace desaparecer en la nada. Pasa a ser una idea (recuerdo) en la mente de los supervivientes.

    Antes no había un yo. Y después tampoco lo puede haber… o, como mucho, habrá un yo diluido en la nada, si tu religión te hace creer en tal posibilidad.

    Y ¿qué puede ser la nada sin un yo que la pueda determinar (mentalmente), frente a la existencia del ser humano, que ha conseguido, precisamente, construir ese yo?

  • Porque… ¿Cuántos «yos» podemos SER?

    Primero somos, existimos, cosa relativamente fácil, según Descartes, ya que basta con pensarse a uno mismo. Luego conviene pensar en otro, para que nos piense a nosotros, y así quedamos confirmados. Este añadido de «el otro», es lo que le incorporamos aquí al Descartes.

    Y eso nos hace un ser. Pero la identidad de ese ser, no nos viene incorporada de fábrica… hay que construirla. Entrando ahí ese yo que queremos ser. O lo más aproximado que podamos a ese yo… siempre evitando que sean los demás (adultos sobre todo) los que decidan el yo que vas a ser.

    ¿No es así?

    Y una vez pensado como hacer para tener un yo, viene otro gran problema : ¿En qué momento puedes pensar, que el yo principal no se vea sorprendido por la aparición de un yo secundario? Porque, si el universo es demasiado inmenso para que solo un planeta tenga vida, ¿cómo puede un cerebro tan enorme, albergar un solo yo?

    Es decir, ¿qué pasa en la infancia, cuando el cerebro maduró lo suficiente, para hacer que aparezca en tu mente el llamado amigo imaginario? ¿Ese no es otro yo, que viene en son de paz, para ayudar al yo que aún se está construyendo? Y, ¿qué decir de la obsesión fetal por tener el dedo metido en la boca? Puede ser la primera noción intuitiva de sentirnos acompañados. Camino de un yo.

  • El límite no existe, solo es … una REFERENCIA!!!

    No hay límites en el espacio, aunque sí parece haberlo en el tiempo. Bien sea por tener una fecha de caducidad (cualquier tipo de vida) o porque , de existir el viaje en el tiempo, ir hacia atrás sería ponerse en situación de tener ya un futuro diferente del que tomamos como punto de partida (hacia el pasado)… o sea, que nos borraríamos nuestro propio pasado.

    Y sería igual hacerse un gato o un caballo, como dicen por Oriente, porque ya nada de lo anterior tendría sentido para nuestro(s) futuro(s) yo(s).

    Diversas creencias aparte…

    O sea que las fronteras no existen más que en las normas sociales de cualquier tipo de SAD. Los ecosistemas son ilimitados, aunque claramente marcados por la naturaleza, en cuanto nos puede ser beneficioso o perjudicial el traspasar determinados puntos, marcados como límites.

    Nadie más que nosotros nos va a echar, del posible edén o infierno, donde estemos viviendo. Los límites, como en matemáticas, no tienen existencia propia, pero nos valen de referencia, para indicarnos hasta donde nos pueden garantizar la natural libertad. Más allá de ellos, los pequeños límites, será un problema para resolver artificialmente. Esos pequeños límites son como metas parciales. La meta absoluta no existe, aparte de la poco apetecible Muerte.

  • O solo vivir para ser… el esclavo del PODER

    El poder no es el gen social negativo que nos hace ser inhumanos, como el anillo de poder que era el tesoro de Gollum no fue quien le convirtió en un adicto. Aunque en la película se hace hincapié en ese efecto, pero es que es cine.

    En la realidad lo que el poder hace, una vez establecido, es injertar en la mente del ser humano, especialmente en su etapa de cría, una idea germinal de que debe perseguir el poder, porque él será su libertador.

    Ese sí es el gen social negativo.

    Porque Gollum no busca un anillo de poder, lo que busca es el poder de hacer lo que le salga del culo, en cualquier circunstancia y ante cualquier tipo de gente. Incluso si lo es en un universo ficticio, habitando el inframundo. Y ahí es cuando realmente Gollum deja de ser el inocente Sméagol, para convertirse en en el tenebroso Gollum. Y es importante fijarse como el ADN de Sméagol sigue vigente dentro de la mente de Goluum.

    Y ese tipo de cambio es el que hace que el Dr. Jekyll deje de serlo, para mudar en Mr. Hyde. Es entonces cuando un ser humano deja de seguir a su ADN, para seguir un adn social negativo, que lo traslada al fondo del mundo animal. Haciendo que actúe como un ser mucho más irracional que el animal que es biológicamente irracional. Porque este ser, en modo Mr. Hyde (o Mr. Musk), pasó a ser un animal asilvestrado, totalmente incapaz de actuar con humanidad. «Eso» es Gollum, un zombi.

  • Y, cómo no, «muros» cargados de un…

    … muy húmedo afecto.

    Al estilo del clásico oasis, para que le volvamos a culpar a nuestro «pobre» cerebro de que «nos quiere engañar». Como si alguna parte de tu cerebro no fuera capaz de saber que está en un desierto y, precisamente ahí, es donde se va a reforzar la posibilidad de tener un espejismo. De tal forma que, echándole la culpa a ese cerebro en abstracto, queda tu YO (uno de ellos, por lo menos) como el imbécil organizador neuronal que ha sido hasta entonces.

    Como siemper decimos, si tienes descoordinado tu cerebro, ¿por qué le tienes que echar las culpas a él? Cuando tu cerebro eres tú (tu Yo)y tú eres tu cerebro. Una parte de él por lo menos. Si hacéis algo mal lo hacéis los dos al mismo tiempo! Es cierto modo es algo cuántico.

    Así que menos delirios de grandeza, que tú no eres ni la Coca-Cola ni la GM. ¡Y mucho menos la Amazon!

    Tú vas a depender básicamente, de las relaciones afectivas que se vayan formando entre las diversas partes (Yos) de tu cerebro. Y por eso, como ya dijimos una vez, lo vas a llevar muy mal si resulta que tus afectos los tienes muy neutralizados, por el adn social injertado. Porque igual que hay filtros de colores , también te pueden manipular con filtros emocionales.

    El famoso filtro de Instagram no es nada, comparado con el filtro de todo un año escolar, en cualquier centro «de enseñanza».