Etiqueta: pensamiento crítico

  • Porque el único predicador… que es VERDADERO…

    … es el ser humano que predica la libertad del oprimido. No mantener su sumisión, sea a un dios o a un gobernante. Porque, al final, los dioses siempre están a favor del gobernante. Y más cuánto más totalitario sea. Incluso si es el macho que se casó contigo.

    Y pedir , por lo tanto, la liberación de todo oprimido, sea por el color de su piel, sea por su orientación sexual, sea por sus opiniones… incluso, que sea por odiar la narrativa homérica.

    Y luchar por esa libertad. Porque ya Aristóteles lo dejó bien claro… sin el acto la potencia es inútil. No se consigue la libertad del oprimido si no se pone en movimiento el que lucha por esa libertad.

    Cada uno a su nivel, con su propio estilo… pero todos con un objetivo común : que no haya oprimidos en este planeta. Y luego en Marte, que Mr. Musk no es nada de fiar.

  • Y cuando los machos se sientan… a FILOSOFAR!!!

    Entonces sí que la hemos jodido. Porque no se sabe en que momento de la Historia Humana, más bien de su Prehistoria, el macho decidió que la mujer se quedara en la cueva, mientras la limpiaba , así como cuidaba de la prole, y ellos se dedicaban a la caza… y, sobre todo, a conversar sobre lo divino y lo humano.

    Amazonas aparte y las nuevas indagaciones sobre la mujer cazadora, aquí nos limitaremos a lo ya sabido : en algún momento se sentaron las bases de una sociedad patriarcal, tal como la conocemos ahora.

    Porque lo de menos es si existía el gen social positivo de ser mujer cazadora. Si el machismo imperante consiguió que desapareciera del mapa genético social, es como si no existiera. Desde hace millones de años, todo lo más que ha existido es la Diana cazadora griega.

    Y lo que sí existe es el hombre cazador. Y, mucho peor, pensador. Como si fuera una exclusiva del macho. Relato social al que se ha aferrado el machismo, como mínimo hasta el siglo XIX. Que no es precisamente muy poco.

    Y sí, con esa marcha ya empezaron a rodar las Grandes Mentiras de la Humanidad. Por ejemplo que la esclavitud era un fenómeno perfectamente natural (biológico). ¿Verdad Sócrates?!!!

  • Incluso hay machos que… FILOSOFAN!!!


    Lo que no evita que puedan caer en cierta deriva machista. Porque, frente a la hembra, el gen social negativo de considerarse superior a ella, lo tiene injertado todo hijo de su madre. Salvo que la madre sea una loba y no lo haya contaminado mentalmente.

    Es como si el hecho de haber obedecido a tu madre, cuando eras una cría, te hiciera sentir la necesidad de no dejarte influir por su posible sucesora, según te vas haciendo mayor.

    Tengamos en cuenta que también las mujeres se pueden sentir con ganas de no concederle a las demás (mujeres), toda la valía que realmente puedan tener.

    Pero sí, puede que estemos elucubrando de más, con la sana sensación de que no está mal tratar de filosofar. Aunque eso Camus puede que no se lo crea.

    Para algo el gen social de nuestros yos les lleva, a casi todos, por la senda de la reflexión incesante. En busca de nuevas explicaciones a nuestro errático y, a veces, fatal comportamiento.

  • Un gran problema es que pueden entrar de…

    … UNO en UNO.

    Cada uno con su punto de vista. Un punto de vista distinto uno de otro, y seguramente distinto del nuestro.

    Un punto de vista que va a ocupar parte de nuestra mente. Y con tal intensidad como si fuera un producto propio, elaborado con nuestra propia maquinaria de pensar. La parte más original de nuestro cerebro.

    Un punto de vista que s eva aacomodar d etal forma en nuestro cerebro,q eu pasaraa a sr consisedrado por él, como una aelaboracaión propia de nuestro Yo principal. O, como mínimo, de algún otro Yo secundario.

    Un punto de vista que, al hacerse individual, resulta más penetrante, porque puede parecer cercano, mucho más convincente. Es más personal que si fuera el típico ruido de fondo, que no consigue clavarse bien en nuestra mente. Que es molesto, pero no tiene porque dejar huella.

    Un punto de vista que va quedar como un mantra, o como las tablas de Moisés, algo que nos va a marcar los pasos futuros el resto de nuestra vida. Y que repetiremos mecánicamente, porque un maestro gurú nos lo dice, aunque no podamos entenderlo racionalmente.

  • Pero no debemos correr demasiado…

    … porque aún nos queda mucho camino por hacer.

    Y no se trata de superar al amigo Ramón y Cajal. Quién metió sus ojos a fondo, para descubrir la propia existencia de este tipo de células cerebrales, tan tan especiales.

    Y sí, como la imagen indica, puede parecer un caos. Pero no lo es, porque todo puede irse mirando muy poco a poco. Aunque en la imagen veamos un simple hongo, algo formado por una serie de células, que están colocadas mucho más sencillamente y, sobre todo, no tienen ni una miaja de las capacidades operativas que tienen las neuronas.

    Porque esto, el aprender a ver, se parece más a una carrera de maratón, que una carrera de 100 metros lisos. En ella vamos a tener momentos muy difíciles, para aguantar el tipo «de vidente». Tendremos, a cambio, otros en los que nos maravillaremos de lo visto. Así, en altos y bajos, se nos va formando una capacidad de ver, que solo es aquella simiente que traíamos con nuestro ADN, pero muy reforzada, hecha una herramienta de primera, para ser llevada en nuestra mochila postadolescente.

    Y aún habrá muchas ocasiones para seguir madurando. Porque hasta la muerte seguimos aprendiendo. ¡Incluso yo, con mis 74 añitos! También yo sigo haciendo mi vuelta a Ítaca. Una Ítaca a la que volvemos todos, una vez nacidos.

    Pero todo camino para aprender, es decir adquirir conocimientos, se va retroalimentando por él mismo. Debe ser el único caso en el que no se cumple el segundo principio de la Termodinámica, aplicado a la producción de energía. O eso puede parecer. Nuestro cerebro produce más energía de la que consume. Puede ser una forma de ver como la entropía mental, escapa de las leyes determinantes de la Física, sea esta newtoniana o relativista. Y sí, todo esto es función de esa maravilla llamada neurona.

  • Porque descifrar la realidad…

    … requiere conocimientos (y muchos).

    Además del simple esfuerzo, físico y mental, al observar la realidad, para descubrir sus secretos más ocultos, se necesitan conocimientos sobre ella. Y por eso hablamos tanto de pensar para existir, y de existir para ver. Cualquier ser vivo que quiera sobrevivir en su ecosistema tiene que pensar, o hacer algo parecido aunque sea un simple pensamiento instintivo. ya llegará el moemento de elaborar un pensamiento crítico. Porque ese ver/pensando es lo que significa adquirir conocimientos nuevos. Ir recogiendo datos (información) del ecosistema, que necesitamos almacenar y organizar. Conocimientos que se irán adquiriendo según pensamos en lo que vemos. Es decir, habrá que evitar el Síndrome del Alumno que Mira el Libro pero No lo Ve…

    Porque no llega con posar los ojos sobre el libro y ver una fila de hormigas (letras)formando un texto, incluso con fotos adjuntas… de nada valdrá si no fijamos lo que vemos en algun lugar de nuestra memeoria, donde almacenar la información. Pero mucho cuidado, es esencial hacerlo de forma organizada, es decir bien PENSADA.

    En la imagen nosotros vemos a Superman, por ejemplo, pero debemos de pensar que es un ser humano imaginario. Representado en el cómic por un dibujo, y en el cine por un actor. Tres niveles diferentes de existencia en la misma imagen. Pero ninguna de ellas REAL. Superman no se puede pensar a sí mismo, por mucho que nosotros pensemos en él.

    Y sí, es algo complicado, y todo lo que falta aún por descifrar en una simple imagen de «un hombre volador».

    Así que toca percibir la realidad y transformarla en una colección de datos (información), bien ordenados (lo mejor posible), para ser usados cuando le convenga al vidente.

  • Empecemos porque no todo lo que necesitamos ver…

    … estará visible en un primer plano!!!

    No podremos verlo con facilidad. Para eso ya dijimos que era muy necesario el esfuerzo de pensar. No llega con estar animado y poner mucha atención a lo que se mira. Y ¿por qué tanto esfuerzo para pensar correctamente? Porque así llegamos al meollo de la cuestión mirar/ver (la diversidad): ¿acaso todos los aspectos que forman la realidad que miramos, están «a simple vista», son explícitos? Es decir, ¿serán tan tan «visibles», que en una primera mirada ya veremos todo lo que tenemos delante? Queramos verlo o no. Acordémonos de las flores. Lo mucho que podían ocultar en una primera visión. Se puede decir que, sin revisión, no veremos casi nada. Y sin pensar en lo que vemos, de nada vale el filtro que usemos para velo. Es un mero instrumeento que ayuad a ver, pero no construye lo que debemos ver. Necesitamos pensar en esa visión. Necesitamos, como no, usar la ROM/MOR. Y el sistema operativo de pensar, que no solo llega con operar la memoria, para recordar la información que está relacionado con lo que miramos. ¡Hay que trabajarla!

    Dicho de otra forma, la flor no existe hasta que nosotros la pensamos. Como no existirá todo lo que ella esconde, si no somos capaces de pensar en ello, una vez que lo visualizamos. Eso es precisamente PERCIBIR lo que miramos. Es decir, hacemos en ese preciso momento que, eso que vemos, EXISTA. Y, por eso, para ver, no solo llega con tener curiosidad, es precisa una buena observación (gran dosis de atención), para que nos permita desentrañar la maraña icónica de eso que estamos «viendo».

    Y ahí vuelve el pensar, en nosotros y en la flor, por ejemplo, para que la observación dé como resultado una serie de datos que podemos fijar en un circuito neuronal. El archivo dentro de la ROM/MOR. Donde organizaremos esa información, para que sea usada de forma eficiente, en una nueva extracción.

    Y no olvidemos nunca, que necesitamos pensar en otro ser humano, y que él nos piense a nosotros. Para que así, realmente podamos hablar de nuestra posible existencia. De modo que al final, esto de ver lo que miramos tiene mucha más miga de lo que podíamos pensar en un principio (cuando se mira poco, se ve peor y, casi nunca, se piensa en lo que se ve).

    También lo «vimos» con la rosa humana iraní, siempre hay más de lo que vemos «a primera» vista»… porque ella muestra la belleza(sea lo que eso sea) robada por el poder religioso, entre otras cosas. Y, como no, con el muro argentino de una entrada anterior.¿ Cuánto nos puede quedar sin ver, si no observamos con profunda atención lo que estamos viendo?… siempre más allá del primero, e, incluso, del segundo plano… La pregunta correcta siempre será : ¿Qué hay más allá?

  • Y el pensar no es fácil, porque…

    … supone un gran esfuerzo.

    Y llevamos mucho tiempo hablando de muros filtro que no dejan ver. O que solo dejan ver lo que quieren. Hablando del esfuerzo necesario para traspasarlos con la vista. Y de como necesitamos filtros positivos (propios) que se opongan a los filtros negativos (impuestos), que pueden aportar dichos muros. Y algún día hablaremos de traspasarlos con los otros sentidos del ser humano, aparte de la vista. También hablamos de lo difícil que resulta ver más allá de la imagen de flor que tenemos en primer plano. Ahora toca hablar un poco de eses muros virtuales, en forma de planos, o de figuras tridimensionales (como si fueran hologramas en modo Joi), que se nos ponen frente a los ojos. Y de como se necesita pensar mucho, para indagar los pasos que nos ayuden a percibir eso que tanto nos cuesta. Diferenciar lo que es real y lo que solo se presenta como real, por muy bien hecha que esté la figura tridimensional.

    Porque es condición el pensar, dijo un tal Descartes, para existir. Si no piensas no existes. Pero, cuidado, si otro no te piensa a ti, también puede ser que no existas. Se llama invisibilización social. Un padecimiento muy típico de las mujeres, cuando los hombres hacen todo lo posible para no pensar en ellas. Y cuando las piensan, las hacen visibles, solo es para estar en la cocina o en la cama.

    Y luego vierrne otro problema. Como dice la imagen, puede ser que alguna gente que exista no piense, por lo menos mucho, dado el trabajo que representa . Aunque esos sí que están considerados por Descartes . Decimos que «no piensan» porque consideramos que «piensan mal», pero sí que piensan. Sobre todo como joderte, si no les caes bien.

    Así que, si quieres existir, y combatir a quien te quiere invisibilizar, mejor que te esfuerces por conseguir las herramientas precisas para esa batalla social. Una «guerra» que va a ser cotidiana, con altibajos y momentos muy jodidos, pero que también te hará disfrutar cuando te veas capaz de sacar tu barco del puerto, contra viento y marea.

    Es decir, cuando compruebes que estás pensando y, por lo tanto ,también existiendo.

  • Porque no siempre, lo que podemos ver,…

    … está demasiado explícito!!!

    Y. ¿por qué es tan tan tan importante el lenguaje humano? Vemos cuando miramos, pero si no miramos no vemos. ¿Qué podemos hacer cuando vemos? Y no es un simple juego de palabras. Porque al ver la cara de la rapaza iraní, no era tan fácil ver todo aquello que nos mostraba su imagen. Hay muchos datos ocultos para una primera lectura (de la imagen). Incluso para una segunda. Y puede que hasta una tercera (más profunda ) lectura. El material preciso, para eses niveles de lectura, a partir de los ojos, es mucho más complejo y difícil de obtener. Tendremos que recurrir a buscar datos en la ROM/MOR, y eso precisa de estén muy bien organizada. Parecerá que somos muy pesados con la «pérdida de la adolescencia», pero estamos ahora hablando de lo mucho que se pierde, al no llenar la mochila con todo lo necesario.

    Tratar de observar con cierta profundidaad (de visión), para que no se nos escapen algunos significados importantes de lo que estamos mirando. Porque de «eso» precisamente iba toda la parafernalia reflexiva anterior. Especialmente en ese falso resumen de «las flores». Puede que aún no percibiéramos todo lo que había de muros filtrantes, con ese especial de flores a tope. Sobre todo incluida la última «flor», un maravilloso «ejemplar» iraní. Y lo siento mucho si alguien se ofende por llamar rosa maravillosa a una adolescente. Y más si se «ve» como un acto machista (yo soy macho). Porque realmente es un acto que va de aprender a leer la imagen, aunque esta sea una simple y bella flor. O, cuidadito, siendo la más fea flor que imaginarnos podamos. Ya hablaremos de si existe o no existe ese concepto de Belleza, que tanto, tanto, le comía el coco al amigo Sócrates.

    Lo importante es que para leer, lo que sea, limpia y llanamente se necesita PENSAR.

    Será necesario pensar, para comprobar si vemos lo que miramos… y, sobre todo, si lo que vemos nos interesa (para seguir observando)… de tal forma que, si no interesa, lo podemos descartar…

    Y siguiendo con el juego de palabras de la imagen (¡estos «argentinos»!), podemos ser cartesianos para captar la importancia que tiene el concepto de que exista lo que vemos… sea una letra, un objeto o todo un ser humano… o llegue a suceder que no exista? Porque, si llega a existir lo que vemos, será porqué lo hemos pensado. O, por lo menos es que nos hemos fijado en ese ser y lo hemos metido en alguna parte del cerebro, para dar fe de su existencia. Y pasará lo mismo con nuestra propia existencia. Sabemos que existimos nosotros, cuando, al modo Descartes (ver la página dedicada a él, con su falsa dualidad), nos ponemos a pensar en nosotros mismos.

  • Así que hay muros filtro que son impenetrables,…

    …mientras otros te invitan a bailar..

    Porque el filtro viene siendo un muro «mutante», muy inteligente, que se acomoda simplemente a lo que le mandan hacer.Y cuando no queremos ver la realidad que miramos, tal como es, porque nos puede molestar, o decide la SAD que no debemos ver, porque le molesta a ella, entonces viene el filtrado de los muros. Podemos decir que este fenómeno de filtrado, es en doble dirección, y se hace tanto voluntaria como involuntariamente.

    El mirador que observa, no solo mira, también puede filtrar la realidad de dos maneras : En una, donde le quita lo que la quiere ocultar/deformar (filtro mental propio) o en otra, donde le pone algo que la disimule (filtro mental adquirido). En un caso , un tipo de filtro «con crítica», mientras que en el otro, un tipo de filtro»sin crítica».

    Viene a ser la diferencia entre construir el propio filtro durante la adolescencia, o comprar esa especie de filtro mediocre o sofisticado, en un bazar de «todo a 100». O aún peor, que te lo regalen algunos políticos o empresarios, para enseñarte, según ellos, como es el mundo. Eso tan típico de «ven, que te enseño a ser un hombre de bien». A las mujeres ya ni caso. Ellas deben permanecer lo más invisibles posible. Solo «deben» existir como objetos sexuales del machista.

    Es la crucial diferencia entre usar un filtro que empiezas a construir con la aparición del pensamiento crítico adolescente, o dejarse llevar por el pensamiento seguidista del adolescente que viene al mundo para «pasar el rato». Para no esforzarse demasiado.

    La diferencia de esfuerzos, en un montaje o en el otro, es fácil de percibir, cuando intentamos ver la realidad que miramos. Ya nunca veremos lo mismo.