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  • ¿De niño a adulto… o VICEVERSA?

    Y no decimos nada raro en el título de la entrada, pues por aquí está clara una cosa : nacemos y maduramos como infantes/adolescentes, luego somos adultos… pero en la etapa adulta podemos señalar dos nuevas fases de maduración, o más bien de lenta regresión, que son la de la segunda adolescencia y la de la segunda infancia, para acabar muriendo como auténticos bebés…

    Esto lógicamente, si no perdemos parte de nuestra primera adolescencia, ya que, en ese caso, nos costara mucho tener una adultez completa. y, en ese caso, no podremos disfrutar de una segunda adolescencia y una segunda infancia…

    Porque una cosa es que podamos mantener, cosa no fácil, una plenitud en el uso de la inteligencia, pero la función vital de relación con el ecosistema ya nunca será la misma.

    A partir de los 70, se puede decir que entramos en una larga fase de mantenimiento y posibles pérdidas, incluso la total pérdida de la conciencia/consciencia. Aunque parece ser que , últimamente, se ha descubierto que no sucede igual en el macho que en la hembra (dicho deterioro), debido a tener un cromosoma X en vez de uno Y.

    Pero independiente del sexo, es el hecho de que el haber completado una buena mochila adolescente marcará el viaje de los 60 hasta los 80, incluso los 90, haciendo que pueda ser un paseo por ese medio desierto que será nuestra mente. Porque de ella, con las incorporaciones pertinentes en la primera fase de la adultez, dependerá la profusión de oasis ,que aún podamos visitar. Siempre claro, que los tengamos «en mente», ya que antes hubo que fabricarlos.. porque en la realidad no existe el maná!!!

  • ¿La PREGUNTA… del millón?

    Vaya papelón le espera a Marco, cuando le dicen que tiene que empezar de nuevo, porque su madre ha emigrado… y el no quiere vivir sin su madre.

    De nuevo a buscar el útero materno…

    Y de nuevo a reiniciarse , como hacen los ordenadores, a buscar la forma de hacer como si diéramos los primeros pasos en la vida, aunque realmente en nuestra memoria tenemos almacenado todo lo que hicimos hasta hoy. Y, como solemos repetir, lo que hicieron nuestros antepasados. Todo aquello, que responde a mutaciones importantes, que dejaron su presencia en el ADN que portamos.

    Y todo eso es lo que supone «volver a empezar», da igual que sea el inicio original (salida del útero) o sea la enésima vez que chocamos contra un muro social, ese que nos quiere impedir el avance y que nos obliga a replantearnos nuestra vida de nuevo.

    Empezando desde cero o, a ser posible, usando el material mochilar que aún nos pueda servir de apaño. Sobre todo ciertas armas defensivas, que aún no fuimos capaces de usar o que le sfalaatba aalgún elemeento clave, apars ere operataivas. No podemos desfallecer, porque si no está nuestra madre apoyada en los Andes, intentaremos no hacer el viaje en vano. Como Ulises, debemos aprender al máximo en esa búsqueda, iniciada en la tierra de los clásicos romanos. Algo habremos aprendido de ellos, para este viaje!!!

  • Hay que mudar las REGLAS del juego

    Venimos reflexionando , desde que empezamos el blog, de varias cosas fundamentales, diferenciar ver de mirar, necesidad de un proceso de aprendizaje, para conocer cosas (los famosos datos), y de organizar todo eso en nuestra memoria, así como usarlas en el proceso vital de adaptación al ecosistema, para así ser capaces, lo más importante, de afrontar los inevitables cambios que tendrá el ecosistema….

    Incluso hablamos mucho de lo que controla ese ecosistema, de forma artificial (social) , como es la llamada SAD. También ella trata, por todos los medios posibles, de que nos adaptemos a ella. Al ecosistema social tipo prisión, que non tiene preparado.

    Y para eso tiene una serie de reglas… como en ese Juego de Tronos, que tanto nos gusta usar coco referencia del Poder Establecido.

    Las normas sociales nos dicen como debemos comportarnos, pero nosotros si queremos ser libres, debemos disentir de ellas , en la mayor parte de los casos. Ya que no están establecidas para favorecer una vida natural y libre, y la inercia social las suele ir oxidando. Realmente, acaban siendo para favorecer una vida de opresión. Y, lo que es mucho peor, una vida de explotación. Con lo que volvemos al necesario carácter renovador de la adolescencia.

    Y por eso un ser humano, como Charlot, libre allí donde los haya, nos avisa de que debemos buscar otras reglas sociales para jugar al juego de la vida.

  • Y si eres preadolescente… MUCHO MÁS

    Y los problemas aumentan, con una pasmosa celeridad… igual que disminuye la edad en que el ser humano aprende a ser problemático.

    Antes era en la adolescencia, cuando se metía uno en el fregado de tener que escoger entre ser problemático o no. Ahora ya está la preadolescencia , como puerta de entrada al inevitable conflicto generacional con el mundo adulto. Por algo decimos aquí lo del mandato genético de regeneración social, que trae consigo toda cría humana. El choque es inevitable… no se puede reformar dejando todo como está.

    Y un gran problema es que, ciertos aspectos como la sexualidad, se van introduciendo a marchas forzadas (sobre todo publicitarais) en el final de la infancia.

    Cada vez la SAD fomenta una más temprana sexualización de la infancia.

    Ya no hay que nacer en una familia maltratadora, para ser violadas, sobre todo ellas, en edades que hasta parecen inimaginables. Al menos mentalmente. Estamos, hoy en día, en un mundo de auténtica mierda, y muy siliconada como humanidad.

  • Sobre todo… en el CINE

    ¿Quién no se sintió atraído por la chupa de cuero de Marlon Brando, aunque le asusten mucho las motos?

    Él no tenía ese deje de perdedor que siempre mostró el James Dean de Rebelde sin causa, o de Al Este del Edén… Marlon era el prototipo de rebelde, con ganas de comerse el mundo… y además un guaperas total… no había que ser chica, para notar que hasta el más alejado del homosexualismo podía sentirse algo excitado por su masculinidad galopante. Y eso no es obra de un gen social.

    Y como bien le dice el chaval de la imagen.. a ser un rebelde te acostumbras, tanto como a ser un guaperas… y la costumbre es uno de los peores enemigos de la evolución humana. Y eso si es un gen social negativo. Sobre todo cuando se muda en una jodida tradición.

    Pasa en la cárcel, como microsistema donde te puede tocar vivir… si te acostumbras estás zombi… y lo mismo pasa en la vida fuera de la cárcel, ya que se vive en un ecosistema global parcialmente carcelario.

    Y por eso abundan tanto las personas problemáticas.

  • Un modelo problemático siempre fue… ATRACTIVO

    Porque resulta evidente, que todo modelo que nos inspire es por tener un atractivo especial para nosotros. No tomaremos como ejemplo algo que no seduzca, salvo que seamos unos tempranos masoquistas.

    Porque el gen biológico de ser disidente con las normas establecidas, una vez que las notamos demasiado ásperas, se fortalece con un gen social, positivo si aumenta nuestra capacidad biológica de disidencia, o negativo si la va neutralizando.

    Es como el ácido, que va recibiendo sucesivas aportaciones de álcali, hasta llegar a ser inencontrable en la disolución final. Lo que no quita que, si seguimos echando ácido a la disolución, no vuelva a predominar el poder del ácido en la nueva disolución resultante.

    Porque eso pasa con la genética. Cuando se neutraliza determinado gen, eso no impide que el antiguo permanezca latente, hasta encontrar las condiciones para actuar de nuevo… de ahí todo el problema genético (y sociogenético) de los genes hibernantes o recesivos, que pueden ser activados si las condiciones ambientales lo favorecen. Y, haciendo así, que, lo que parecía atractivo, ya no lo sea tanto.

    ¿A qué es complejo el asuntillo?

  • ¿Y a qué modelo … nos ADAPTAMOS?

    Porque el problema no está en tener modelos, desde que nacemos seguimos diversos modelos: padres, familiares, amigos, profesores… el gran problema está en saber si son modelos para seguir o, más bien, para separarse de lo que ellos representan… sean padres, familiares, amigos, profesores… si son modelos negativos, no hay vuelta de hoja.

    Cuando dibujamos, en una clase de Bellas Artes, el cuerpo de un ser humano, no lo hacemos para copiar su forma de ser (física) en nosotros, solo es un boceto de aquello que nos parece más admirable en ese modelo.

    Igual debemos hacer en la vida. Solo admirar lo que de positivo tiene otro ser humano, para que nos sirva a nosotros, incluso con las variaciones pertinentes (lo adaptamos). Y por eso es tan importante mirar con atención lo que miramos, ya que solo así pasamos a la siguiente fase : la visión real.

    Y por eso son imprescindibles los filtros propios, ya que ellos nos ayudarán a traer de la memoria todos aquellos datos, que nos permitirán sacar una buen visión de lo que estamos mirando. Y ese conjunto de datos bien organizados, es lo que nos permite filtrar aquello que es positivo (para nosotros) y lo que es negativo, es decir, son nuestros propios filtros.

    De tal manera, que ese filtraje en nuestra visión de la realidad, nos permite efectuar una adaptación positiva a ella. Lo contrario, no usar nuestros filtros propios, nos llevará a una adaptación negativa… y eso es lo que hace Rusty James, cuando usa a su hermano como modelo de actuación. Una muy mala adaptación al ecosistema.

  • El inmenso peligro de… los MODELOS

    Porque el concepto de adaptación es ambiguo, tanto abarca al gen biológico como al gen social, a su vez positivo y negativo. El positivo refuerza al biológico, el negativo lo anula, haciéndolo derivar hacía una adaptación social (forzada) a las normas de la SAD. Y cuánto más adaptados mejor (para la SAD).

    Y para eso están los modelos sociales… eses seres humanos mayores que tú, a los que se usa para abrirte caminos premarcados (normalmente)por la SAD. Como dijimos ayer : o eres la pieza que mueve la maquinaria o eres la pieza a destrozar por esa misma maquinaria. Y no hay otra alternativa : to be or not to be…

    Como bien dice Hamlet, o como barajan en el juego televisivo de los tronos, estamos para ganar o para perder. O cogemos el tren o pasamos a ser posibles perdedores… aunque como decimos, a diferencia del teatro y de la TV, en un ecosistema real, siempre tendremos una segunda oportunidad para no perder el último tren… Los guionistas de la naturaleza siempre se apiadan de nosotros… pero no son tontos!!!

    Repetimos, la naturaleza es sabia y generosa, nos deja enmendarnos , solo que el esfuerzo será mucho mayor. Pero ya lo dijimos ya muchas veces : la adolescencia es un camino de esfuerzo constante… y el que la pierde, total o parcialmente, ya no llega a la próxima estación (adulta)… o llega mutilado.

    Así que debemos tener mucho cuidado, mucho, a qué modelos seguimos. Pero, para ese cometido, ya dijimos que están los filtros mentales propios… son como la luz que nos puede alumbrar el camino. Lo demás son putos neones fluorescentes, puestos por la SAD para confundirnos.

  • El problemático no nace… LO HACEN!!!

    Y a veces hay que coger una moto, para llegar al mismo tiempo que el tren.

    E incluso ir corriendo detrás, aunque llegues mucho más tarde. Porque no se nace perdedor, y por lo tanto, problemático… siempre eres tú, con la inestimable ayuda de la sociedad adulta dominante (SAD)… quién se hace un perdedor, es decir, un problemático.

    Y repetimos este aspecto tan vital : la SAD colabora, y mucho, en tu recorrido por la vida, pero sigues siendo tú el sujeto principal en esa carrera. Que no empiecen muy pronto las escapatorias mentales , que nos fabricamos para eludir responsabilidades. Es esencial nuestra adolescencia y su mochila. Aprendamos a fabricas filtros propios, para vencer a los ajenos, no a eludir responsabilidades.

    Lo que sí es cierto, es que perdido el enésimo tren, podemos quedar ya a merced de que la SAD nos marque totalmente el futuro camino.

    Serás entonces la pieza que mueve la maquinaria social, o serás la pieza que será destrozada por esa misma maquinaria. Porque, ese segundo caso, es una forma de alimentarla, para que se sientan a gusto y seguras las piezas que la mueven. Te tocará ser El Chico de la moto… o su despistado y rebelde hermano Rusty James.

  • El Poder y la sociogenética… el PERDEDOR

    Parece que ya podemos estar preparados , una vez reflexionado sobre el Poder, para entrar algo más a fondo en el modo de operar que tiene «esto» que llamamos gen social. Bastante parecido, en su forma de actuar, al gen biológico, pero, al mismo tiempo, muy diferente.

    Cojamos un gen biológico esencial como es el de la adaptación.

    Adaptación al medio o, dicho en más concreto, al ecosistema dónde estamos viviendo.

    Porque en un sistema cambiante, por definición natural, no hay forma de sobrevivir, salvo que nos vayamos adaptando a sus posibles, pero impepinables, cambios. Y decimos «por definición», porque la naturaleza, sea lo que eso sea, no tiene posibilidad alguna de controlar los cambios naturales del ecoistema : van en su «adn», ya que se basa en una reorganización constante del caos inicial… y del caos no puede salir más que un orden temporal, aunque dure millones de años.

    Así que tendremos que reflexionar sobre el hecho de que si nos adaptamos bien, ganamos… y si no nos adaptamos bien, perdemos. Lo que nos lleva al adjetivo posibles, que le pusimos a esos cambios… porque supone que necesitamos estar preparados, para esa adaptación que debemos hacer, sí o sí. No nos pueden coger en bragas, esos cambios previsibles o no, como suele pasar aún actualmente. Porque «en bragas» no hay adaptación posible. Solo queda la extinción, parcial o total.