Un blog de Sociogenética

  • Y por qué es tan importante…

    … la aparición de la vida???

    Y ello por mucho que no queramos ver esa evidencia, haciéndonos pasar la vida “mirando para otro lado”.

    Las proteinas originarias conseguiron orgsnizarse en unidades reproductoras (cèlulas vegetales), que les permitieron , como nuevos seres vivos, aumentar de tamaño… e incluso en complejidad estructural.

    Y al hacerse más complejo el individuo celular, fue necesitando, para ppder orientarse, organizar algún tipo de sentido.

    Y como las proteínas agrupadas en un recinto cubierto llamado célula, no tenían aún ojos, tampoco podía ver, por mucho que mirara

    Su capacidad de visión, por lo tanto, no era muy compleja que digamos. Le llegaba con una cierta orientación, a favor o en contra de la gravedad. Era todo lo que necesitaban “ver”. No mucho más!!!

  • Pero, curiosamente, la vida apareció con…

    … un exceso de calor y de presión!!!

    Porque la vida no apareció juntando partículas de arcilla, por parte de Yahvé, en algún hipotético Edén bíblico. Ni con un dios hindú, ni uno inca, ni tampoco uno batussi. Y el alma, que le regaló a Adàn, no era realmente vida, solo una forma de marcarlo con su religión.

    La vida empezó con la unión de varias partículas fundamentales de la materia, haciendo enlaces muy fuertes, para formar pequeñas moléculas, que, en principio, eran inertes.

    Son esas moléculas a las que podemos llamar proteínas primigenias.

    Las que, en presencia de una presión enorme, muy enorme, y sufriendo una temperatura muy muy elevada… entonces se recombinaron de tal forma que ocurrió “un milagro” : estas proteínas originales fueron CAPACES de REPRODUCIRSE.

    Y así pasó, que, a diferencia de cualquier relato “biblico”, y en el fondo de alguna sima oceánica,“nacía” una molécula capaz de reproducirse a sí misma. Había aparecido el fenómeno de la VIDA!!!

  • Pero un exceso de luz (energía ) puede…

    … destruir la VIDA.

    Eso lo intenta explicsr, por ejemplo, la película del Oppenheimer. Se trata de ver, no solo mirar, lo complejo que resulta observar todas las implicaciones de una idea perfectamente cartesiana : elaborar una bomba atómica. Una idea que ya Einstein no apadrinaba.

    Porque no se trataba de descubrir la forma de ayudar a conseguir una fuente bien potente de energía, para dar luz en las partes del planeta sin ella, si no buscar un arma muy muy destructiva (y masivamente!), para matar tanta tanta gente, que los políticos irracionales decidan acabar con una irracional guerra.

    Toda una muestra de la mediocridad que tenemos la versión actual del homo sapiens. Una auténtica desgracia humana

    Y es que nos empeñamos en actuar como fieras, para engañarnos a nosotros mismos, haciendo que lo contingente (no necesario) se haga realmente necesario. Incluso imprescindible : matar a muchos, para evitar que acaben muriendo muchos más… pero, dónde està la idea de humanidad, en esa frase???

    No, no necesitamos a J. P. Sartre, para comprobar que nuestra existencia, en lo que va de siglos XX y XXI, es tremendamente miserable. Ni siquiera un Victor Hugo , sería capaz de reflejar tamaña cantidad de miseria humana.

  • Y la energía lumínica es esencial…

    …para VER lo que se mira. 

    Sobre todo si queremos ver la materia. En el caso de que un bíblico dios no haya separado previamente la luz de la oscuridad, lo tendríamos fatal para ver. Porque mirar se puede mirar de noche, pero sin luz es imposible VER.

    Necesitamos que los rayos de luz sean reflejados en un cuerpo y luego entrar por los ojos (su reflejo), para llegar al cerebro. Sin ese proceso no hay visión , solo una mirada improductiva. Como si fuésemos ciegos. Con la salvedad de que, si el ciego es de nacimiento, estaría mejor dotado que nosotros para VER en la oscuridsd màs absoluta.

    Luego, a los videntes, les perjudicaría seriamente el hecho de estar minusválidos (sin ver), por el perjuicio emocional que les provocaría.

    Cosa del equilibrio vital que siempre, siempre, busca la naturaleza (sea lo que eso sea).

    Así que sí, la energía lumínica existe y es imprescindible para ver. Y no necesita a ningún dios que la produzca. Pero cada uno, que crea lo que pueda o quiera.

  • La materia y la energía…

    … son necesarias.

    Y por eso el Yahvé bíblico usó primero el barro, para darle forma humsna, y luego le suministró la enegía (alma) necesaria, para darle vida.

    En el fondo una prehistórica aplicación de la idea del genial Einstein : E = mc2. Eso sí, formulada de forma simplificada. Pero expresando claramente la idea que en ella subyace : la materiia es energía y la energía es materia.

    En esto no cabe la duda hamletiana del ser o no ser, porque intrínsecamente son la misma cosa.

    Y que el fuego salga de la tierra solo nos muestra lo cierto de tal afirmación. Así como lo complejo que resulta su proceso de transformación.

    Hay que ser muy mediocre versión humsna, barro a fin de cuentas, para querer jugar a ser un dios, que controla ambos elementos, en su muy compleja formulación vital : formando eso que llamamos un ser vivo humano,

  • Porque lo contingente…

    no siempre es necesario,

    Porque Adán ( y Eva), es decir el ser humano, no es necesario. Por eso es contingente, el necessrio es Yahvé.., o cuslquier dios que se “haya inventado el “hombre”. La mujer no lo necesitaría para vivir fuera del Edén.

    Eso lo vienen a decir los escolásticos, la primera parte, y se quedaron tan tan anchos.

    Pero Descartes nos enseñó que había una mente para pensar. Y es la que pare las ideas, generando así creencias, sean por fe, inamovibles, o de las que deben ser comprobadas experimentalmente. Como hablamos en la página sobre el alma. Esas ideas que sirven para ilustrar lo que se llama realidad existencial.

    Estas ideas son las que pensamos aquí… y del existencialismo filosófico, hablaremos más adelante . Cuando lleguemos a ver que existe el proceso de filosofar. Antes, para qué?

    Así que somos muy necesarios para existir… y, por eso. estamos AQUÍ.

  • La graciosa contingencia…

    … nos persigue.

    Y, por suerte, el hado que dirían los clàsicos, no nos ha llevado a Gaza sino a Lanzarote.

    Y el genio del Jobs, pensando en lámparas marabillosas, nos ha obligado a retomar la senda prevista del blog, para hacer pequeñas modificaciones en las entradas. Como decía el otro, purita contingencia.

    Así que nos vemos disfrutando de un ecosistema volcánico, después de sufrir la pertinente y temida separación del suelo amigo. Esa especie de amigo de la infancia, que nos acompaña desde que abandonamos la plàcida flotación en el líquido uterino.

    Y aquí estamos, sufriendo el típico Síndroma de Estocolmo del Campista Despierto al Ritmo de la Naturaleza, preparando su mente, para ir grabando en su ROM/MOR, todo lo que logre ver en esta visita a las tierras guanches.

    Porque si algo tenemos claro, todos mis posibles yos, es que ver y mirar no es lo mismo. Y, lógicamente traemos la mochila bien llenita de curiosidad y atención, para observar la realidad lanzaroteña. Imos pasando.

  • Y de nuevo nos persigue…

    … la diversidad de la vida!!!

    Porque nos habla el color, pero también las formas. Esas retorcidas formas que van adquiriendo lo pétalos, como si fueran frases de un discurso.

    Porque la rosa no para de decirnos cosas. El problema está en que las queramos ver (escuchar, leer)

    Porque nos puede hablar con su olor, o con su falta. Recordemos la importancia del silencio.

    Porque una rosa que no huele es una amputación, que le hicimos a la madre naturaleza, que es quien la produce (con olor).

    Porque, una vez que te acostumbras a la falta de olor, ya tienes amputada una parte de tu historia. Y la de toda la especie humana.

  • Y, ¿qué decir de algo tan espinoso…

    … como puede ser un tojo?

    ¿Qué se puede decir de una flor, digna de ser admirada, pero que está rodeada de soldados? Rodeada de tremebundas espinas que, como espadas enhiestas, te impiden ni siquiera un intento de caricia.

    En cierto modo recuerda a la bella princesa, que permanece encerrada en el castillo, hasta que su asqueroso padre decida lo que hacer con ella.

    Pero como en el cuento de la bella princesa, no todos valemos para príncipe. Aunque sí podamos vestirnos fácilmente de sapos. O de ranas, que nunca quedó muy claro, en el cuento, el papel de cada uno.

    Y eso sin meternos con la nueva corriente queer, que ya estará resignificando, para que sea válida la solución lesbiana o bisexual (incluso no binaria?).

    Eso sí, la mayoría de la gente que lo escucha o lee, seguirá sin saber que el sapo no es el macho de la rana.

  • Pero hay flores que, además de color y forma,…

    …nos hacen otros regalos.

    Incluso contando su olor, si es que no se lo «robaron», ¿qué nos regala una flor, una vez llegada su madurez?

    En una página dentro del blog reflexionamos sobre el papel que juega el tiempo en la creación de ideas, con el amigo Descartes… y después en la remaduración de esas ideas, una vez convertidas en hechos consumados.

    Y aquí tenemos un claro ejemplo, al ver como la belleza de una determinada ordenación «petálica», muda, por ley natural, en un fruto, incluso comestible. Como algunas partes de la hermosa flor se han transformado en material comestible y, lo más importante, regenerador del ser vivo de donde procede.

    Los pétalos tiran de nuestros ojos, como tiran también de los insectos que vienen por el néctar de estas partes directamente reproductoras de la flor,

    Nosotros disfrutamos de su visión, los insectos de su deleite gustativo y nutritivo… y nosotros, de nuevo (como Eva), de su fruto tan sabroso. Y todo eso nos lo ofrece la misma flor, siempre que estemos dispuestos a querer verlo, tal como nos lo presenta : a la vista o con cierto toque escondido.