Categoría: política

  • Y hay muchos, MUCHOS, tipos… de maltrato

    Y muchos tipos de maltratadores… empezando por los peores, los padres, que debían ser tutores de sus crías. Pero, por cercanos, suelen formar la manada más típica en el maltrato infantil. Muy agravado por ee hecho de estar sumidos en una etapa de frustración y malsana vivencia.

    El maltrato puede estar basado en golpes físicos, o mucho peor, en golpes psíquicos… y puede ser inclusso aprendidod en laa etpa ainfaantil, ene al que ele malataraatdaor susfrio, a su vez, el maltrato paterno.

    De hecho, en este terreno, podemos ser unos aprendices estupendos.

    Y por eso se necesita una educación en la pérdida lo menos traumática posible… una necesidad imperiosa, de que emigrar, por ejemplo, no significa abandono y que será, aún mintiendo (?), lo más temporal posible.

    Porque se puede dar un tipo de maltrato, que no lo parece, pero que deja secuelas igualmente. De hecho el abandono típico del preadolescente, por ejemplo, es el comienzo de un maltrato instalado socialmente que, para colmo, tiene un consiguiente castigo del adulto, por responsabilizar al adolescente de cosas de las que nunca pudo ser responsable Y más, estando abandonado habitualmente.

  • Pero maltratar NO está… en nuestro ADN!!!

    Y por mucho que se repita el adulto, como un jodido mantra laico, que la violencia viene en nuestro ADN, como animales que somos. Porque no somos violentos, por naturaleza, porque esa misma señora (sea lo que ella sea) nos concedió la oportunidad de desarrollar una inteligencia muy superior, tanto racional como emocional, para que pudiéramos neutralizar el ansia instintiva que los animales llevan consigo.

    Nosotros podemos controlar nuestra furia animal, para llevar a cabo los cambios necesarios en el planeta, sin necesidad de romper sus diferentes equilibrios naturales. Para introducir los cambios artificiales de una forma armoniosa… lo que ahora se llama acorde con ese equilibrio natural que nos hemos encontrado , una vez aparecidos sobre la superficie del planeta.

    Otra cosa es que queramos hacerlo!!!

    Porque la violencia en nuestra mente, se introduce mediante el injerto del correspondiente gen social negativo… y no es simplemente un elemento educativo, que parece adherirse a nuestra piel, como si fuera pintura de guerra, pero que es fácilmente lavable con una simple ducha (o dos o tres).

    Como defendemos aquí, se trata de algo mucho más intenso y profundo. Que forma sus propios circuitos neuronales, para hacer que fabriquen ideas, que correspondan a las ya predominantes socialmente. En especial cuando se trata de pensamientos salidos de la inteligencia emocional, por ser más influenciables por el ambiente. Pensamientos que son además heredables, tanto por la educación directa, como por la domesticación informal que se padece en el seno familiar, al tratar de respetar las llamadas tradiciones de esa familia. Realmente para eso, y no para otra cosa, está instaurada la familia tradicional… y, como no, algunas de las posibles variantes actuales. Como pasó con la llamada comuna hipi… o actualmente con las familias de la diversidad (social).

  • Porque REBELARSE va escrito … en nuestro ADN!!!

    Ese dicho de la juventud rebelde, como si fuera un defecto del hecho de ser joven, solo lo pueden decir adultos, que ya han fracasado en su intento de renovar la sociedad anquilosada, y mudarla por una más justa. O puede que ya ni lo intentasen.

    La juventud, incluida la infancia, no es rebelde, en su concepción social, simplemente es regeneradora socialmente. Tiene en su ADN la capacidad (y la obligación biológica) de renovar los aspectos obsoletos de la sociedad adulta dominante, que es su ecosistema naturoartificial donde le tocó vivir (y adaptarse, adaptándolo a su vez). Todo aquello que fue quedando algo oxidado, debido a la gran inercia que provoca el Poder establecido en los que ya son adultos, con o sin poder.

    Los delegados del Poder suelen ir derivando en una dejadez social muy clara, incluso de forma involuntaria. La comodidad de seguir la tradición milenaria también tiene mucho que decir en esta tendencia a la no renovación de la sociedad, tal como ha llegado a establecerse el ecosistema global… la historia del Imperio Romano, y todos los imperios en general, es una lección excelente para ilustrar este tipo de decadencia social.

    Porque, si naturalmente el ecosistema es cambiante, por estructura, ¿por qué el ecosistema social debe ser inmutable (o solo mudable para mal)? El adulto anquilosado es incapaz de promover cambio sociales POSITIVOS… esa es una función principal del adolescente… no solo descubrir su sexualidad!!!

    Porque una cría humana no muerde si no se le provoca… y como los demás animales morderán si se sienten amenazados. Se llama instinto de supervivencia y es un claro gen biológico, que la SAD puede aminorar o reforzar.

  • Arrodillarse… NO es una OPCIÓN!!!

    Siempre hablamos del carácter regenerador de la cría humana, sobre todo en su adolescencia, pero lo cierto es que el adulto suele derivar hacia el acatamiento total al Poder Establecido. Como, por ejemplo, hizo el Milei argentino, ante el presidente chino popular… y debía ser porque le parecía el colmo de su populismo barato. Hacerle una buena mamada al Poder Amarillo del siglo XXI.

    Y menos se debe arrodillar uno cuando es adolescente, ni siquiera un imberbe preadolescente. Y lo puede hacer, o al menos intentarlo, porque lleva en su ADN la disidencia como opción por defecto.

    O sea que, si ese aprendizaje para dejarse oprimir, no puede entrar en la mochila de la adolescencia biológicamente, viene a ser una de las primeras y más graves mutilaciones sociales, para llevarse a la etapa de adulto.

    Porque introducir el gen social que nos permite tener la capacidad de arrodillarnos ante el Poder, es como anular el gen biológico, que nos permite ser empáticos y solidarios, el que nos hace luchadores naturales por la justicia. Para hacernos así, unos míseros sicarios del Poder, sumos amantes de esparcir la injusticia por doquier. Y eso es, precisamente, lo que llamamos neutralizar tu carácter genético de renovador social.

    Y por eso hablamos de mutilaciones… sobre todo en el área emocional de nuestra inteligencia. Aprendemos a soportar el dolor de la injusticia, como si fuera un simple dolor de muelas… que, además , va remitiendo con el tiempo. Y lo mismo pasa con la sexualidad inmadura, aprendemos rápido a ser animales mutilados en la vivencia futura de su sexualidad.

  • ¿La PREGUNTA… del millón?

    Vaya papelón le espera a Marco, cuando le dicen que tiene que empezar de nuevo, porque su madre ha emigrado… y el no quiere vivir sin su madre.

    De nuevo a buscar el útero materno…

    Y de nuevo a reiniciarse , como hacen los ordenadores, a buscar la forma de hacer como si diéramos los primeros pasos en la vida, aunque realmente en nuestra memoria tenemos almacenado todo lo que hicimos hasta hoy. Y, como solemos repetir, lo que hicieron nuestros antepasados. Todo aquello, que responde a mutaciones importantes, que dejaron su presencia en el ADN que portamos.

    Y todo eso es lo que supone «volver a empezar», da igual que sea el inicio original (salida del útero) o sea la enésima vez que chocamos contra un muro social, ese que nos quiere impedir el avance y que nos obliga a replantearnos nuestra vida de nuevo.

    Empezando desde cero o, a ser posible, usando el material mochilar que aún nos pueda servir de apaño. Sobre todo ciertas armas defensivas, que aún no fuimos capaces de usar o que le sfalaatba aalgún elemeento clave, apars ere operataivas. No podemos desfallecer, porque si no está nuestra madre apoyada en los Andes, intentaremos no hacer el viaje en vano. Como Ulises, debemos aprender al máximo en esa búsqueda, iniciada en la tierra de los clásicos romanos. Algo habremos aprendido de ellos, para este viaje!!!

  • Hay que mudar las REGLAS del juego

    Venimos reflexionando , desde que empezamos el blog, de varias cosas fundamentales, diferenciar ver de mirar, necesidad de un proceso de aprendizaje, para conocer cosas (los famosos datos), y de organizar todo eso en nuestra memoria, así como usarlas en el proceso vital de adaptación al ecosistema, para así ser capaces, lo más importante, de afrontar los inevitables cambios que tendrá el ecosistema….

    Incluso hablamos mucho de lo que controla ese ecosistema, de forma artificial (social) , como es la llamada SAD. También ella trata, por todos los medios posibles, de que nos adaptemos a ella. Al ecosistema social tipo prisión, que non tiene preparado.

    Y para eso tiene una serie de reglas… como en ese Juego de Tronos, que tanto nos gusta usar coco referencia del Poder Establecido.

    Las normas sociales nos dicen como debemos comportarnos, pero nosotros si queremos ser libres, debemos disentir de ellas , en la mayor parte de los casos. Ya que no están establecidas para favorecer una vida natural y libre, y la inercia social las suele ir oxidando. Realmente, acaban siendo para favorecer una vida de opresión. Y, lo que es mucho peor, una vida de explotación. Con lo que volvemos al necesario carácter renovador de la adolescencia.

    Y por eso un ser humano, como Charlot, libre allí donde los haya, nos avisa de que debemos buscar otras reglas sociales para jugar al juego de la vida.

  • Y si eres preadolescente… MUCHO MÁS

    Y los problemas aumentan, con una pasmosa celeridad… igual que disminuye la edad en que el ser humano aprende a ser problemático.

    Antes era en la adolescencia, cuando se metía uno en el fregado de tener que escoger entre ser problemático o no. Ahora ya está la preadolescencia , como puerta de entrada al inevitable conflicto generacional con el mundo adulto. Por algo decimos aquí lo del mandato genético de regeneración social, que trae consigo toda cría humana. El choque es inevitable… no se puede reformar dejando todo como está.

    Y un gran problema es que, ciertos aspectos como la sexualidad, se van introduciendo a marchas forzadas (sobre todo publicitarais) en el final de la infancia.

    Cada vez la SAD fomenta una más temprana sexualización de la infancia.

    Ya no hay que nacer en una familia maltratadora, para ser violadas, sobre todo ellas, en edades que hasta parecen inimaginables. Al menos mentalmente. Estamos, hoy en día, en un mundo de auténtica mierda, y muy siliconada como humanidad.

  • Sobre todo… en el CINE

    ¿Quién no se sintió atraído por la chupa de cuero de Marlon Brando, aunque le asusten mucho las motos?

    Él no tenía ese deje de perdedor que siempre mostró el James Dean de Rebelde sin causa, o de Al Este del Edén… Marlon era el prototipo de rebelde, con ganas de comerse el mundo… y además un guaperas total… no había que ser chica, para notar que hasta el más alejado del homosexualismo podía sentirse algo excitado por su masculinidad galopante. Y eso no es obra de un gen social.

    Y como bien le dice el chaval de la imagen.. a ser un rebelde te acostumbras, tanto como a ser un guaperas… y la costumbre es uno de los peores enemigos de la evolución humana. Y eso si es un gen social negativo. Sobre todo cuando se muda en una jodida tradición.

    Pasa en la cárcel, como microsistema donde te puede tocar vivir… si te acostumbras estás zombi… y lo mismo pasa en la vida fuera de la cárcel, ya que se vive en un ecosistema global parcialmente carcelario.

    Y por eso abundan tanto las personas problemáticas.

  • Un modelo problemático siempre fue… ATRACTIVO

    Porque resulta evidente, que todo modelo que nos inspire es por tener un atractivo especial para nosotros. No tomaremos como ejemplo algo que no seduzca, salvo que seamos unos tempranos masoquistas.

    Porque el gen biológico de ser disidente con las normas establecidas, una vez que las notamos demasiado ásperas, se fortalece con un gen social, positivo si aumenta nuestra capacidad biológica de disidencia, o negativo si la va neutralizando.

    Es como el ácido, que va recibiendo sucesivas aportaciones de álcali, hasta llegar a ser inencontrable en la disolución final. Lo que no quita que, si seguimos echando ácido a la disolución, no vuelva a predominar el poder del ácido en la nueva disolución resultante.

    Porque eso pasa con la genética. Cuando se neutraliza determinado gen, eso no impide que el antiguo permanezca latente, hasta encontrar las condiciones para actuar de nuevo… de ahí todo el problema genético (y sociogenético) de los genes hibernantes o recesivos, que pueden ser activados si las condiciones ambientales lo favorecen. Y, haciendo así, que, lo que parecía atractivo, ya no lo sea tanto.

    ¿A qué es complejo el asuntillo?

  • ¿Y a qué modelo … nos ADAPTAMOS?

    Porque el problema no está en tener modelos, desde que nacemos seguimos diversos modelos: padres, familiares, amigos, profesores… el gran problema está en saber si son modelos para seguir o, más bien, para separarse de lo que ellos representan… sean padres, familiares, amigos, profesores… si son modelos negativos, no hay vuelta de hoja.

    Cuando dibujamos, en una clase de Bellas Artes, el cuerpo de un ser humano, no lo hacemos para copiar su forma de ser (física) en nosotros, solo es un boceto de aquello que nos parece más admirable en ese modelo.

    Igual debemos hacer en la vida. Solo admirar lo que de positivo tiene otro ser humano, para que nos sirva a nosotros, incluso con las variaciones pertinentes (lo adaptamos). Y por eso es tan importante mirar con atención lo que miramos, ya que solo así pasamos a la siguiente fase : la visión real.

    Y por eso son imprescindibles los filtros propios, ya que ellos nos ayudarán a traer de la memoria todos aquellos datos, que nos permitirán sacar una buen visión de lo que estamos mirando. Y ese conjunto de datos bien organizados, es lo que nos permite filtrar aquello que es positivo (para nosotros) y lo que es negativo, es decir, son nuestros propios filtros.

    De tal manera, que ese filtraje en nuestra visión de la realidad, nos permite efectuar una adaptación positiva a ella. Lo contrario, no usar nuestros filtros propios, nos llevará a una adaptación negativa… y eso es lo que hace Rusty James, cuando usa a su hermano como modelo de actuación. Una muy mala adaptación al ecosistema.