Categoría: ciencia

  • La conducta del ESPECTADOR !!!

    Y repetimos eso de que ”los tres salen perdiendo” (unos más y otros menos), porque el resultado final dejará huellas en los tres, aunque sea uno solo el que acabe en el suelo o con más golpes. E incluso el espectador que interviene parece no llevarse ni un rasguño.

    Pero lo importante es resaltar que la intervención de un espectador en el conflicto, solo puede hacer que este ya ano se resuelva de forma “natural”… la intervención de un tercero va a tener consecuencias para cada uno de los tres interventores.

    Por ejemplo si el espectador va por uno de ellos , dándole un golpe al otro. Incluso sin querer ya influirá también en el resultado.

    Y si interviene a favor del otro, pasarán tres cuartos de lo mismo, influirá en el resultado final.

    Esta pequeña gran cuestión , del cambio en el resultado final, es lo que nos explica la mecánica cuántica. Aunque, en este caso, lo apliquemos a unos fenómenos macroscópicos. Pero el razonamiento es el mismo, si dejamos de  ser simples espectadores… y, a veces, incluso así, porque la sola presencia de público puede animar más a un contrincante que al otro (dependerá de su ego). Aquí dejamos algo para quien desee profundizar un poco.

  • Explicar una CONDUCTA no es fácil

    Todo el mundo cree tener una explicación para el hecho tan evidente y tan frecuente de que dos crías humanas, normalmente de sexo masculino, se peleen… incluso constantemente.

    Y da igual el espacio tiempo utilizado : el patio del colegio, la calle del barrio… o la pista de la disco/verbena. Con tres añitos, con doce o ya con veinte.

    Algunos siguen disfrutando en la guerra… o, como sucedáneo, en la mili. Yo vi gente que se lo pasaba teta en Ceuta, cumpliendo el servicio militar obligatorio. Y en Regulares!!!

    Y qué fácil es decir que lo llevamos dentro, que nacemos con ello… incluso decir que va en la sangre… o, si ya hicimos un bachiller, aducir el no va más de que forma parte del ADN humano. Joder.. y con que tranquilidad lo dicen muchos… y lo repiten!!! Además, desde cuándo, tener el bachillerato, impide decir tonterías???

    Pero está claro que, así, es muy fácil explicar la violencia callejera…

  • Un apunte final de Química…

    Antes de pasar al campo de la Biología (unos microapuntes), para luego volver al campo de la sociogenética, veamos un elemento clave en las reacciones químicas. Tanto como el concepto ya visto de los electrones libres.Aparece cuando la energía que necesitan los electrones libres, para ser liberados (y reaccionar) no llega para esa liberación… y, por lo tanto, necesitan la ayuda de algún otro tipo de moléculas, que les dé la posibilidad de rebajar esa energía necesaria , pero sin que participe en la reacción como reactivo : son los catalizadores químicos.

    Como dice el tercer párrafo, solo interviene disminuyendo la energía de activación necesaria, pero no por hacer que se use menos, sino haciendo que la suma total de energía se consiga por esa aportación temporal dela molécula catalizadora… igual que si un donante de sangre, pudiera ceder su sangre temporalmente, para luego recobrarla.

    Y como no participan materialmente en la reacción, como reactivo, al final de la misma, esas moléculas aparecen tal cual estaban al principio.

    Son gajes de la química vital.

    Y sucede algo parecido en el injerto de genes sociales, ya que para algo es más fácil un injerto usando un amigo que un enemigo. Por algo se le puede llamar facilitador del injerto. ¿O no? El problema es que los humanos no somos moléculas inertes y podemos sufrir algo en ese proceso de injerto… siempre nos pasará factura, por muy fuertes (mentalmente) que nos consideremos… por ejemplo, podemos quedar tocados, si hemos ayudado a que un amigo deba sufrir un trauma que lo haga menos empático. Los catalizadores químicos no sufren efectos colaterales al hacer su trabajo. Pero los catalizadores/facilitadores humanos, sí… pero también son gajes del oficio.

  • Átomos y moléculas para la VIDA…

    Sin entrar en profundidades muy microscópicas, donde reina el abismo cuántico, podemos quedarnos con un hecho bien claro : cualquier material complejo es el resultado de combinar químicamente materiales más simples.

    Por ejemplo la molécula de agua, esencial para la vida de una planta, es el resultado de unir átomos de hidrógeno y átomos de oxígenos, que ya estaban unidos formando molecúlas de hidrógeno y moléculas de oxígeno.

    Y una vez que se formó el agua inicialmente, luego ya forma el llamado ciclo del agua. O sea que los componentes del agua que bebe una planta, son los mismos que los que están en el aire, como molécula de hidrógeno (H2O). Solo están colocados de forma diferente.

    Tras la reacción tenemos exactamente los mismos átomos, pero colocados de forma diferente produciendo diferentes moléculas. Y todo se basa ene esos electrones semilibres (reactivos), que tiene tanto el hidrógeno como el oxígeno. Aunque el caso del hidrógeno es especial, ya que solo tiene un electrón, pero, al tener solo un protón, la atracción del núcleo no es muy difícil neutralizarla. Podemos decir que el hidrógeno es un dador natural de electrones.

    Porque son esos electrones semilibres los que, debido a no ser estables en la nube electrónica del átomo, van a hacer lo posible para reaccionar, siempre que se acerque un átomo que tenga predilección por ellos. En este caso, es el oxígeno, al que le apetece mucho cogerle carga electrónica al hidrógeno por ser (el oxígeno) un átomo «necesitado de electrones»(electronegativo), mientras que al protón del hidrógeno no le molesta quedar solo… sencillo, ¿no? Hay una especie de «robo natural» de electrones. No es la «lucha por la vida» del reino animal, pero algo se le parece.

  • O sea que los electrones NO tienen…

    … la misma relevancia final, aunque tampoco tienen ningún complejo humano de querer ser importantes. Unos complejos que trauman a algunos seres humanos, pero que no vienen en los genes biológicos, sino que es otra de las muchas aportaciones que proporciona la SAD, mediante sus genes sociales negativos. En este caso, uno de ellos aporta las tremendas ganas de figurar (una expresión del poder)que tienen algunos seres humanos. Lo que les hace pisotear a cualquier otro ser humano que les impida figurar como mejores.

    Como ya dijimos, la diferencia entre los electrones llamados «libres» y los que están apantallando, al estar encadenados atractivamente (son cargas eléctricas opuestas) por el núcleo atómico, es su capacidad de reacción… solo los electrones libres pueden intervenir, para que reaccionen dos átomos. Los demás solo están para «verlas venir». Es decir, que, la unión de dos o más átomos, solo se puede realizar mediante el uso de sus electrones libres.

    Tendría que ser una reacción nuclear, donde intervenga el núcleo, la que haga, entonces, que todo «quisqui»(todos los electrones del átomo) se ponga a correr. Tanto los electrones libres, como los «encadenados», así como, incluso, los componentes del núcleo atómico. Tendríamos entonces una reacción tan libre y descontrolada (una vez iniciada), que es mejor no provocarla.

    El hecho de que haya dos tipos de electrones, nos lleva a pensar en el dicho cervantino de que «toda comparación es odiosa». Algo valido en el campo social, pero irrelevante en el campo científico, donde la comparación (relatividad, contexto…) es fundamental.

    No existen los términos absolutos, como el más guapo, el más veloz o el que interactúa mejor… solo se puede comparar a uno con otro, para poder decir que uno es más guapo, o corre más que otro o que reacciona mejor. La comparación en ciencias no es odiosa, es fundamental. No se nace libre, hay que ganarse la libertad en el día a día… como el Quijote.

  • En un átomo hay 2 tipos de electrones…

    Los que pintan algo en las reacciones químicas… y los que están «de miranda»… ¿qué tal si indagamos un poco más en ese concepto tan sabroso del efecto pantalla electrónico? Porque puede que se aplicado al caso de que sean seres humanos los que intentan apantallar a otro ser humano… o mejor aún, para nuestras reflexiones, que sea un tipo de genes sociales los que intentan apantallar a los genes biológicos… es algo enrevesado, pero no tanto.

    Porque deberíamos saber que la vida de los seres vivos se basa en las reacciones químicas, que se producen, a lo largo y ancho de su organismo vital : desde la profundidad corporal de un hígado, hasta el fluir mental de un pensamiento (una idea).

    Son reacciones químicas, que, a su vez, favorecen impulsos eléctricos, y que serán el fundamento de los procesos vitales… se sea creyente o científico. El que quiera invitar a sus dioses, para este asunto de la vida, es libre de hacerlo. Pero que no intente comernos el coco (más), a los que intentamos ver la vida de forma más científica…

    Así que podemos parar un poco, para observar su «comportamiento» (el de los electrones libres), porque, de alguna forma, nos valdrá para entender mejor el efecto de pantalla, que se da con los genes biológicos. Con la salvedad, ya lo indicamos ahora, de que el efecto pantalla genético puede darse con resultado positivo o negativo. Algo inexistente en la reactividad de los electrones libres. Una reacción química no está regulada por ningún tipo de ética. Lo que sí pasa, cuando sus resultados pueden ser valorados por algo o alguien que los considere positivos o negativos.

    Por ahora estamos hablando de usar un proceso que la naturaleza ha diseñado, para ayudar en la maduración de los genes biológicos, de una forma totalmente controlada de antemano. Apantallará los genes biológicos de tal forma, que no solo frene su acción, sino que la puede reemplazar por su opuesta. Por ejemplo, la empatía (biológica) puede ser convertida en antipatía (social). Aunque solo sea temporalmente (recordemos siempre esto). Los genes biológicos no desaparecen (borrados), solo quedan inactivos. Así que algo puede activarlos de nuevo.

  • ¿Y cómo INTERVIENE la sociedad adulta?

    Podemos hacer una pequeña pausa, para hablar de un mecanismo que explica perfectamente el modo en que la SAD puede intervenir en la maduración de las crías humanas… Este mecanismo artificial de interacción social es lo que podemos llamar un efecto pantalla. Y gracias a él, la SAD, condiciona toda la conducta del recién nacido.

    ¿Pero qué puede ser este llamado efecto pantalla?

    La RAE nos indica a qué se le llama efecto pantalla, pero lógicamente no habla de este efecto pantalla, que usamos, como elemento importante, en el análisis sociogenético del comportamiento humano.

    Ni siquiera atiende esa RAE, al efecto pantalla, como elemento básico en la Química de Reacciones. Dado que es este mecanismo natural el que explica la existencia de esos electrones semilibres (unidos al núcleo, pero con gran capacidad reactiva, por estar lejos de él) en un átomo. Este efecto pantalla químico es el que explica la capacidad reactiva de estos electrones, para generar todo tipo de reacciones químicas, entre ellas las que dan lugar a fenómenos vitales. Puede decirse que, gracias ellos, vivimos… hay que ver lo poco que somos en esencia (una serie de reacciones químicas, dirigidas en cierto sentido por eso que llamamos naturaleza… que, realmente, no dirige nada… solo «deja hacer» y luego intenta seleccionar).

    Y así como ese efecto pantalla es vital, para explicar la reactividad química de los átomos, también podemos decir que un efecto parecido se da en la interacción de los genes sociales con los genes biológicos. Por lo que resulta esencial para explicar la incidencia de la sociedad que rodea a un ser humano, en la conducta de ese mismo ser humano.

  • ¿Interviene la sociedad en la conducta humana?

    E interviene mucho más que la naturaleza (sea lo que eso sea)…

    Ya lo dijimos ayer, la plasticidad de nuestra mente y la no plasticidad de la influencia social, entendida como una permanencia del gen social que influye negativamente (que además son más numerosos), favorecen que el injerto mental se esté reforzando de una forma casi constante (familia, amigos, TV, escuela, libros y prensa…).

    Porque se habla mucho de la influencia ambiental (educativa se le llama a veces), al analizar la maduración de una cría humana. En especial en relación a su comportamiento social. Pero no es la naturaleza la enemiga de la cría humana, puesto que ella siempre tiene una influencia positiva, salvo que te diera por correr delante de un león. El problema grave radica en como la sociedad adulta dominante (SAD) trata de encauzar la forma de pensar de esa cría, especialmente en relación a la renovación o no de esa sociedad adulta manifiestamente mejorable.

    Porque ,negando su capacidad regeneradora, es como la interacción de la sociedad, a través de sus individuos controlados, hace fracasar esa función tan importante de las crías humanas, que , lo repetimos por enésima vez, consiste en regenerar la sociedad en la que han nacido.

    Así que sí, más del 90% de nuestra conducta cotidiana, queda fijada por los adultos que nos rodean, que, podemos decir, nos tienen encadenados… camino de ser esas piezas fundamentales en la maquinaria social establecida. Para que esa sociedad adulta se mantenga igual, o peor…

  • Y un apunte sobre NO plasticidad SOCIAL!!!

    Y si ayer hablamos de la plasticidad cerebral, para explicar lo bien que funciona el proceso de injertar genes sociales, ahora toca resaltar como es, precisamente, esa facilidad de injerto, la que favorece que se injerten igual o mejor, los genes sociales negativos que los positivos.

    Básicamente, entre otras cosas (aprecio personal al poder, por ejemplo), que también favorecen el proceso, porque la sociedad que nos rodea son muchos y nuestro ADN es uno solo!!!

    Esa multitud que nos rodea resulta fatal para nuestra independencia, a la hora de madurar como cría humana.

    Porque casi todos los adultos van a tener motivos, para controlar nuestra mente de cría humana, y la mayoría no por buenos motivos (para nosotros).

  • Un apunte sobre PLASTICIDAD CEREBRAL…

    Este apunte nos viene bien, para aplicar en el caso de nuestro pequeño salvaje y, en general, para entender mejor como la mente humana, aún teniendo una masa neuronal de base, es más plástica (flexible) de lo que puede parecer.

    Algo totalmente lógico si nos ponemos a entender como nos funciona el coco, a cualquier ser humano, aunque no entendamos mucho de neurobiología.

    Todo el mundo puede, si quiere, entender que nuestra mente es muy muy manejable. Se deja manipular más de lo que nos gustaría, en general. Y casi siempre, por desgracia (o por sofisticación social) de forma inconsciente.

    De hecho, como veremos dentro de poco, en esa plasticidad mental se basa el buen funcionamiento del injerto de genes sociales, del que ya hace tiempo llevamos hablando en el blog.

    Puede que no lo logremos, pero, a lo mejor, acabamos intuyendo que este injerto de genes sociales, en la mente del ser humano, tiene un cierto parecido a insertar un chip nuevo, en un circuito electrónico ya montado. ¿O será pasarse de analogía?