Autor: xaqun

  • Durante la adolescencia no existe… el amigo imaginario

    Ni tampoco el espejo de la Madrastra de Blancanieves. Porque, para ser ella misma, para llegar a tener un futuro propio, una adolescente va a mirarse en un espejo carcomido por la SAD. Con lo cual, no le va a decir nunca la verdad, porque el espejo social que te proporciona la SAD es siempre, siempre, mentiroso. Y, por eso, es tan importante construirte tus propios filtros.

    El espejo social dice ser como el amigo imaginario de tu infancia, pero no es verdad. Sea un espejo o alguien que dice ser tu amigo, solo quiere manipularte. Te manipula, para que te consideres capaz de ser reina, cuando realmente, puede que te estén preparando para ser sierva.

    Este tipo de espejo social, son multiforma e incluso le miente a los ricos. Está al servicio del poder establecido… pero ni siquiera ellos pueden estar seguros al 100% de lo que este espejo (vendido al poder)les cuente.

    El problema del poder, además de ser una característica genética totalmente artificial, es decir social, es que está muy mal articulado. No tiene la experiencia genética de la naturaleza (que experimenta mucho), por lo que suele tener cierto tipo de alucinaciones imprevistas. Y eso lo hace inestable. Es lo que les pasa ahora a los algoritmos, que ya fue avisado en la película Yo, robot. Y eso hace que pueda provocar acciones que no estaban previamente diseñadas, en la mente del poderoso que lo programó.

    Además el poder te hace adicto a él. Y si es absoluto te hace tan adicto, que te hace bajar tus defensas mentales, por lo que serás un posible blanco de alguien que quiera tu poder. En cierto modo es lo que decimos cuando hablamos de que ese «espejo» (hasta ahora), que puede ser tu lugarteniente, se convierte en tu enemigo más cercano. Sobre todo, si te dejas llevar por la embriaguez, de que es (parece) tu amigo. Y de eso va el comportamiento social de nuestra pareja cinematográfica de la imagen.

  • O también pueden ser… contrapuestos!!!

    Con la inserción de imágenes tenemos un problema… y digo «tenemos», sin ser Houston, porque en mi mente habitan dos yos marcados con diferente gen social, en relación con la resistencia (ahora, en chuli, se sule decir resiliencia) al fallo humano… a este extremo llega esto de la sociogenética.

    Uno dice que , bueno, no es para tanto, el hecho de que no se pueda ver la imagen completa.

    El otro (o la otra, si nos ponemos feministas), dice que, de eso nada, que un fallo como el que se da en la entrada anterior es de juzgado de guardia intelectual.

    Además de una clara muestra de endeble profesionalidad expresiva, ya que la imagen es el 50% de la información que estas entradas difunden. Y solo faltaría que, un recorte involuntario de la misma, le hiciera decir lo contrario de lo que decía.

    Así que vamos a ir, en este caso, con el gen social más positivo, que, indudablemente, es el de no tener fallos expresivos, demasiado gordos. Que no podemos decir que el otro gen social sea negativo, como en el caso de la anterior entrada, pero es un poco más flojo (en positividad) de lo que consideramos como aceptable.

  • Porque el gen social puede…

    … REFORZARSE!!!

    ¿A qué esto va teniendo algo más de pinta, como reflexión sociogenética? Intentamos indagar en las cosas que influyen, para que el comportamiento social de un ser humano, sea el que es y no otro que, en principio, podía perfectamente ser.

    ¿Qué nos modula nuestro comportamiento social, una vez nacidos y empezamos a navegar por el planeta Tierra?

    Hemos llegado a un punto, donde aparece un gen que llamaremos «de refuerzo». Nada raro, si comparamos esa interacción con la de los genes biológicos. Ya que, en la Genética, tenemos el caso de la interacción entre sustancias químicas o las radiaciones de muy baja frecuencia, sobre el ADN humano. Que puede llegar a modificarlo en parte.

    Si pasa eso en Genética, ¿por qué no abrir la mente, en este campo de lo que aquí llamamos Sociogenética? Hay agentes que aceleran la velocidad de reproducción de una célula, por ejemplo… ¿por qué un tipo de gen social, no puede reforzar el papel «reproductor» de otro gen social? Porque aquí hablamos de como se reproduce un comportamiento social, no lo olvidemos. Y le seguimos la pista, incluso, a lo largo de varias generaciones. O, al menos, lo intentamos.

    Y siempre nos preocupa sobremanera la mala influencia, que un adulto puede ejercer sobre una cría humana. No lo olvidemos.

  • También puedes ser la adolescente que NO te dejará…

    … llegar a adulta!!!

    Sí, porque no solo son los adultos los inductores de un mal comportamiento, en los pasos a dar hacia el futuro de un adolescente. No son los únicos que interfieren negativamente en tu proceso de maduración. Como decimos muchas veces pueden ser otros adolescentes, los que ayudan a injertar genes sociales negativos. Son esos que llamamos aquí falsos amigos. ¡O claramente enemigos!

    En Inocencia interrumpida, tenemos el ejemplo de dos adolescentes (ya maduritas),que usamos en las imágenes (hace días y hoy).

    Antes fue una «casi» adulta, sucesivamente violada por su padre, y por lo tanto un adulto poseedor de varios genes sociales, de lo más negativos. Que consiguió injertarle a su hija, otra colección casi idéntica, pero, con la diferencia de, que el ADN de la hija, tenía algunas capacidades positivas. Podemos pensar que toda la energía destructiva que fue acumulando, violación tras violación, la dirigió exclusivamente contra sí misma. Lo que suele pasar, debido al ambiente machista, y lo que le provocó la enorme capacidad de poder sobrevivir sin autoestima. Algo que te lleva a querer destruirte, por considerarte básicamente «algo malo«.

    Y hoy está una compañera de internado, que es incapaz de sentir empatía por el prójimo, lo que la convierte en un arma precisa de destrucción mental (y suponemos que física, llegado el momento). En este caso, machaca a la anterior hasta conseguir que se ahorque, al anular las características genéticas (biológicas)que la habían mantenido «a salvo». Algo lógico, pero muy poco natural. Aunque la gente suele confundir mucho esto de «natural y artificial».

    En esencia es un gen negativo (de la «compa») que refuerza a otro gen negativo (del padre). Porque, como pasa con los genes biológicos, siempre puede haber una interacción entre los genes , que los puede hacer mucho «peores».

  • Porque es en la adolescencia, cuando se forjan…

    … todos tus sueños de cría!!!

    Por lo que, si pierdes tu adolescencia, nunca podrás forjar esas herramientas que van a sostener tus sueños para la etapa adulta. Serás incapaz de decir ese NO, tan necesario, para que la SAD no te modele a su imagen y semejanza : una pieza elemental de su maquinaria social.

    Siempre habrá cazadores sociales, para que no puedas hacer reales tus sueños. Que pueden ser simplemente planes de supervivencia (tipo Gaza 2024). Nazcas como nazcas y vivas donde vivas, siempre alguien se encargará de dejarte huérfano o huérfana, para que, todas tus ideas propias sobre el futuro, se vayan cayendo como un castillo de naipes.

    Incluso habrá un John Wayne que te vaya a liberar de tu nueva vida entre los nativos usamericanos, llamados indios piel rojas, aunque pueda que allí lo estés pasando medianamente bien. Una vez que te has adaptado a ese ecosistema y ya se han forjado en tu mente, una serie de nuevos sueños por los que luchar. Porque, ¿dónde está el límite para recuperar a una persona que fue secuestrada, pero ya no existe?

    Y, lógicamente, no estamos a favor de que unos seres humanos rapten a las crías de otros, para hacerlas «suyas». Aquí condenamos a los adultos blancos dominantes, por ser hipócritas, por hacer lo mismo con sus propias crías, en la vida cotidiana, pero disfrazando ese maltrato con múltiples normas de «protección», «ayuda a la infancia», «hacer lo mejor por ellas», «quitarlas de ambientes pobres, para que se prostituyan»… y tantas otras letanías sociales, que la SAD (iglesias incluidas) sueltan repetida y descaradamente.

    Como a Bambi, en el caso de las crías humanas, en muchos lugares se asesina a las madres (después de violarlas), para conseguir que acaben recogidas por diversos medios sociales, y así acabar siendo esclavizadas, sea en falsos refugios o incluso en burdeles. Gaza viene a ser la muerte real de la madre de Bambi. ¿Exagero? Puede, porque la caza y los incendios forestales, como metáfora de la depredación de las crías humanas, solo ocurre en mi imaginación. Realmente, en realidad aumentada, la SAD se vuelca en conservar la naturaleza del planeta, y, sobre todo, recuperar el equilibrio energético que ya tenemos perdido. Menos mal que nos queda Portugal… y la ironía.

  • Sí, a decir NO…

    … también se APRENDE.

    Un apunte psicoanalítico, para reivindicar el arte y la filosofía del NO.

    Se necesita un grado de madurez, que no se puede alcanzar en la infancia. Y para eso está la preadolescencia, la fase previa, que nos debe enseñar a abrir la puerta de la adolescencia, con la suficiente inquietud y pasión por construirnos como adultos.

    Y aquí aparece el toque filosófico, pues fue el bueno de Aristóteles el que reflexionó sobre lo que supone el concepto de movimiento. Que no es otra cosa que el simple cambio de ser en potencia a ser en acto.

    Es decir, en este caso, pasar de la potencia adulto al acto adulto. De ser en potencia a ser en acto (un adulto). Algo muy complicado y que nada nos asegura que sea un paso seguro.

    Porque siempre nos podemos quedar siendo medio adultos. Los hay a montones, esparcidos por el planeta. Si pierdes tu adolescencia, que es lo mismo, como dice el Fromm, que perder tu libertad. Ya nunca serás un adulto completo. ¡Si no aprendes a decir NO, solo te queda ser un conformista!

  • Porque si no lo dices, de adolescente…

    .. puede que NO llegues a adulta!!!

    Porque ese futuro que aguardabas, de ser una ama de casa feliz, por ejemplo, quedó truncado por un adulto violador. O un megamanipulador emocional.

    Que puede ser tu propio padre biológico (o adoptivo). O un familiar, que pasaba por allí. Incluso uno que se dice tu amigo y que te quiere ayudar a ser libre.

    La única ventaja, por llamarle algo, es que así te matas tú, pero no dejas que luego te mate un empedernido machista.

    Pero vaya consuelo.

    Hay mujeres que no pueden escoger, porque solo tienen la parte oscura del dilema. O sea, que a decir NO también se aprende!

  • Porque ser adolescente es el momento…

    … de decir NO!!!

    O por lo menos, aprender a decirlo. Porque sin las herramientas que se generan en tu adolescencia, no puedes labrarte un futuro (propio). Mucho antes de que la humanidad descubriera el arte de cultivar la tierra, ya era capaz de dejar que sus crías se fueran labrando un futuro, de acuerdo con unas normas naturales y libres. No se coartaba la posibilidad de ser el cazador o el recolector que podías llegar a ser. No te obligaban a decir NO, porque lo natural y libre era dejarte ir según ibas madurando como individuo… y la colectividad, mientras tanto, iba evolucionando como especie.

    Solo cuando se determinó una separación social de papeles, dentro del ecosistema dominante, incluyendo el núcleo familiar, entonces, apareció la dificultad de ser aquello que podías tener en tu cabeza, como futuro propio.

    La sociedad adulta dominante (SAD) empezaba a marcar los roles sociales, para que cada uno tuviera claro lo que e iba a ser en la vida.

    Aún no empezaban las clases sociales, por no estar desarrollado un sentido fuerte del concepto de propiedad privada como posesión (terreno, casa, fábrica…)»arrebatada» a lo público. Básicamente una diferencia entre los que «tienen» y los que «no tienen». Pero ya se daba una división entre los que «lo tenían posible»(un futuro) y los que no, aunque solo fuera por nacer en zonas geográficas diferentes. O por nacer con diferente sexo.

    En muchos países, antes sociedades tribales, por ejemplo, nacer hembra, y más sin posibles (económicos), era tener ya el gen social de mujer invisible. Parcialmente invisible eso sí, hasta que te obligaban a prostituirte, como ramera, como criada o como esposa. Entonces y temporalmente te hacían visible. ¿Así de simple?

  • Aunque, en pleno siglo XXI…

    … sigue siendo muy difícil decir NO!!!

    Sobre todo en ciertos países. Sobre todo las mujeres.Y no hablamos de los salvajes de una tribu cualquiera del siglo XIX. Son, en especial, las adolescentes que habitan países donde Occidente hizo todo lo que quiso (y más!). Incluyendo en el destrozo más reciente a naciones modernas como URSS/Rusia o China Popular… Pero seguimos con el fariseísmo de los gobiernos occidentales, que aún no han querido reconocer, a estas alturas de siglo XXI, ni una ínfima parte de lo mucho que se robó y mató.

    Así que lo visto en esa maravilla fordiana de Centauros del desierto es pecata minuta con lo que se hace actualmente en Afganistán. Con sus propias mujeres y bien ayudados, desde siempre, por Rusia y por USA, aunque de poco les valió tal «ayuda». Lo mismo que la falsa ayuda federal USA a los nativos USA que masacró. Y luego «los malos» siempre eran «los indios».

    Occidente siguió las leyes romanas de oprimir y robar todo lo que se puede, en nombre de una ayuda a los pueblos que se roba (y mata). Y diciendo que las desgracias futuras son culpa de los que hicieron lo posible por defenderse. La Gran Hipocresía Occidental es demasiado grande, como para quedar oculta al juicio de la Historia.

    El futuro es de los poderosos y nada tienen que opinar los oprimidos. Así es y así será, mientras el adn social negativo le ayude a la SAD, para mantener una alta dosis de opresión física y manipulación mental.

  • Porque ser adolescente es (debía ser)…

    … poder ELEGIR tu futuro…

    Y sí ,somos un poco exagerados, cuando comparamos la pérdida de la adolescencia en la sociedad adulta dominante (SAD), de cualquier parte del mundo, con lo que le pasó a Natalie Wood en sus papel de cría humana que fue raptada por los nativos americanos.

    ¿O puede que no tanto? Porque los adultos parece que disfrutan haciendo que las adolescentes se tengan que enfrentar a un continuo dilema, para elegir lo que quieren ser: princesa o sierva, mujer libre o prostituta, decir que si a todo o ser una respondona… básicamente, vivir libre o vivir oprimida.

    ¿Cuál es el recorrido de una cría humana, cuando, si no pierde su infancia, es arrastrada a una pérdida de su adolescencia?

    Y no hablamos de perderla por el maltrato típico de unos padres biológicos o adoptivos (lo típicos «de acogida USA»), no. Hablamos del proceso de desposesión suavizada artificialmente, que se va dando en un adolescente, a lo largo de su proceso de maduración. Hablamos de no dejar que se haga adulto con naturalidad y libertad, sino de convertirlo en la pieza de la maquinaria social que la SAD desea.

    Los adultos tan liberales y blancos (o negros , o amarillos, o cobrizos…) van marcando el camino de toda cría humana, porque consideran que su tutoría adulta debe consistir en impedir que madure libremente. Ellos son los enemigos (algunos) de las Natalie Wood actuales y reales del planeta… por ejemplo en Afganistán o en Gaza. En las última olimpiadas de Paris 24 castigaron a una olímpica afgana, por mostrarse solidaria con sus compatriotas. ¿Dónde está el espíritu olímpico? Ni dejan que se exprese el gen biológico, que nos pide ser solidarios. ¿A qué ahora no exagero tanto?