Autor: xaqun

  • ¿Por qué no podemos ser INVISIBLES?

    Tanto la infancia como la mujer son tratados como seres humanos de segunda. Se tiende a que sean invisibilizadas, como fuerzas a actuar de forma natural. La SAD intenta, por todos los medios, que se plieguen a sus normas sociales, las que les impiden ser ellos mismos. Incluyendo ellas y elles en la palabra «ellos»… necesitarán de un lenguaje propio.

    Nuestro ADN no permite que nos ignoren. Luchará constantemente y a todos los niveles posibles, contra ese proceso de apantallamiento, que va revestido por lo que aquí llamamos adn social negativo. Y esa lucha constante del ADN es vital, porque será la que pueda algún día mantenernos vivos en una celda de tortura. Y, sin llegar a tanto, nos hará ser visibles aunque la sociedad adulta intente borrarnos.

    Esa pantalla social es la cubierta artificial, con la que tratan de revestir nuestra personalidad natural y libre. Esa personalidad propia que iría fluyendo, sin las cortapisas que los adultos nos ponen. Esas que irán dando así un comportamiento artificial (social), que les parezca adecuado.

    Es la bruma llena de frases prefabricadas, que lucha por tapar las marcas que realmente tenemos escritas en nuestro ADN.

    Es la pesada losa social, que nos obliga a perder características que serían propias, una vez maduradas, y muy necesarias, como la de regenerar la sociedad adulta a la que llegamos. Nos las cambian por imposturas de todo tipo que nos introduce la SAD, a través de sus genes sociales negativos. Esos que ocupan el lugar natural de los genes sociales positivos, que también son sociales, pero buscan mejorar la sociedad adulta desmejorada. Funciona algo parecido a como hace la Iglesia Católica, cuando sus arzobispos(Curia Romana), intentan evitar la regeneración de la Iglesia, evitando que salga elegido un Papa progresista.

  • Y es realmente NECESARIO… el lenguaje???

    Visto lo visto con la nuevas generaciones, puede que les parezca superfluo.

    En el fondo también les pasa a los viejos, a los que podíamos llamar reincidentes en la segunda infancia de la vida humana. Cuando el lenguaje va perdiendo sentido, pero no por sí mismo, sino por la demencia senil que, muy poco a poco, nos va invadiendo en esa etapa.

    Es cuando el escaso uso del lenguaje profundo y complejo, propio de la adultez, nos devuelve a zonas lingüísticas del estilo guaguau de los perros, por ejemplo. Es cuando empezamos a usar pocas palabras, y no muy bien expresadas… y va siendo importante el abandono de la pasión por comunicarse. Es entonces que pasamos a ser carne de cañón sin pólvora.

    Así es como hay que interpretar la frase que le dice el personaje de Régula a su hermano, ya algo «perdido». Cuando ella le quiere aleccionar a seguir con la mente clara, porque ve como el señorito amo se aprovecha del precario uso de su inteligencia, reduciéndolo a un simple bufón.

    Es cuando nos convertimos en simples perros de compañía, al servicio del poderoso señor, que tiene el control de las tierras y de los siervos de la gleba que en ellas malviven. Eso lo explica muy bien la peli Los santos inocentes del tándem Delibes/Camus.

  • ¿Dónde está, entonces, la esencia… del SER HUMANO?

    ¿Quizás en su maravillosa capacidad para comunicarse, mediante un lenguaje articulado e inteligente?

    ¿O será mucho decir, para que lo pueda entender un ser humano versión normal de homo sapiens?

    O sea, esto que tratamos de hacer aquí, de forma virtual entre quien escribe este blog y quien lo trata de leer… ¿será un enésimo ejemplo de lo que hizo el primer ser humano, con inteligencia mínima, intentando transformar sus gruñidos en simples y complejas palabras? Si hasta las religiones hablan de la palabra de su dios.

    Alguien debía estar muy aburrido hablando con las piedras, o a veces con los perros y decidió hacer algo para mejorar la comunicación humana : un alfabeto.

    Menos mal que algunos seres humanos no se rendían, ni se rinden, fácilmente.

  • Porque la base real de la HUMANIDAD está… en otra parte!!!

    Si Descartes nos dijo que nos pensamos individualmente, y aquí añadimos el pensamiento colectivo, la necesidad de pensar en el otro (como mínimo), tendremos que concluir en algo muy claro : la necesidad de comunicarnos.

    ¿Cómo nos vamos a enterar de que otro ser humano existe, si no somos capaces de establecer algún tipo de contacto, que pueda concretar nuestra existencia real?

    Por lo tanto es necesario establecer un proceso de comunicación con el otro (ser humano) al que pensamos y que, lógicamente, en paralelo nos debe pensar a nosotros. Todo eso aparte de que consigamos un diálogo profundo entre los posibles yos de nuestra mente.

    Y una vez establecida una frase que unifique el sentir de nuestros diferentes yos, es cuando la podemos echar afuera y dejar que la reciba ese otro ser humano al que hemos conseguido definir como existente «a nuestro lado»… o a kilómetros de distancia, en la actual época de internet.

    Aunque no olvidemos nunca, que si es difícil saber si existe realmente una persona que está a dos metros de nosotros, mucho más difícil será hacerlo con una que está a dos mil… y que puede ser solamente virtual.

  • Aunque, a veces, lo que queda, no sea… lo MÁS importante!!!

    Porque hay mucha gente que adora al dinero.

    Pero ¿quiénes somos nosotros para decirles lo que deben hacer?… aquí defendemos la libertad de pensamiento y de acción. Aunque también atacamos las falsas libertades… la libertades aparentes. Tanto si te las dan, para engañarte, como si te las tomas, para que tú les ayudes a joder al prójimo.

    Y lo que debería estar muy claro es que el dinero, como el poder, no da las libertades, las quita. Realmente la conquista del dinero es totalmente antagónica a la conquista de la libertad. Lo que conquistas es tu sumisión.

    Ni siquiera esa falacia de que el dinero te hará libre es cierta. Las cadenas de oro no son menos cadenas, por mucho que brillen en tu mente.

    Porque una de las deficiencias que suele tener el ser humano, es que no quiere eprender a diferenciar entre lo que parece y lo que es, lo que se mira y lo que se ve. Aprender a diferenciar entre el brillo de la realidad y la propia realidad, es algo que se trabaja básicamente en la adolescencia. Pero el adolescente, incitado por el adulto, suele tener otras necesidades (falsas) durante su adolescencia.

  • Porque, lo que queda, ya… NO ES…

    … pero sigue siendo importante. Si lo era de vivo!!!

    Porque, si somos sinceros, nada desaparece del todo. La naturaleza nos dio la memoria para algo. Entre otras cosas para recordar lo que el pasado nos ha podido enseñar… incluso aunque nosotros hiciéramos lo posible por no aprenderlo.

    Pensemos en los primeros años de escuela, cuando nos sentimos atrapados en una jaula y solo consideramos importante escapar de ella.

    Incluso después, cuando maduramos algo y ya tenemos inteligencia para comprender que la realidad es bastante jodida, y podemos sentir que tenemos armas para modificarla… pero aún seguimos pensando que el esfuerzo de armar tu inteligencia, racional y emocionalmente, no vale la pena.

    Y así nos va.

    Infancia y adolescencia despreciadas, como campamentos de supervivencia en el tiempo, para aprender el combate de la vida. Y con especial refuerzo del abandono, por la dejadez manifiesta o clandestina de los adultos, que debían ser nuestros tutores.

  • Y hay «objetos» de… MUCHOS TIPOS

    Algunos hasta estaban cargaditos de VIDA.

    Porque a veces esta SAD, cuando actúa como una tremenda maquinaria de explotación, no solo hace que algunos cuerpos se muden en piezas, como si fueran inertes, bien acopladas a esa maquinaria social, sino que puede quitarle a algunas su propia existencia.

    Pasa mucho con la infancia, cuando las crías humanas son más débiles, para eliminarlas en grandes cantidades : guerras, masacres civiles, deterioros cotidianos (hambruna de baja intensidad, pero muy perseverante)…y de nuevo Gaza 2025, un clamoroso ejemplo (muy diluido por los poderosos del planeta), y donde podemos ver como actúa el adn social negativo de todo un pueblo «elegido».

    También genera violentas bandas callejeras, para que se maten entre ellas, o buscando la complicidad policial, lo que redunda en su necesidad para mantener controlada a la población en general. Hasta se hace de la privacidad un lujo.

    Cosas características del tipo de SAD que nos ha tocado sufrir, desde la noche de los tiempos hasta el capitalismo actual.

  • Porque esos objetos… nos HABLAN

    Dicen sobre todo algo de quién los usaba. De quién podía ser y de quién sería realmente. Y más si era una cría humana, a la que le cortaron las alas.

    Y sí, no son mudos, lo que puede pasar es que nosotros queramos ser ciegos.

    Para algo este blog ha machacado mucho, en sus inicios, la necesidad vital de diferenciar el ver del mirar.

    Como no escuchar, siendo un ser humano normal y corriente (no abducido), al zapato infantil, que nos habla de la existencia de una importante cría humana, que lo ha usado o estuvo a punto…

    Que nos puede incluso insinuar, dado dónde lo recogemos, que pudo sufrir un naufragio, no tan famoso como el del Titanic, pero, para él, muchísimo más importante.

  • Incluso un objeto… MASACRADO!!!

    No hay que acordarse de los habitantes virtuales de Desembarco del Rey (Juego de Tronos), para tener tan tristes imágenes de desolación e inhumanidad… ni tampoco de las imágenes que hayamos vistos sobre el desastre de Hiroshima… todos los días, las podemos ver en Gaza (en este fatídico 2025), siempre que miremos para ellas.

    Y es que, seres humanos masacrados, especialmente crías, resultan el pan visual de cada jornada vital, salvo que tengamos bien cerrados los ojos, para no ver la realidad que nos rodea.

    Y, desde luego, muy cerca de casa los tenemos. Iguales o parecidos.

    Todos esos lugares del planeta, donde se concreta diariamente esa manía por ser una mediocre versión de homo sapiens.

    Una muy mediocre versión, no lo olvidemos!!!

  • O, más modernamente, en un simple… OBJETO!!!

    Decía un tal Quevedo que aquella persona era un hombre a una nariz pegado… tú puedes quedar representado por el paraguas que siempre te acompañó.

    Como pasaba en Hirosima, que solo podía encontrarse, como resto de vida, algún objeto destrozado, fuera un coche de juguete o un coche de verdad.

    Y es que, como bien explica un tal Marcuse en El hombre unidimensional, acabamos siendo un simple objeto… que pasa a simbolizarnos y, lo que es peor, a veces, a anularnos dimensionalmente.

    Nos hace una caricatura de nosotros mismos, cuando no una simple frase, palabra, e incluso un punto, en la descripción de nuestra propia realidad.

    Es cuando llegamos a notar esa sensación que decía el Kundera, sobre la insoportable levedad del ser. O, en modo más gráfico, nos habla un Kafka de como nos mudamos en un puto insecto indefinido.