Etiqueta: regeneración social

  • E incluso nos REBELAMOS…

    Cuando aparece la mujer mayor, en la peli, tardamos en darnos cuenta que puede ser un ejemplo de cría humana desechada, por no cumplir los requisitos que tenía programados mamá robot.

    Entonces es cuando podemos comprobar cuanto de real tiene lo sospechado : un robot no es humano.

    Por lo tanto, no puede sufrir tus dificultades de maduración, para estabilizarse mentalmente, pero tampoco puede aprovechar todas sus facultades para lograra esa estabilización.

    Y si decimos que la cría humana tiene que evitar el injerto de un adn social negativo, ¿cómo vamos a quedar impasibles ante el hecho cierto de que una mamá robot, solo tiene que injertar en la mente de la cría humana, una forma de ver la sociedad futura, que no tiene porque ser precisamente libre? Solo necesita que la cría humana se adapte a ella, aunque sea una tiranía, donde, por ejemplo, se siga la «ley del tranvía desbocado», para decidir lo que es justo y lo que no es justo.

    Por eso llevamos diciendo que es un biogén que porta nuestro ADN, lel que marca la capacidad de regenerar la sociedad dónde vivimos, una vez que llegamos a ser adultos. Porque si las sociedades humanas se van quedando anquilosadas, no va a ser menos en una sociedad regida por robots, los cuales no son precisamente propensos al cambio, debido a su programación inicial. Y, al revés, pudieran tener alucinaciones inesperadas, que dificultan la interacción humano-robot. Porque nada asegura que un robot no pueda desbocarse.

  • Una cosa es MEDIR el tiempo…

    Y otra muy diferente es VIVIRLO…

    Un Poder, que pone límites, o sea normas sociales (tradiciones absurdas o inhumanas)… incluso dar derecho a maltratar crías humanas y mujeres… Y no confundamos los límites naturales, con los límites sociales (artificiales).

    Un Poder que obliga a acatar ordenes totalmente inhumanas, en nombre de un Bien Abstracto Mayor… se llame Dios, Patria o Rey… incluso La Causa. Y estemos sirviendo en las FFAA nazis, las soviéticas, las japonesas o las usamericanas.

    Un Poder que solo te admite como pieza del engranaje social, ocupando la posición que él te haya marcado. O incluso eliminándote de la ecuación social de la vida.

    Un Poder que tiene coco meta principal la continuidad de ese mismo Poder, para lo cual es primordial que combata la capacidad regeneradora (biológica) de las crías humanas.

  • Porque, en el fondo, se trata de…

    … hacerte a su IMAGEN Y SEMEJANZA!!!

    En el fondo sigue siendo el mandato bíblico : «Y Yahvé hizo a Adán a su imagen y semejanza»… nada nuevo bajo el sol. Si eres un bíblico fanático…

    Y aquí volvemos a un punto muy importante, en todo mi discurso sobre el comportamiento humano. Algo que se dice en este blog, desde que nació : el intento desesperado de la SAD por evitar que las crías humanas desarrollen su gen biológico regeneracionista del ecosistema dónde les toque vivir.

    Siempre dijimos que una cría humana lleva un gen biológico que le obliga a ser regeneradora de las características negativas (para el desarrollo humano, natural y libre), que van apareciendo en toda sociedad adulta. Esa donde los adultos dejan de ser tutores de las crías humanas, para ser sus manipuladores y maltratadores.

    Ahí es cuando lo de la imagen y semejanza de la autoridad «divina» es fundamental, para evitar que los seres humanos evolucionen de forma natural y libre. Y así lleguen a ser la mediocre versión actual de homo sapiens, que estamos siendo los seres humanos terrestres del siglo XXI.

  • Pero sin esperar a ningún … MONOLITO!!!

    Para aprende a hablar… y, lo más importante, para aprender a decir lo que queremos decir, es vital que no nos dejemos llevar por ningún dios que todo lo sabe (y todo lo puede)… y aún menos por ninguno de sus profetas.

    Se puede decir, aunque no quedara muy claro, que ese es un mensaje que podemos sacar de la gran peli que es «2001, una odisea del espacio». A fin de cuentas el final está totalmente abierto.

    En sus inicio podemos ver como hay un grupo de hombres mono, que se dejan seducir por el monolito misterioso y eso les lleva a descubrir el uso de un hueso como arma ofensiva. Algo así como el utensilio anterior al cuchillo, que usará el Abraham bíblico, para sacrificar a su hijo Isaac. En este caso les servirá para apoderarse de la charca que, en prirncipio, era de todos los grupos de simios homínidos.

    Y así, después de varios ciclos de evolución tecnológica, la humanidad llega a un lugar del Universo, dónde parece que le dejan renacer de nuevo. Quizás más inteligente (o menos). Le permiten ser la Nueva Humanidad Protegida por Quien Sea…

    Renacerá superconvencido de lo que le dice el dios monolito cuando se está muriendo: tú sin mí no eres nada. Como le dice el machista a la mujer que se acaba de follar.. «sin él no sería mujer». No volvamos a caer!!!

  • ¿Por qué no podemos ser INVISIBLES?

    Tanto la infancia como la mujer son tratados como seres humanos de segunda. Se tiende a que sean invisibilizadas, como fuerzas a actuar de forma natural. La SAD intenta, por todos los medios, que se plieguen a sus normas sociales, las que les impiden ser ellos mismos. Incluyendo ellas y elles en la palabra «ellos»… necesitarán de un lenguaje propio.

    Nuestro ADN no permite que nos ignoren. Luchará constantemente y a todos los niveles posibles, contra ese proceso de apantallamiento, que va revestido por lo que aquí llamamos adn social negativo. Y esa lucha constante del ADN es vital, porque será la que pueda algún día mantenernos vivos en una celda de tortura. Y, sin llegar a tanto, nos hará ser visibles aunque la sociedad adulta intente borrarnos.

    Esa pantalla social es la cubierta artificial, con la que tratan de revestir nuestra personalidad natural y libre. Esa personalidad propia que iría fluyendo, sin las cortapisas que los adultos nos ponen. Esas que irán dando así un comportamiento artificial (social), que les parezca adecuado.

    Es la bruma llena de frases prefabricadas, que lucha por tapar las marcas que realmente tenemos escritas en nuestro ADN.

    Es la pesada losa social, que nos obliga a perder características que serían propias, una vez maduradas, y muy necesarias, como la de regenerar la sociedad adulta a la que llegamos. Nos las cambian por imposturas de todo tipo que nos introduce la SAD, a través de sus genes sociales negativos. Esos que ocupan el lugar natural de los genes sociales positivos, que también son sociales, pero buscan mejorar la sociedad adulta desmejorada. Funciona algo parecido a como hace la Iglesia Católica, cuando sus arzobispos(Curia Romana), intentan evitar la regeneración de la Iglesia, evitando que salga elegido un Papa progresista.

  • Porque REGENERAR es… un trabajo arduo

    Reparar cualquier cosa requiere un esfuerzo… y cuando tratas de regenerar socialmente, de alguna forma te hacen vivir en la perpetua sombra, además del gran esfuerzo que supone.

    Y, como repetimos tanto, no es necesario esperar a ser un adulto que intenta favorecer el cambio social. Ya mucho antes, cuando eres una simple cría humana, la SAG implanta los genes sociales negativos pertinentes, esos que tratarán de desviar tu tendencia regeneradora hacia caminos más acordes con el estatus social que, por nacimiento, te haya sido marcado.

    Cruzar esa marca social, para ascender en la escalera del poder hasta conseguir que puedas regenerar la obsolecencia que los adultos mantienen, es un trabajo muy arduo.

    Es un camino que desanima una vez empezado. Lleno de brillantes luces, pero también de profundas oscuridades. Lleno de ganancias y de pérdidas…

    Es un camino, que no resulta fácil, sobre todo por los mecanismos de genética social, que se hallan instalados en todo su recorrido.

  • Un toque de…

    … socioxenética.

    Repetimos mucho lo de que mirar y ver son cosas diferentes. También que el hecho de ver requiere un gran esfuerzo, usando la memoria y otras capacidades básicas de nuestra mente. Que, por cierto, siempre la mantuvimos fuertemente unida al ADN.

    Y no era tanto para observar el color de la piel de un recién nacido, como el contexto (Oh, capitán, mi capitán) de ese nacimiento.

    Porque se puede ser Jesucristo y nacer en un pajar de Belén. Pero, aquí, nos interesan más los que nacen entre algodones o entre restos de trapos sucios, sean del color que sea su piel. Porque la etiqueta social de la que aquí hablamos no es la típica etiqueta que le incorporan a la ropa, para hacerse propaganda de una marca, ni siquiera si va impresa o bordada. La etiqueta de la que hablamos es como un chip insertado en nuestro cerebro (injertado, más bien, porque va creciendo con nosotros), para que marque con intensidad nuestro futuro.

    Y es así como pasamos de los herodes de turno, para centrarnos en lo que llamamos SAD (sociedad adulta dominante) y todas sus artimañas, para mantener su poder intacto. Un conglomerado de gente poderosa, que usa a los herodes para manifestar su poder represor, cuando lo consideran imprescindible.

    Porque así es como evitan el poder regenerador, que trae dentro de sí, en su ADN, (su mente una vez madure), toda cría humana que nace. Sean sus padres pobres o ricos, sean de una religión o de otra. Al cambio, el gen social incorporado durante su maduración inicial, esa etiqueta social que decíamos, será el que aporte esa capacidad antirregenerativa, para no provocar cambios sociales y así, al contrario, intentar que nos acoplemos lo mejor posible a la escalera social. En función de los diversos incentivos (otros genes sociales) que nos irá injertando esa SAD.