Etiqueta: disimulo

  • Y , además, no se necesita ser Picasso…

    … para verte «en abstracto»(y en una pasarela de moda)!!!

    Porque el ser humano, por el simple hecho de tener inteligencia e imaginación, puede llegar a ver cosas que otros nunca vieran. Como bien decía el Roy Batti en su célebre monólogo de Blade Runner.

    ¿Quién quiere vestir, por ejemplo, de tal forma como la imagen ilustra?

    El cubismo se basa en demostrar que hay varios puntos de vista, para ver y mostrar la cara de una mujer. Y la llamada moda, ahora fashion, no se cansa de demostrar que el punto de vista cubista se puede desarrollar perfectamente en 3D y sin usar una impresora. Entre otras cosas, porque ya salimos impresos del útero materno, para ser figurativos o abstractos. E incluso, como veremos, analógicos o visuales. Hoy en día, casi todo es posible.

    La naturaleza (sea lo que eso sea) debe estar «contenta» al ver como su mejor obra (por ahora) se luce como se luce, de pasarela en pasarela. De parlamento en parlamento y, como no, de gobierno en gobierno, sea este político o empresarial.

    Somos un elemento de esa naturaleza (sea lo que eso sea), básicamente bizarro. O como decimos por aquí, una mediocre versión actual del homo sapiens.

  • Pero, si no queremos complicarnos la vida…

    … mejor la tomamos con calma.

    Ya que podemos aprender a mirar las cosas que nos rodean con cierta filosofía vital, que nos ayude a soportarlas, sobre todo si son desagradables.

    Porque hay herramientas, para adquirir un tipo de aguante a lo Oscar Wilde. Ver más allá de lo que miras y descubrir la miseria mental de quien te quiere acosar. Mostrar así, tu capacidad para superar esa piedra, que te ponen en el camino, buscando la forma de rodearla, por muy grande que sea su volumen.

    Porque el acosador, sobre todo macho, suele exponer en su actividad acosadora, una insuficiencia clara de su personalidad. De hecho responde al mandato de un adn social negativo. Ni siquiera es algo que le «salga de dentro». Podemos decir que él (o ella) no es así, que le hicieron ser así. Es decir, que realmente está siendo acosador/a, pero si pudiéramos ver más adentro en su mente, notaríamos que no lo es tanto. Solo que tiene su empatía taponada, mejor o peor, con un odio adquirido socialmente. Por ejemplo, sufriendo un acoso brutal cuando era una cría.

    Porque el amigo Rousseau no lo podía saber. La ciencia aún estaba en pañales. Pero acertó plenamente, cuando afirmó que es la sociedad la que embrutece al individuo.

    No nacemos malos, nos hacen malos los adultos dominantes.