Etiqueta: conocimiento

  • Porque TODO lo tenemos que aprender…

    Ah, la boca!!! No solo es la entrada de la comida y el mecanismo que puede recoger las vibraciones de las cuerdas vocales, para poder hablar. 

    La boca es la primera parte del cuerpo humano que recoge y expresa diversas sensaciones, cruciales para su maduración… Como chuparse el dedo, preámbulo de chupar la teta materna… y, tan importante como eso, permite ir poco a poco reconociendo nuestra propia existencia. Porque ese dedo trasmite sensaciones al cerebro y eso va poniendo en contacto las diversas partes del cuerpo de un feto. Y todo esto, evidentemente, es lo que vamos aprendiendo como feto. Nos hace semiconscientes de nuestra propia existencia. Aún no podemos pensarnos tal como nos dice Descartes, pero ya es una buena aproximación.

    Este aprendizaje, incluso va a tener un componente sexual. Y será además muy importante, para conseguir tranquilidad ante una situación de estrés.

    Y por eso es normal , que un bebé, en una de sus primeras fases de autoconocimiento, se toque tanto con los dedos su propio ano. Haciendo de él una zona tan importante como la boca, le gustará tocarlo, hasta que aprende  a diferenciarlo, no solo por ser “de salida”, sino por la porquería que sale. Algo que también pasará con el pene, ya que le proporciona un atisbo algo más sexualizado… que recuperará en su pubertad.

    Pero, lo dicho ya en una entrada anterior… ¿De dónde sale la sonrisa de la hija, si no ha visto nunca sonreír a su madre (sea artificial o natural)?

  • ¿Para qué ESTUDIAR?

    Donde solo hay pobreza… esa que los llamados conservadores, reaccionarios, desneuronados parciales… desean mantener como tradición humana, como una necesidad básica, para que ellos puedan mantenerse en el poder y con su exceso de riqueza… no hay posibilidad de estudiar.

    No se pueden adquirir conocimientos.. porque, para estudiar, hay que alimentarse materialmente. Y también sabemos que escuela y libertad van unidas, ya que no puede haber una sin la otra. Lo que no les gusta a los poderosos, es, precisamente, el hecho de que el conocimiento y el poder son irreconciliables.

    O sea que , sumando lo anterior, necesitamos una triada importante : libertad, comida y escuela. Y no van ordenadas al azar, las tres necesidades vitales de cualquier ser humano, que quiera madurar son … vivir libre para comer y estudiar. Aclarando que estudiar, no implica una escuela tradicional y cerrada, puede ser cualquier contacto con la naturaleza, que le proporcione los conocimientos necesarios para una buena adaptación a ella.

    ¿O no?

    ¿Puede que exageremos algo?

  • Pero TODOS estamos… ENCADENADOS!!!

    Hablamos estos días de aristócratas, de jefes de bandas callejeras, de obreros, de campesinos… podíamos hablar de todo tipo de ocupación que puede tener el género humano (físico y mental)… siempre que no esté situado en plazas con poder… de los diferentes niveles de poder, desde el pico más alto, hasta las zonas más bajas de la montaña.

    Todos, incluso ellos estamos encadenados, solo que ellos se consideran más libres, porque el Poder les permite cierta flexibilidad de movimientos. Pero todos estamos en una Plaza de Tiananmén terrestre. Las cadenas no tienen que ser visibles. Recordemos el inicio del blog.

    Pero hasta el más poderoso está sujeto al Poder, porque, como intentamos explicar en las páginas dedicadas a Juego de Tronos, el Poder solo admite adictos.

    Es como la heroína, que te ha enganchado por el cerebro y ya no te suelta nunca más.

    Hasta tu muerte.

  • Porque matar, como fumar… es muy fácil!!!

    Y el que fuma ya se considera un hombre, en su malsana concepción de ser un machote «hecho y derecho»… Y el que mata, no digamos… porque, además, fumar se puede dejar, pero lo de matar ya es totalmente imborrable. De ser un soldado armado, pasas a ser un paria desalmado. El cerebro y los pulmones no son comparables. En los pulmones no reside el instinto animal que sí reside en el cerebro.

    O, también podemos decir, pasas de tener conciencia de ti, aunque sea en construcción, a tener conciencia de lo que has perdido, aunque solo sea una aproximación. Lo que pudieras llegara ser si no hubieras matado.

    Eso es indeleble. No hay gen biológico que pueda taponar una herida como esa, por donde chorrea tu pasajera humanidad.

    Así que, como bien dice el niño soldado de la imagen, una cosa ya bien sabes : que nunca, nunca, volverás al punto de partida, dónde estabas antes de ser armado. Cuando aún no habías saboreado el placer de matar.

    Te lo aseguramos!!!

  • Entonces, es cuando dudamos si…

    … hacernos un maltratado…

    Nadie se hace un maltratado, siempre lo hacen. Pero la frase vale para expresar que, en el fondo, puede que nos dejemos algo «ir por ese camino«. Hay casos en los que es imposible no caer en el pozo, pero en otros la falta de herramientas, más o menos voluntaria, puede empujarnos por la senda de ser maltratados.

    Sobre todo, porque no fuimos capaces de seguir el aviso del niño gazatí, diciendo BASTA. Sin entrar a analizar ahora la dificultad de asumir tamaña tarea, sobre todo de forma efectiva.

    Porque lógicamente no llega con estirar la mano abierta. Ni siquiera con el puño cerrado. Esas no son herramientas de defensa, solo símbolos que expresan nuestro cansancio. Solo pueden representar nuestras ganas de protestar.

    Las herramientas (útiles), para protestar, se van cogiendo desde que, en la cuna, un día decidimos agarrarnos con fuerza a los barrotes y empezamos a gritar. Valga como metáfora de un levantamiento, de una lucha iniciada, aunque quede mucho camino hasta que eses barrotes se conviertan en palos defensivos.

    Y es que nuestra defensa no se basa en buscar palos como armas, si no en mirar la realidad, de forma que la veamos lo mejor posible. Y con esa observación pertinente, ir llenando nuestra mochila de conocimientos aprovechables algún día.

  • Y por eso, es de vital importancia…

    … ¡prestar mucha atención!

    Y no llega con una atención mediana, debe ser un grado de atención muy elevado. Porque no se aprende nada «papando moscas». Ya que las moscas se ríen, y mucho, del alumnado que se dedica a observarlas, incapaces de cazarlas.

    Ya en la cuna, no podemos ser seres vivos demasiado inertes. El movimiento constante y mirar para el entorno tiene que ser nuestro ejercicio diario.

    Como le pasa al Moncho de la imagen (La lengua de las mariposas), tenemos que beber los conocimientos que alguien pone a nuestra disposición, como si fueran dosis de agua, que van calmando nuestra sed. En ese proceso vital que se llama aprendizaje. Y que tanto depende de tener un buen maestro.

    Porque no se conoce muy bien el comportamiento del lobezno, dentro de la cueva, pero seguro que se pasan el día atendiendo a lo que les dice su madre.

    Resulta curioso que las crías humanas, cada vez antes empiecen a estar cansados de los consejos familiares. ¿Será por ser humanos o, más bien, por lo malos que somos los humanos adultos, dando consejos a nuestras crías? Quizás debiéramos aprender algo más de las lobas…