
Ya lo dijimos el otro día… ¿ Qué le impide, biológicamente, a un ser humano formar un «emparejamiento» de tres?
Dos machos que gustan del sexo anal y una pareja mixta, para el sexo vaginal y su lógica reproductiva. Con todas las variaciones imaginables. Formando un trío comunal, una especie de matrimonio no común… pero totalmente respetable, desde el punto de vista científico. Otra cosa es lo que diga la SAD.
Los ADN no tienen nada que decir. Los adn sociales hablarán en función de su carácter positivo o negativo.
Los genes sociales positivos, que reforzaron la empatía, la solidaridad y, lógicamente, la capacidad adaptativa para nuevas situaciones afectivas, nada que decir. Algún otro gen social positivo le pudo ser injertado a la persona que decide ser homosexual. De forma que le habilite para hacer fácil la muy difícil vida comunitaria : Jules y Jim o Soñadores. Y no digamos con más de tres!!!
Los genes sociales negativos, que tratan de anular los positivos antes indicados y, al mismo tiempo, establecer más capacidad de egoísmo y odio contra el diferente, serán los encargados de hacer imposible ese tipo de relación comunal. Además de convertirnos en francos enemigos de tales alternativas, al verlas muy negativas en otros. Como auténticas infecciones sociales!!!







