Autor: xaqun

  • Como, en cierto modo, somos «esclavos» de… NUESTRA vida

    … lo mismo que estar al principio… ¿no vamos a ir marcha atrás ?

    Porque esa forma de vivir puede que no sea precisamente nuestra. Puede que sea un modo de vida impuesto por la SAD (sociedad adulta dominante).

    Y puede que nos demos cuenta de ello, cuando ya estamos al final del camino… O antes, como le pasó al Cifra de Matrix, que escogió sentir que comía buenos filetes de ternera, en vez de comer un amasijo de productos químicos más o menos sofisticados…

    O como el Gollum de ayer, capaz de sobrevivir en cualquier abismo terrenal, antes que perder su tesoro. En el fondo nadie está contento con la vida que le tocó vivir.

    Si nos fijamos, en Gollum se condensa la doble personalidad del Dr. Jekyll y la obsesión enfermiza por «su» tesoro del cocinero Long John Silver, en la misma novela que nos ha dejado ese gran aventurero que fue Stevenson.

  • O solo vivir para ser… el esclavo del PODER

    El poder no es el gen social negativo que nos hace ser inhumanos, como el anillo de poder que era el tesoro de Gollum no fue quien le convirtió en un adicto. Aunque en la película se hace hincapié en ese efecto, pero es que es cine.

    En la realidad lo que el poder hace, una vez establecido, es injertar en la mente del ser humano, especialmente en su etapa de cría, una idea germinal de que debe perseguir el poder, porque él será su libertador.

    Ese sí es el gen social negativo.

    Porque Gollum no busca un anillo de poder, lo que busca es el poder de hacer lo que le salga del culo, en cualquier circunstancia y ante cualquier tipo de gente. Incluso si lo es en un universo ficticio, habitando el inframundo. Y ahí es cuando realmente Gollum deja de ser el inocente Sméagol, para convertirse en en el tenebroso Gollum. Y es importante fijarse como el ADN de Sméagol sigue vigente dentro de la mente de Goluum.

    Y ese tipo de cambio es el que hace que el Dr. Jekyll deje de serlo, para mudar en Mr. Hyde. Es entonces cuando un ser humano deja de seguir a su ADN, para seguir un adn social negativo, que lo traslada al fondo del mundo animal. Haciendo que actúe como un ser mucho más irracional que el animal que es biológicamente irracional. Porque este ser, en modo Mr. Hyde (o Mr. Musk), pasó a ser un animal asilvestrado, totalmente incapaz de actuar con humanidad. «Eso» es Gollum, un zombi.

  • Pero NO vivir… de cualquier MANERA

    Los replicantes de BR eran como zombis, robots humanos, dedicados a trabajar como esclavos en los «planetas del exterior»… ¿qué diferencia pueden tener con los mineros terrestres, por ejemplo, aparte de vivir (mal) durante toda una vida humana?

    Tampoco los mineros pueden estar contentos, en buena lógica, con lo que les han marcado «por vida».

    Y es que la sociogenética tiene mucho que decir, tanto social como genéticamente.

    ¿Por qué se dice, que el hijo del minero «será minero»?

    Y, ¿por qué las emociones vitales, que no sean negativas (ira, odio…), suelen estar borradas en la vida de un minero?

  • O la imperiosa necesidad… de VIVIR

    Aunque sea para anotar los cambios tan necesarios. Incluso los innecesarios. Pero que te permiten precisamente experimentar tu capacidad biológica, para afrontar esos cambios en el ecosistema y en tu cuerpo/mente. Sobre todo las aportaciones sociales, que pueden estar modificando tus necesidades vitales naturales.

    Porque vivir es todo eso.

    Y todo eso no se pude vivir en cuatro años. Como les tenían marcados a los replicantes de Blade Runner, en su adn social negativo.

    Es lógico que Roy Bates quisiera notar como la lluvia le hacía llorar, al menos unos cuantos añitos más.

    Porque, hacerse mayor, es un cambio natural, pero estar preparado para la muerte, no implica querer ser citado por ella antes de tiempo.

  • Sobre todo cuando… son IRREVERSIBLES

    Y el miedo se combate con la ciencia. Para actuar antes de que un cambio se haga irreversible. Como la muerte o una mutación corporal, que viene a ser una muerte parcial. Las mutaciones mentales no son totalmente irreversibles.

    Porque toda creencia, cuánto ms descabellada mejor, se va disipando como si fuera niebla, cuando la vamos iluminando con ese faro especial que es la ciencia.

    Ella es la manzana de Eva (repetimos, de Eva, no la de Apple). Y ella nos puede ayudar a desembarazarnos de ese miedo artificial, que la SAD nos ha metido en la mente, gracias a esos injertos de genes sociales negativos, que nos va haciendo a lo largo de nuestras etapas de maduración como crías humanas.

    Es tanto el miedo que se nos puede «meter en el cuerpo», como se dice vulgarmente, que nos convierte en otro tipo de ser humano diferente al que estaba proyectado por la naturaleza (sea lo que eso sea).

    De hecho nos puede convertir en auténticos zombis, de forma que decidamos acabar con nuestra vida, mediante el suicidio, o acabar con la vida de otros, mediante el asesinato (único o múltiple). O simplemente ir cubriendo papeles con informes, quizás en soportes digitales, en cualquier oficina/agencia del poder. Es decir, hacernos piezas operativas de la maquinaria social dominante.

  • Y de los CAMBIOS que no… podemos controlar

    El miedo, sí es el Miedo. El gran general, que nos ataca constantemente, porque la gran batalla del miedo no cesa nunca.

    Ya desde muy pequeños nos hacen soñar con ese Miedo (artificial).

    Puede ser un ogro que nos quiere devorar, puede ser un enorme abismo por el que podemos caer… incluso si empezamos volando en modo Superman, llegará un momento en que la gravedad podrá con nosotros. Y es curioso que nunca caigamos hacia arriba. Porque aún no sabemos que, en el espacio exterior, no hay direcciones privilegiadas (a distancia de una determinada masa material).

    Pero lo más snormala e squ elee miedo nos sslso prorvoquen una serie de cosas y seres que enoss hana aido emetiendo pococ apaoco, a lo largo del día. Luego por la noche sale todo en tropel.

    Y por eso es fundamental combatir el miedo. Por eso hay que hacer como Eva, en la Biblia Abrahámica y tomar esa manzana que nos dará el conocimiento sobre la realidad. No es la de Apple, pero nos ayuda a sentirnos más seguros, cuando emepzamos a dar los pasoss neecsaraaios (para avanzar). Aunque eso nos dé algo de miedo… miedo a lo aún desconocido. Pero ese miedo es algo natural. Va en nuestro ADN. No nos lo aporta ningún adn social negativo. Es totalmente nuestro y tenemoso que apreenedre amanajarlo, para alo cual tenemeeos genees biológicos que enos ayudan. Y que solo necesitan madurar, mediante una interacción positiva con los elementos del ecosistema donde vivimos.

  • La gran importancia … del MIEDO

    La SAD hace como la literatura, el cine y ahora la TV… crea monstruos inexistentes, para tener la población bien acojonada. Haciendo así, que sienta muy necesaria la protección de la policía y las FF.AA., aunque muchas veces se vuelva contra ella. Incluso buscan la protección de los políticos que nos venden la lavadora de que trabajan para nosotros. Aunque luego nos esquilmen por todos lados. Una especie de Síndrome de Estocolmo del Pueblo Oprimido.

    Y lo hace desde que somos pequeños, muy pequeños… generando los miedos al hombre del saco, a los lobos que se comían cabritillas y cerditos, sin ninguna compasión… Todo para tenernos atemorizados e incapaces de salir a pasear libremente, en busca de aventuras.

    Las únicas aventuras que nos dejan vivir son las que fabrican sus factorías de lavadoras mentales y mentiras varias. Ese injerto continuo de genes sociales negativos, para neutralizar la influencia positiva de los genes biológicos.

    Que no son ni positivos ni negativos, porque dependerá de como se integren en nuestra mente para interaccionar con el ecosistema. De ahí la extrema importancia de que la maduración del gen biológico sea totalmente natural y libre. Con la mínima influencia artificial de los adultos.

    El miedo nos paraliza. Retrasando, o incluso anulando, nuestro posible avance evolutivo. Y para eso se inventó la religión… ¿acaso no nos damos cuenta, qué se le da más importancia al Infierno que al Cielo (Paraíso)?… y que todo gira en torno a «perder el paraíso». Un claro ejemplo muy actual en el terrorismo islámico. Se trata de evitar que avancemos. Igual que Adán y Eva, cuando les prohibieron comer del árbol del conocimiento, bien amenazados con ser castigados.

  • E incluso creando monstruos… para DESPISTAR

    E incluso monstruos que realmente no son monstruos, aunque lo parecen. Porque la sociedad adulta dominante ha sido capaz de engendrar monstruos virtuales, para hacernos ver que no es tanto el mal que tememos, porque podía ser mucho peor. Y también le sirve para postularse así, como el perfecto ángel de la guarda.

    Porque, si vives bajo las bombas de un bombardeo casi diario(como en la Gaza de 2024), ya no esperas nada mejor que sobrevivir un día o dos.

    Y esa mentalidad casi religiosa, porque se convierte en la fe de que sobrevivirás, es una losa que te acaompaña para el resto de tu corta vida. Te impedirá pensar por libre.

    Nunca querrás volver a sufrir el tormento del potro, que supone un bombardeo casi diario sobre tu cabeza.

    La guerra es el verdadero monstruo de Frankenstein, que nos impide evolucionar como especie. Porque al final, el responsable no es el monstruo, sino el científico que lo creó.

  • LLegando al colmo de que… sus propios delincuentes…

    … esos que genera la SAD… se tomen a choteo al sistema social, que primero los genera y luego los quiere castigar.

    Un simple ladrón o un asesino en serie se consideran salvados de caer en el pecado de la carne… y del pensamiento (ideas asesinas), porque se consideran justificados por la enorme cantidad de seres humanos, célebres o no, poderosos o no, que han practicado la brujería del poder. El auténtico y mortal vudú.

    Esa confabulación con el demonio que llevamos dentro, prisionero de nuestro origen evolutivo animal. Y que se considera liberado, y justamente liberado, cuando decidimos (eso nos creemos) que podemos hacer lo que nos venga en gana.

    Sobre todo si tenemos el poder de hacerlo. Porque en caso contrario «hay que joderse».

    Y ese tremendo poder lo da una corona, pasada de padres a hijos, o una simple esquina en la noche de cualquier barrio. Con un cuchillo y basta.

  • Y sí, no debe haber duda de que… son PRODUCTO…

    … muy diversificado, de una sociedad enferma. Esa que fomenta la opresión de la mayoría de sus componentes, por una minoría de privilegiados. Esa sociedad adulta que permite el abuso institucional, como si fuera «un mal menor». Algo imposible de evitar.

    Como el hambre, como la guerra, como el tráfico de armas o de personas, la organización social normalizada en colectivos de niños soldados, la violación sistemática de mujeres, habiendo guerra o paz, e incluso por las propias fuerzas de pacificación (ONU)… el sistema de acogida USA que abusa de los menores que dice proteger… en fin, esa sociedad adulta dominante que fomenta los mecanismos destructivos de la personalidad, haciendo que la mente humana esté llena de mierdas ideológica de todo tipo. Y que se llamen tradiciones o leyes aprobadas por un pueblo, que no tiene libertad real para votar libremente. Y que no puede votar con la conciencia necesaria, para diferenciar una democracia real de la llamada democracia ateniense, dónde solo tenían voto los oligarcas de la ciudad (y sus amigotes).

    Y, repetimos, nunca olvidemos de lo cerca que estamos todos de tener alguna ocasión para meter la pata.

    La sociedad nos oferta muchas posibilidades para ser maltratadores, especialmente familiares, y hasta se fabrica la excusa de que no podemos evitarlo : por ejemplo, con el sadismo y el masoquismo.

    Un perfecto invento, para sentirnos perdonados, sea por el dios religioso o sea por un dios (gobernante) seglar… de tal forma que, hagamos lo que hagamos con una cría humana, podemos ser perdonados al considerar que simplemente estamos enfermos. Siempre facilitando la vía de escape, para que se cometan actos inhumanos, aduciendo «estar fuera de sí». Es lo que aquí valoramos como el permitir que un gen social negativo, injertado por la SAD, nos haga al mismo tiempo delincuentes «con justificante médico».