Autor: xaqun

  • Átomos y moléculas para la VIDA…

    Sin entrar en profundidades muy microscópicas, donde reina el abismo cuántico, podemos quedarnos con un hecho bien claro : cualquier material complejo es el resultado de combinar químicamente materiales más simples.

    Por ejemplo la molécula de agua, esencial para la vida de una planta, es el resultado de unir átomos de hidrógeno y átomos de oxígenos, que ya estaban unidos formando molecúlas de hidrógeno y moléculas de oxígeno.

    Y una vez que se formó el agua inicialmente, luego ya forma el llamado ciclo del agua. O sea que los componentes del agua que bebe una planta, son los mismos que los que están en el aire, como molécula de hidrógeno (H2O). Solo están colocados de forma diferente.

    Tras la reacción tenemos exactamente los mismos átomos, pero colocados de forma diferente produciendo diferentes moléculas. Y todo se basa ene esos electrones semilibres (reactivos), que tiene tanto el hidrógeno como el oxígeno. Aunque el caso del hidrógeno es especial, ya que solo tiene un electrón, pero, al tener solo un protón, la atracción del núcleo no es muy difícil neutralizarla. Podemos decir que el hidrógeno es un dador natural de electrones.

    Porque son esos electrones semilibres los que, debido a no ser estables en la nube electrónica del átomo, van a hacer lo posible para reaccionar, siempre que se acerque un átomo que tenga predilección por ellos. En este caso, es el oxígeno, al que le apetece mucho cogerle carga electrónica al hidrógeno por ser (el oxígeno) un átomo «necesitado de electrones»(electronegativo), mientras que al protón del hidrógeno no le molesta quedar solo… sencillo, ¿no? Hay una especie de «robo natural» de electrones. No es la «lucha por la vida» del reino animal, pero algo se le parece.

  • O sea que los electrones NO tienen…

    … la misma relevancia final, aunque tampoco tienen ningún complejo humano de querer ser importantes. Unos complejos que trauman a algunos seres humanos, pero que no vienen en los genes biológicos, sino que es otra de las muchas aportaciones que proporciona la SAD, mediante sus genes sociales negativos. En este caso, uno de ellos aporta las tremendas ganas de figurar (una expresión del poder)que tienen algunos seres humanos. Lo que les hace pisotear a cualquier otro ser humano que les impida figurar como mejores.

    Como ya dijimos, la diferencia entre los electrones llamados «libres» y los que están apantallando, al estar encadenados atractivamente (son cargas eléctricas opuestas) por el núcleo atómico, es su capacidad de reacción… solo los electrones libres pueden intervenir, para que reaccionen dos átomos. Los demás solo están para «verlas venir». Es decir, que, la unión de dos o más átomos, solo se puede realizar mediante el uso de sus electrones libres.

    Tendría que ser una reacción nuclear, donde intervenga el núcleo, la que haga, entonces, que todo «quisqui»(todos los electrones del átomo) se ponga a correr. Tanto los electrones libres, como los «encadenados», así como, incluso, los componentes del núcleo atómico. Tendríamos entonces una reacción tan libre y descontrolada (una vez iniciada), que es mejor no provocarla.

    El hecho de que haya dos tipos de electrones, nos lleva a pensar en el dicho cervantino de que «toda comparación es odiosa». Algo valido en el campo social, pero irrelevante en el campo científico, donde la comparación (relatividad, contexto…) es fundamental.

    No existen los términos absolutos, como el más guapo, el más veloz o el que interactúa mejor… solo se puede comparar a uno con otro, para poder decir que uno es más guapo, o corre más que otro o que reacciona mejor. La comparación en ciencias no es odiosa, es fundamental. No se nace libre, hay que ganarse la libertad en el día a día… como el Quijote.

  • En un átomo hay 2 tipos de electrones…

    Los que pintan algo en las reacciones químicas… y los que están «de miranda»… ¿qué tal si indagamos un poco más en ese concepto tan sabroso del efecto pantalla electrónico? Porque puede que se aplicado al caso de que sean seres humanos los que intentan apantallar a otro ser humano… o mejor aún, para nuestras reflexiones, que sea un tipo de genes sociales los que intentan apantallar a los genes biológicos… es algo enrevesado, pero no tanto.

    Porque deberíamos saber que la vida de los seres vivos se basa en las reacciones químicas, que se producen, a lo largo y ancho de su organismo vital : desde la profundidad corporal de un hígado, hasta el fluir mental de un pensamiento (una idea).

    Son reacciones químicas, que, a su vez, favorecen impulsos eléctricos, y que serán el fundamento de los procesos vitales… se sea creyente o científico. El que quiera invitar a sus dioses, para este asunto de la vida, es libre de hacerlo. Pero que no intente comernos el coco (más), a los que intentamos ver la vida de forma más científica…

    Así que podemos parar un poco, para observar su «comportamiento» (el de los electrones libres), porque, de alguna forma, nos valdrá para entender mejor el efecto de pantalla, que se da con los genes biológicos. Con la salvedad, ya lo indicamos ahora, de que el efecto pantalla genético puede darse con resultado positivo o negativo. Algo inexistente en la reactividad de los electrones libres. Una reacción química no está regulada por ningún tipo de ética. Lo que sí pasa, cuando sus resultados pueden ser valorados por algo o alguien que los considere positivos o negativos.

    Por ahora estamos hablando de usar un proceso que la naturaleza ha diseñado, para ayudar en la maduración de los genes biológicos, de una forma totalmente controlada de antemano. Apantallará los genes biológicos de tal forma, que no solo frene su acción, sino que la puede reemplazar por su opuesta. Por ejemplo, la empatía (biológica) puede ser convertida en antipatía (social). Aunque solo sea temporalmente (recordemos siempre esto). Los genes biológicos no desaparecen (borrados), solo quedan inactivos. Así que algo puede activarlos de nuevo.

  • ¿Y cómo INTERVIENE la sociedad adulta?

    Podemos hacer una pequeña pausa, para hablar de un mecanismo que explica perfectamente el modo en que la SAD puede intervenir en la maduración de las crías humanas… Este mecanismo artificial de interacción social es lo que podemos llamar un efecto pantalla. Y gracias a él, la SAD, condiciona toda la conducta del recién nacido.

    ¿Pero qué puede ser este llamado efecto pantalla?

    La RAE nos indica a qué se le llama efecto pantalla, pero lógicamente no habla de este efecto pantalla, que usamos, como elemento importante, en el análisis sociogenético del comportamiento humano.

    Ni siquiera atiende esa RAE, al efecto pantalla, como elemento básico en la Química de Reacciones. Dado que es este mecanismo natural el que explica la existencia de esos electrones semilibres (unidos al núcleo, pero con gran capacidad reactiva, por estar lejos de él) en un átomo. Este efecto pantalla químico es el que explica la capacidad reactiva de estos electrones, para generar todo tipo de reacciones químicas, entre ellas las que dan lugar a fenómenos vitales. Puede decirse que, gracias ellos, vivimos… hay que ver lo poco que somos en esencia (una serie de reacciones químicas, dirigidas en cierto sentido por eso que llamamos naturaleza… que, realmente, no dirige nada… solo «deja hacer» y luego intenta seleccionar).

    Y así como ese efecto pantalla es vital, para explicar la reactividad química de los átomos, también podemos decir que un efecto parecido se da en la interacción de los genes sociales con los genes biológicos. Por lo que resulta esencial para explicar la incidencia de la sociedad que rodea a un ser humano, en la conducta de ese mismo ser humano.

  • ¿Interviene la sociedad en la conducta humana?

    E interviene mucho más que la naturaleza (sea lo que eso sea)…

    Ya lo dijimos ayer, la plasticidad de nuestra mente y la no plasticidad de la influencia social, entendida como una permanencia del gen social que influye negativamente (que además son más numerosos), favorecen que el injerto mental se esté reforzando de una forma casi constante (familia, amigos, TV, escuela, libros y prensa…).

    Porque se habla mucho de la influencia ambiental (educativa se le llama a veces), al analizar la maduración de una cría humana. En especial en relación a su comportamiento social. Pero no es la naturaleza la enemiga de la cría humana, puesto que ella siempre tiene una influencia positiva, salvo que te diera por correr delante de un león. El problema grave radica en como la sociedad adulta dominante (SAD) trata de encauzar la forma de pensar de esa cría, especialmente en relación a la renovación o no de esa sociedad adulta manifiestamente mejorable.

    Porque ,negando su capacidad regeneradora, es como la interacción de la sociedad, a través de sus individuos controlados, hace fracasar esa función tan importante de las crías humanas, que , lo repetimos por enésima vez, consiste en regenerar la sociedad en la que han nacido.

    Así que sí, más del 90% de nuestra conducta cotidiana, queda fijada por los adultos que nos rodean, que, podemos decir, nos tienen encadenados… camino de ser esas piezas fundamentales en la maquinaria social establecida. Para que esa sociedad adulta se mantenga igual, o peor

  • Y un apunte sobre NO plasticidad SOCIAL!!!

    Y si ayer hablamos de la plasticidad cerebral, para explicar lo bien que funciona el proceso de injertar genes sociales, ahora toca resaltar como es, precisamente, esa facilidad de injerto, la que favorece que se injerten igual o mejor, los genes sociales negativos que los positivos.

    Básicamente, entre otras cosas (aprecio personal al poder, por ejemplo), que también favorecen el proceso, porque la sociedad que nos rodea son muchos y nuestro ADN es uno solo!!!

    Esa multitud que nos rodea resulta fatal para nuestra independencia, a la hora de madurar como cría humana.

    Porque casi todos los adultos van a tener motivos, para controlar nuestra mente de cría humana, y la mayoría no por buenos motivos (para nosotros).

  • Un apunte sobre PLASTICIDAD CEREBRAL…

    Este apunte nos viene bien, para aplicar en el caso de nuestro pequeño salvaje y, en general, para entender mejor como la mente humana, aún teniendo una masa neuronal de base, es más plástica (flexible) de lo que puede parecer.

    Algo totalmente lógico si nos ponemos a entender como nos funciona el coco, a cualquier ser humano, aunque no entendamos mucho de neurobiología.

    Todo el mundo puede, si quiere, entender que nuestra mente es muy muy manejable. Se deja manipular más de lo que nos gustaría, en general. Y casi siempre, por desgracia (o por sofisticación social) de forma inconsciente.

    De hecho, como veremos dentro de poco, en esa plasticidad mental se basa el buen funcionamiento del injerto de genes sociales, del que ya hace tiempo llevamos hablando en el blog.

    Puede que no lo logremos, pero, a lo mejor, acabamos intuyendo que este injerto de genes sociales, en la mente del ser humano, tiene un cierto parecido a insertar un chip nuevo, en un circuito electrónico ya montado. ¿O será pasarse de analogía?

  • Un apunte sobre NEUROBIOLOGÍA…

    El hecho de querer observar también el funcionamiento de las estructuras neurológicas, aunque no al modo de Ramón y Cajal, no nos permite conformarnos con un análisis neurobiológico del comportamiento humano.

    Porque no nos interesa saber de la memoria (o sí), ni del aprendizaje (o sí), ni del movimiento (o puede que sí) y tampoco de la percepción sensorial (o esto, ya sí claramente, pues por algo empezamos las reflexiones de este blog debatiendo sobre la diferencia entre mirar o ver… o ¿acaso no?)… así que de esta fuente beberemos mucho, desde luego. Pero necesitamos combinar la «bebida neurobiológica» con otras sustancias reflexivas, que nos acerquen a eso que lamamos comportamiento humano, conducta… o forma de andar por la realidad.

    Y ahora, más modernamente, diremos forma de navegar por la realidad virtual. Si tenemos en cuenta que, antes nos referíamos, como es lógico, a la realidad pre-XXI, a la única realidad conocida hasta entonces: la analógica. Aunque no se debe despreciar la importancia que siempre se le dio a los sueños. Antes que Freud, ya lo vivieron intensamente en Egipto.

    O sea que nuestra memoria guarda los genes sociales que nos injertan. Como el ADN guarda los biológicos. Aprendemos a usarlos de la forma que tratan de enseñarnos, en el día a día. No educados sino domesticados. Nos moveremos en consonancia con las órdenes que salen de este tipo de genes, que han apantallado a los biológicos y, por tanto, anulado temporalmente, sus órdenes naturales. Para que finalmente, vovlveemso areeptirrlo, nos sirvamos de nuestros sentidos, y así recabar información (ese chaval es un débil) y ser capaces de hacer lo que sea necesario para usarla (en este caso, para fastidiarlo). Cuando, a veces, ni siquiera usamos información propia, solo lo que nos dicen otros colegas. Y sí hacemos así, ¿Estaremos practicando algo muy parecido a un proceso de acoso escolar, por ejemplo?

  • Un apunte sobre la CONDUCTA…

    ¿Cómo acercarnos a eso que llamamos comportamiento humano o conducta humana?

    No nos llega con la Psicología (con su conductismo), ni siquiera esta Ecología del Comportamiento, que citamos en la imagen, ya que se aplica al estudio del comportamiento general, de animales irracional y racionales… y a nosotros nos interesa únicamente estudiar el comportamiento de un animal que es racional, para poder inferir que tipo de estructura mental le hace ser objeto de una intromisión cerebral (mental) ajena, tanto natural (biológica) como artificial (social).

    A nosotros nos interesa ver (ver, NO solo mirar)como puede variar la mente de un ser humano, en un ambiente determinado. Si en vez de sufrir el proceso de maduración natural y libre, es decir, una influencia adulta positiva (gen social positivo), lo que sufre es una influencia negativa (gen social negativo).

    Retomando el dicho de que todos los caminos llevan a Roma, digamos que aquí es todo lo contrario… unos llevan a Roma, otros al Infierno directamente.

    ¿Qué vienen a ser esos «caminos a Roma», en la dura realidad cotidiana del comportamiento humano?

  • La conducta : ¿Se EDUCA o se DOMESTICA?

    ¿Cuánta gente (adulta) confunde educación con domesticación?

    ¿Cuánta gente (adulta) le preguntaría a un caballo, en el caso de que hablara (y pensara), si quería ser domado?

    ¿Cuánta gente (adulta) piensa en la cría humana, una vez que debe empezar un proceso educativo? Es decir, ¿cuánta gente valora el tipo de educación que va a recibir, para que no sea un proceso de mera domesticación?

    ¿Cuánta gente (adulta) mueve un dedo, cuando las crías humanas protestan por el tipo de educación/domesticación recibida?

    ¿Cuánta gente (adulta) piensa, y actúa (conducida por sí misma) una vez que ha pensado?