Etiqueta: revolución

  • Poco a poco van apareciendo…

    Estábamos diciendo como aparecen las clases sociales que eran inexistentes. Sobre todo a partir de un proceso revolucionario que, al ser dirigido (como es lógico) por una vanguardia, tiene efectos colaterales no muy revolucionarios.

    Realmente se pueden decir, que van a ir muy en contra de la revolución ya acabada. Son los pilares de la contrarrevolución.

    Ya dijimos ayer que la vanguardia tenía mucho que ver, en este proceso de reconfiguración de las clases sociales tras una revolución.

    El mecanismo básico siempre es el mismo : un grupo de cerebros revolucionarios, los de la vanguardia, se empeñan en poner como objetivo de lucha, en vez de algo real y palpable (por el pueblo llano), una idea totalmente abstracta, que hace de totem primitivo : La Causa del Pueblo, La Libertad del Pueblo, El Espíritu del Pueblo… (o de lo que sea… y así : con mayúsculas!!!).

    De tal forma se hace abstracción del movimiento real que supone una revolución, que, muy acoplado a esa idea totem, tenemos a la Guía Espiritual de la Revolución… el Líder Indiscutible, que no se equivoca (no puede) y que sabe muy bien lo que necesita el pueblo. De hecho suele escribir un libro tipo catecismo Cristiano. Empieza así el proceso básico de enmudecer al pueblo, para que hablen por él los fanáticos seguidores del Guía, del Líder… del No Va Más Revolucionario. En el caso soviético se llaman Comisarios Políticos de la Revolución Bolchevique. Y ellos serán los nuevos sacerdotes del Nuevo Dios Revolucionario. Algo que Stalin lo perfecciona hasta la saciedad. En la Revolución Francesa el icono fue la Marianne despechugada, con banderola (otra idea muy espiritual y que , realmente, no quiere decir nada).

  • Y el castigo se va… ESCALONANDO

    Y tener un adn social negativo es una forma de castigo social.

    La SAD es la que genera un humano incomprendido, a partir del humano diferente. Y para eso te injerta un gen social negativo, que no existe biológicamente, que te marcará como un ser humano desencantado con el ecosistema donde te tocó vivir. En vez de integrarte, en una adaptación positiva, te sentirás un inadaptado (adaptación negativa). Como ya vimos con cierta profundidad, o te haces un conformista o te hacen un inconformista. O eres un regenerador o eres un conservador.

    Y todo eso se va manifestando en tu comportamiento social, a partir de ser injertado con los diferentes genes sociales negativos (o roles, le podríamos llamar, si te gusta el teatro) : el poscrito, el exiliado… el expulsado de la vida (muerto, de motu propio o por inducción).

    En vez de una muerte natural te ofrecen una muerte artificial, que a diferencia de la natural tiene dos versiones, la virtual y la real. A la primera, ahora ,se le llama «cancelación».

    Ambas acaban contigo, te borran la conciencia de ser tú, aunque en la muerte virtual sigas vivo. Pero no te dejarán ser tú, solo serás un zombi. Una pieza de la maquinaria social, con mentalidad de ser más o menos inerte. Ni siquiera un animal!!!

  • Porque debemos evitar, que su anciana mente… esté llena de ARRUGAS NEGATIVAS

    Después del caos revolucionario, solo hay una salida posible, que lleve la revolución a buen término. Y es con el trabajo de las viejas y de los viejos. Que pasarán de proteger a las crías humanas, durante la cruda batalla social, para ir rehaciendo las casas y los caminos, por donde vuelven los revolucionarios sobrevivientes. De los que muchos serán machos, pero también habrá un montón de hembras.

    No hay otra.

    Las casas y los caminos no se rehacen solas. Y las heridas de guerra se necesitan limpiar y curar. Sin olvidar que el oxígeno para respirar es gratis (por ahora), pero se necesita comer todos los días.

    Y, aquí y ahora, los viejos y viejas vuelven a ser imprescindibles.

    Si hasta lo son en las sociedades modernas del siglo XXI, que presumen de vivir en paz, con tanta pobreza acumulada, por la explotación de una mayoría de terrestres por una minoría de los mismos. Esa capacidad de oprimir al prójimo, que tenemos los humanos y que no viene marcada en el ADN

  • Porque, aún de viejas, las mujeres… tienen un importante ROL SOCIAL!!!

    Y no exageramos cuando decimos que en una revolución, sin las viejas que pueden mantener protegidas a las crías humanas, esas que solo valen como carne de cañón en cualquiera guerra, la revolución es IMPOSIBLE.

    Porque ya lo diremos más adelante, pero tampoco hay revolución si no se atiende con prioridad a un sector que, como decimos es la carne de cañón(no uniformada), que sufrirá más profundamente la desorganización que provoca toda revolución.

    Así que son primordiales esas viejas que protegen a la futura carne de cañón (uniformada). Y es vital ese trato especial, que debe tener todo joven revolucionario con ellas, para que sus miedos se conviertan en esperanza. Para que se aparquen los momentos de crisis organizativas, que pueden llevar a no ver la salida del proceso. Ya que nada como ver el miedo en los ojos de un futuro adulto, para volver a coger el instrumento revolucionario con más y mejores ganas.

    Así que las mujeres en general, futuras madres, y las mujeres ya mayores, madres en descanso que no tienen, necesitan especial protección.

    Y lo mismo las crías humanas, en este caso el sexo es algo trivial, porque lo que cuenta es su tremenda indefensión y su potencial de futuro. Hasta se puede decir que, en estas condiciones, el sexo es irrelevante, lo más parecido a un paraíso queer.

  • Porque solo nosotros, los humanos,…

    … generamos muros filtro virtuales.

    Muros que no existen, como si existen los muros de acumulación de materia inerte, o viva (vegetales, humanos con armas o sin ellas…). Incluso muros que resultan invisibles, pero sentimos su presencia inmaterial. Todos ellos impiden que sigamos caminando por la senda que habíamos tomado.

    Son los muros de peaje. Esos que pone el poder establecido para discriminar a los buenos súbditos, lo que pueden pasar, de aquellos que son «diferentes», en este caso malos súbditos, y que no pueden pasar. Son discriminados los que tienen alguna peculiaridad que el poder establecido no quiere admitir como positivo. Ni siquiera como neutro.

    Y los peores son los muros virtuales. Muchos de ellos falsamente virtuosos, aunque sean promovidos por las llamadas iglesias. Porque ese tipo de muros virtuales son los que separan a los que tienen ganado el reino de este mundo de los que deben ser castigados, sea por un pecado original inxistente, o por los sucesivos pecados que esas iglesias han ido fijando a lo largo del tiempo de opresión que han establecido.

    Hasta ese Juicio Final. O hasta los sucesivos juicios civiles y militares, por los que deben pasar eses humanos con etiqueta social de DIFERENTES. Eses seres humanos que no quieren seguir las normas sociales establecidas por la SAD.

    Aunque tu diferencia con «los otros» consista simplemente en que eres una cría humana, que llevas lógicamente la marca de la regeneración social en tu ADN. Entonces es cuando los herodes del sistema social dominante (o SAD) deben buscarte por los belenes del pueblo, para acabar con tu vida. Y que ellos puedan dormir tranquilos una buena temporada. Hasta que nazca la nueva promoción de crías humanas… y vuelta a empezar.

  • Y tantas miradas hay, que acabas mirando…

    … con la experiencia hecha arrugas.

    Porque hay muchas miradas, propias y ajenas. Y con tanto cambio y recambio, llegado a su fin o, mucho peor, quedado a medio camino, nos vamos arrugando. Y como el paso del tiempo trae las arrugas, de cuerpo y de mente, será siempre necesario tener las herramientas (siempre las dichosas herramientas), en la mochila cerebral. Para que así no nos pille el toro revolucionario. O, si nos pilla, que nos pille preparados.

    Debemos tener en cuenta que el caos que conlleva desmontar una SAD determinada, no es nada comparado con el esfuerzo que supone darle la vuelta al calcetín social, parcial o totalmente. Y, a veces, solo para remendarlo. Construir es mucho más difícil que destruir. ¡Y cuántas veces se nos olvida!

    Y construir una nueva sociedad adulta dominante, que ya no sea opresiva, no es moco de pavo. La buena gente se va quedando por el camino y, por desgracia (o por gajes del oficio revolucionario) suelen quedar vivos los menos buenos. Los que aquí llamamos «oficinistas» del proceso revolucionario. Una especie de «funcionarios del cambio», que en general ni saben muy bien lo que es cambiar (a fondo). Viene siendo el modelo Stalin de funcionario revolucionario, que podemos titular.

    En la Revolución francesa se dio un caso claro de toma de la Bastilla en nombre del pueblo. Y, la consiguiente «toma» de Versalles, ya directamente para la burguesía revolucionaria. Se trataba de ocupar la plaza de la aristocracia, para que, como bien decía el otro, «que todo cambie, para que nadie cambie».

    Y en la revolución «proletaria» rusa, otro tanto, ya que la vanguardia revolucionaria bolchevique acabó por ser, años después, la Nomenclatura Soviética. Una nueva especie burguesa (opresora).