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  • Porque la gente «de bien» necesita normas sociales claras…

    … que la diferencie de la gente «mediocre».

    Y esto admite menos discusión que la existencia de un dios (o de múltiples).

    Cuando hablamos del inconsciente colectivo, que decía el JUNG, pocos ejemplos más presentes (y demostrables) que la presión social de los otros habitantes humanos de tu ecosistema. Ellos vienen a ser el espejo donde tú te miras, desde que bajaste de la cuna y empezaste a mirar eso que se llama «mundo exterior». Es tu salida de la cueva, la que tienen los animales irracionales. Solo que aquí empieza mucho antes, ya que tu interacción con ese mundo exterior empieza mucho antes, mismo con la entrada de una cuidadora mientras eres un bebé.

    Por ejemplo, todas las buenas amas de casa de los 50 USA, sintetizan la esencia de dos cosas : como Hollywood les vendió la lavadora de lo que significa ser «buena ama de casa», ya desde muy pequeñas, y como la SAD usa este tipo de lavado de cerebro, para mantener unas capas sociales que hagan de colchón contra el ansia renovadora de los adolescentes. La serie de TV, Mad Men, le da un buen repaso a este tipo de modalidad de comportamiento doméstico. Y además es muy interesante verlo en su contexto del mundo de la publicidad. Porque así podemos ver como se alimentan mutuamente : publicidad-amadecasa y amadecasa-publicidad.

    ¿Qué mejor zoo, que una casa típica del Medio Oeste USA, para reducir como auténticos monitos a los adolescentes nacidos en USA? El colmo de los colmos, si tenemos en cuenta que se trata de la tierra donde reinaba el espíritu aventuro del colono usamericano. Y es muy irónico, mucho, que se instale como modelo un tipo de adolescente tremendamente estático y más rancio incluso que sus propios abuelos ex-aventureros.

    ¿Desde cuándo somos realmente libres, para escoger nuestro futuro?

  • Incluso si esa flor, parece que…

    … nos quiere deslumbrar.

    Porque sí, también somos algo ciegos, cuando es la propia luz quien nos ciega. Y por eso nos dicen que no miremos al sol directamente. Pero luego miramos directa y fijamente al famosete de turno, cantante o político, que nos deja estupefactos por un momento, o por toda una temporada. Haciéndonos perder la capacidad crítica de nuestros filtros propios.

    Adquiriendo así una ceguera temporal, que nos hará fans de ese personaje, aunque realmente no lo merezca. Y dejándonos con cierta dificultad, para admirar a otros personajes mucho más positivos. Como pasa con la ceguera parcial ante la flor, nos falta capacidad, como dijimos ayer, para ver los muchos matices que tiene lo que parece un solo color. O cuando nos cegamos para ver los matices que presenta el famoso de turno. ¡El guapo de la disco!

    La SAD (sociedad adulta dominante)es una experta en iluminar artificialmente a un ser humano que nos quiere vender como algo especial, algo así como la lavadora humana semiaveriada. Cuando ese fenómeno social solo es algo que venia de serie, pero fue perfeccionado en los talleres sociales del poder establecido. Que para eso paga a especialistas de todo tipo en disfrazar a un ser humano (el arte del disimulo), para que parezca algo interesante. O mucho peor, muy interesante.

    Es la función primordial de los focos que sobreiluminan al personajillo. Y, sobre todo, de los espejos humanos, que son los sicaaios dela SAD haciendo que sobresalgan cualidades del personaje, que no merecen ni ser tenidas en cuenta, en un análisis social de verdad. Esos son los peores filtros (ajenos).

    Es la publicidad, en su esencia más social y populista : convencerte de lo imposible. Porque así les conviene.