
… para sentirse bien asqueados.
Porque en la selva terrestre (real) del día a día, sea la urbana o la rural, ya tenemos demasiada muerte. Y además provocada por nosotros mismos, nada que podamos endilgar a algún tipo de alienígena. Y, de hecho, ni siquiera suele necesitarse buscar responsable ocultos, entra el follaje de la selva o las casas derruidas.
Los responsables son seres humanos, habitantes de este planeta, con nombre y apellido, que se consideran tan poderosos que practican el exterminio humano, ya sea a pocos o en grandes cantidades. Y no se inmutan. ¡Porque saben que son inmunes!
Y habitan grandes despachos, así como grandes mansiones. Viajan en enormes yates o aviones privados. Y suelen tener de amigos a los principales políticos y piratas del planeta.
Forman eso que se puede llamar poder establecido. O élites del poder. Los que manejan los hilos de la política mundial, aunque sean narcotraficantes o traficantes de armas y de seres humanos (crías sobre todo). Aquí los «simplificamos» con el acrónimo SAD (sociedad adulta dominante).
Esos nombres y apellidos, fácilmente «buscables» en Google, o bien escondidos en su cueva, tras una caterva de tiburones llamados abogados, son los que provocan hambres y guerras, como si no se necesitara un mañana, para las nuevas generaciones de crías humanas. Incluidas, como no, las suyas.