Etiqueta: futuro

  • Y hay gente que ni deseos puede tener…

    Y por ese mismo motivo, ni puede hacerse un yo. Irá creciendo, que no madurando, sin poder construirse ese yo, que va a ser imprescindible en su etapa de adulto.

    O sea, que hay niños a los que no dejan llegar a adultos, por mucho que vayan cumpliendo años.

    Porque no es lo mismo ser un adulto completo, que un adulto mutilado… y no, precisamente, en su cuerpo físico. Lo que tiene son mutilaciones mentales.

    Como va a esforzarse en tener un YO bien completito, cuando el 90% de su tiempo vital tiene que ser dedicado a buscar comida, para sobrevivir. En la supervivencia no hay Yo individual posible. Todos los supervivientes tienen un Yo principal casi idéntico… no puede haber matices importantes que los diferencien.

    Si hemos de ser sinceros, la extrema pobreza de un superviviente, no te deja usar energía para hacerte preguntas filosóficas. Tal como le pasa al niño de la imagen. En vez de buscarse un Yo, bastante tiene con buscar alimentos. Sócrates se podía hacer muchas preguntas, porque no era esclavo y comía todos los días.

  • El límite no existe, solo es … una REFERENCIA!!!

    No hay límites en el espacio, aunque sí parece haberlo en el tiempo. Bien sea por tener una fecha de caducidad (cualquier tipo de vida) o porque , de existir el viaje en el tiempo, ir hacia atrás sería ponerse en situación de tener ya un futuro diferente del que tomamos como punto de partida (hacia el pasado)… o sea, que nos borraríamos nuestro propio pasado.

    Y sería igual hacerse un gato o un caballo, como dicen por Oriente, porque ya nada de lo anterior tendría sentido para nuestro(s) futuro(s) yo(s).

    Diversas creencias aparte…

    O sea que las fronteras no existen más que en las normas sociales de cualquier tipo de SAD. Los ecosistemas son ilimitados, aunque claramente marcados por la naturaleza, en cuanto nos puede ser beneficioso o perjudicial el traspasar determinados puntos, marcados como límites.

    Nadie más que nosotros nos va a echar, del posible edén o infierno, donde estemos viviendo. Los límites, como en matemáticas, no tienen existencia propia, pero nos valen de referencia, para indicarnos hasta donde nos pueden garantizar la natural libertad. Más allá de ellos, los pequeños límites, será un problema para resolver artificialmente. Esos pequeños límites son como metas parciales. La meta absoluta no existe, aparte de la poco apetecible Muerte.