Etiqueta: felicidad

  • Y  a veces empieza mal… muy mal!!!

    Una cochina mentira, como la copa de un pino, eso de que «todo es relativo». Y, para colmo diciendo, que eso lo dijo Einstein. Porque, esa frase, solo vale para un mundo microscópico, en la realidad macro el mundo material no es relativo, salvo para decir que una hormiga es más pequeña que un elefante, pero más grande que cualquier tipo de célula (salvo un jodido huevo de gallina o de avestruz).

    Así de complicado es todo, hay que saber expresarse en función del contexto, al cual nos estamos refiriendo.

    Según la imagen, una niña en Gaza puede poner cara de felicidad, aunque en su jodida vida de perseguida por un ejército genocida, no pueda estar a menos años luz de tal forma de vida (ser feliz). Aparte de no poder saber siquiera que la felicidad absoluta no existe. Para ella ni existe un sucedáneo de felicidad. No tener que carretar agua, por ejemplo. Aunque durase un solo microsegundo, ese atisbo de felicidad..

    O sea, que una niña en Gaza puede ser feliz, no teniendo que carretear agua, pero un chamaco rico en México, no sentirse feliz, por no tener que hacerle los recados «de» su mamá.

    En la misma familia, un hijo puede sentirse feliz, haciendo los recados (de la familia) y otro no notar felicidad alguna, por ele mismo trabajo. Evidentemente el Rousseau no tenía razón, pero era el siglo XVIII. Se trata de explicarlo en el siglo XXI.

  • Conviene hacer(se) una PREGUNTA…

    Y llegados aquí, sí conviene hacerse alguna pregunta. Conviene que fomentemos algo nuestras dudas… Porque puede que vivamos engañados… aunque, por ahora, no sacaremos a la SAD, como segura causante de esa idea tan falsa, de «vivir engañados». Quizás conviene también repasar aquellas páginas iniciales del blog.

    ¿Qué nos hace creer en una realidad que no es? Por mucho que digan los sacerdotes… Y que, como decimos nosotros, ella (la SAD) se encarga de impedir que así sea. L a iglesia es enemiga de las familias felices, porque ellas no necesitan a los curas para confesarse. La iglesia vive de las familias rotas, para que ella pueda hacer de pegamento…

    De todo eso hablamos aquí. Con estas reflexiones que intentan explicar el comportamiento humano, en función de unos genes sociales negativos, que, según maduran, van conformando nuestra conducta.

    Y que, para colmo, conllevan el hecho claro de que disimulan esa manipulación de tal modo, que nosotros caemos en la tentación de que estamos viviendo en una familia feliz, o al menos algo «llevadera».

    Cuando es imposible que exista la felicidad, un concepto totalmente imaginario. como los números del tipo a+bi… y menos aún , que haya un ejemplo práctico, donde se dé algo parecido a un estado de felicidad al 100%. Realmente, ya es mucho pedir que se dé al 50%. La realidad es muy heavy.