
Pues sí, exactamente igual que pasa la ropa de unos hermanos a otros, en las familias con dificultades para llegar a fin de mes.
Las normas de la abuela, sus costumbres, serán sociogenes que pasarán a sus hijas, que serán madres de sus nietas… y a las que le pasarán esos sociogeens recibidos de la abuela. No viajan en células, sexuales o somáticas , pero viajan… como elementos inmateriales, injertados en la mente de tu abuela. Nada más nacer, ya que será bombardeada con ellos… o durante el resto de su vida, en momentos de caos y dolor, por ejemplo una postguerra. Siendo casi imposible evitarlo.
Y así pasar de madre a hija y de hija a nieta… cerrándose un ciclo , que resulta muy difícil de romper, aunque no sea imposible..
Sobre todo un cambio sucesivo de ambiente , puede favorecer que todo este tipo de injertos se hagan en condiciones altamente inestables…. y , por ello, vayan perdiendo fijación. Sobre todo si alguna de ellas cae en un ecosistema, donde resulte muy difícil superar los cambios producidos respeto del ecosistema anterior.
Si comparamos con los mecanismos epigenéticos, que sufren los biogenes, para tener mutaciones, estamos hablando de unos mecanismos episociogenéticos… con la salvedad, de que los injertos son mucho más fáciles de intervenir que en los biogenes… podemos decir que el grupo metilo epigenético, puede ser un amigo, adolescente o adulto, que consiga entrar en su mente de forma natural y libre, neutralizando el sociogén correspondiente… porque ya tenemos dicho muchas veces que el biogén de la libertad , por ejemplo, es demasiado persistente.