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  • Hay deseos que no se pueden cumplir…

    Para ser más exactos son deseos que no los dejan cumplir…. ¿Quiénes? Los de siempre, los que tienen el poder, los adultos que han tomado el mando de la sociedad.

    Salvo, como dijimos, que nazcas de familia rica… allí dónde sea, incluso un ecosistema social muy pobre, porque vendrán los buenos de la peli, para salvarte de la pobreza.

    Pero ¿qué puedes hacer cuando la pobreza te acosa?… o más bien, te acosan los defensores de la pobreza. Porque es como el acoso en el colegio, hay unos responsables directos del acoso escolar, el alumnado del centro, pero existen unos inductores de ese acoso, que suelen ser todos adultos. Y adultos, más o menos poderosos, del entorno del acosado… desde los familiares y profesores (por acción o inacción)… hasta otros adultos (policías, gobernantes…) que colaboran en ese ambiente que propicia el acoso escolar.

    Y con la pobreza es lo mismo.

    Nadie quiere ser acosado, por la pobreza o por otros seres humanos, pero la pobreza y el acoso a los débiles está instituido por los adultos de la SAD, como un medio que les permite seguir sin cambios sociales, para aumentar la necesaria libertad. Recordemos siempre, la capacidad de regeneración social que traen en sus ADN las crías humanas y el miedo que eso les da a los adultos poderosos.

  • Y por eso, dónde nacemos es un accidente social…

    Es, en cierto modo, un juego, pero un juego en el que siempre pierden los mismos : los pobres.

    Porque ellos nacen dónde les toca y no podrán salir de ahí fácilmente. Por mucho que alguno diga que ya se tienen ganado un cielo. Mientras que los hijos de los ricos si nacen ahí es por accidente… así que siempre tendrán la opción de poder salir de ese ecosistema de pobreza.

    Los pobres vienen de familia pobre, que, para colmo, pueden tener ya asumida su pobreza «como un hecho natural». Los adultos dominantes, con la inestimable ayuda de la iglesia, se esfuerzan mucho en conseguirlo. Para eso se inventaron el Reino de los Cielos, sea en la religión que sea. Pero los ricos, si la familia intercede por ellos, tendrán fácil salir de ese ecosistema pobre, que no les es propio.

    Y , si la familia no los quiere, les tocará ampliar el número de pobres que se acumulan en ese ambiente. Porque la naturaleza no juega con nosotros. Somos nosotros quienes jugamos con la naturaleza. Y por eso la SAD inventó el sociogén, para hacer que unos seres humanos se comporten de una forma y otros de otra, de tal forma que se contradigan con las directrices que les darían sus biogenes. Jugamos a contradecirla, a veces queriendo y otras no.

    ¿Comprendido?

  • Y de los CAMBIOS que no… podemos controlar

    El miedo, sí es el Miedo. El gran general, que nos ataca constantemente, porque la gran batalla del miedo no cesa nunca.

    Ya desde muy pequeños nos hacen soñar con ese Miedo (artificial).

    Puede ser un ogro que nos quiere devorar, puede ser un enorme abismo por el que podemos caer… incluso si empezamos volando en modo Superman, llegará un momento en que la gravedad podrá con nosotros. Y es curioso que nunca caigamos hacia arriba. Porque aún no sabemos que, en el espacio exterior, no hay direcciones privilegiadas (a distancia de una determinada masa material).

    Pero lo más snormala e squ elee miedo nos sslso prorvoquen una serie de cosas y seres que enoss hana aido emetiendo pococ apaoco, a lo largo del día. Luego por la noche sale todo en tropel.

    Y por eso es fundamental combatir el miedo. Por eso hay que hacer como Eva, en la Biblia Abrahámica y tomar esa manzana que nos dará el conocimiento sobre la realidad. No es la de Apple, pero nos ayuda a sentirnos más seguros, cuando emepzamos a dar los pasoss neecsaraaios (para avanzar). Aunque eso nos dé algo de miedo… miedo a lo aún desconocido. Pero ese miedo es algo natural. Va en nuestro ADN. No nos lo aporta ningún adn social negativo. Es totalmente nuestro y tenemoso que apreenedre amanajarlo, para alo cual tenemeeos genees biológicos que enos ayudan. Y que solo necesitan madurar, mediante una interacción positiva con los elementos del ecosistema donde vivimos.

  • Porque los lobos (humanos)…

    … nos esperan fuera de la cueva.

    Aunque no lo sabemos, salvo si mamá nos lo dice. Pero el ser humano , en modo lobo, está siempre al acecho, para aprovecharse de nuestra curiosidad innata. Y así engañarnos.

    Tenemos que efectuar una de nuestras primeras adaptaciones al entorno donde nos tocó vivir, aparte ya de lo hecho en el interior de la cueva.

    Porque el ADN marca esencialmente la empatía y, por lo tanto, la confianza en eso que alguno llamó «el prójimo». Pero, como iremos explicando más adelante, tenemos que ir adquiriendo, de motu propio, ciertas habilidades o capacidades no genéticas. Tenemos que aprender, por ejemplo, a ser algo desconfiados, para que nuestra adaptación al ecosistema sea siempre en nuestro provecho. No en el de otros, esos que se quieren aprovechar de nuestra inocencia innata. Y no hablamos precisamente de los depredadores irracionales, que podamos tener : estamos hablando de los depredadores humanos, que son mucho peores.

    Así que salgamos de la cueva familiar mirando bien hacia donde vamos. Y, más aún, de quién nos dejamos acompañar.

    No se trata de escapar del mundo, solo de entrar en él con garantías de poder sobrevivir.