Etiqueta: defensa

  • Entonces, es cuando dudamos si…

    … hacernos un maltratado…

    Nadie se hace un maltratado, siempre lo hacen. Pero la frase vale para expresar que, en el fondo, puede que nos dejemos algo «ir por ese camino«. Hay casos en los que es imposible no caer en el pozo, pero en otros la falta de herramientas, más o menos voluntaria, puede empujarnos por la senda de ser maltratados.

    Sobre todo, porque no fuimos capaces de seguir el aviso del niño gazatí, diciendo BASTA. Sin entrar a analizar ahora la dificultad de asumir tamaña tarea, sobre todo de forma efectiva.

    Porque lógicamente no llega con estirar la mano abierta. Ni siquiera con el puño cerrado. Esas no son herramientas de defensa, solo símbolos que expresan nuestro cansancio. Solo pueden representar nuestras ganas de protestar.

    Las herramientas (útiles), para protestar, se van cogiendo desde que, en la cuna, un día decidimos agarrarnos con fuerza a los barrotes y empezamos a gritar. Valga como metáfora de un levantamiento, de una lucha iniciada, aunque quede mucho camino hasta que eses barrotes se conviertan en palos defensivos.

    Y es que nuestra defensa no se basa en buscar palos como armas, si no en mirar la realidad, de forma que la veamos lo mejor posible. Y con esa observación pertinente, ir llenando nuestra mochila de conocimientos aprovechables algún día.

  • Y es que, además de desconfiar, hay que…

    … aprender a decir ¡BASTA!

    Porque la desconfianza es una capacidad que vamos adquiriendo poco a poco, con las malas experiencias. Pero la capacidad de rebelarse viene ya marcada en el ADN, siendo algo que va a resultar esencial, cuando lleguemos a nuestra adolescencia.

    Entonces hablaremos de la capacidad de regeneración que poseen las crías humanas. Esa otra marca genética, que porta cualquier cría humana en su ADN, la de regenerar la sociedad adulta (dominante).

    Es la capacidad de provocar los cambios necesarios, para hacer que la sociedad adulta, que se ha ido desviando de una evolución natural y libre, vuelva a un camino más democrático.

    Aunque ellas no lo sepan, esa característica va escrita en su ADN y tienen una etapa , llamada adolescencia, para aprender a manejar esa capacidad. De forma que madure libremente y sirva, realmente, para deshacer tanto entuerto, como el Quijote. Tanto mecanismo de opresión como se ha ido inventando la sociedad adulta, a la que llamamos dominante. Ya que, en el planeta, puede haber varios tipos de sociedad adulta, especialmente en su fase tribal, pero será siempre una de ellas la que realmente controle el poder establecido a nivel de la organización terrestre global.

    Porque esa etapa de maduración, es la hora de que la cría humana aprenda a defenderse de los adultos que la maltratan.