Etiqueta: colonización

  • Incluso, diríamos, peor…

    ¿Cuánto le queda de vida, a la niña con el agua de la imagen de ayer?

    Porque, para muchos seres humanos, ya no cuenta que puedan seguir vivos, su problema esencial , es que, si siguen vivos, no puede decirse que viven, porque solo están malviviendo.

    Puede parecer exagerado decir que es mejor morir… pero ¿de qué vale estar muriendo todos los días?… Es nuestra caridad cristiana, que prefiere que padezcan, en vez de que se liberen, aunque sea con la muerte. No es muy diferente de la eutanasia, pero aquí, los que prefieren que vivan, son todos los que ayudan a los sionistas israelíes, para que los hagan sufrir ininterrumpidamente.

    Vaya panda de hipócritas… tan hipócritas y cretinos, como la Gran Hipócrita Europa, que anduvo masacrando nativos en las colonias y, ahora, no mueve un dedo, cuando se masacran entre ellos. O, mucho peor, los masacradores, auténticos genocidas, son un estado, que Europa se sacó del bolsillo, para que le perdonasen (se autoperdonase!!!) la masacre con los judíos de la II GM… porque la masacre colonial ni siquiera desean que se les perdone… Eran cosas que pasaban (se dice)… y, ahora, los descendientes de eses robos y muertes, no quieren saber nada de tener responsabilidad histórica… Quieren gozar de lo robado, pero no pagar ni una sola multa por haberlo robado.

    Lo escrito, hipócritas y cretinos… auténticos bichos totalmente inhumanos. Y ahora más en serio, no de broma como decía Obelix.

  • Y se trata de un robo legal…

    … por el que no se le pagó a sus autores!!!

    La moda desharrapado, por ejemplo, aunque ya sea en modo irónico, es algo inventado por los pobres. ¿Cómo soportar esa fashion break de las llamadas nuevas generaciones europeas?

    Esas que debían regenerar la anquilosada sociedad adulta dominante, pero solo llegan a ponerle flecos de disimulada pobreza. Y bien tapada debajo de la alfombra persa europea. Esa que adorna los suelos de la City y sus mansiones londinenses.Algo así como cuando el movimiento hipi nos quiso convencer de que se podía arreglar el mundo con muchas flores y, sobre todo, mucho mucho love.

    Amor en tiempos de tremenda cólera, que decía el otro. Guerras pequeñas, esparcidas por el planeta, como si no pudiera soñarse ya con un futuro en paz. Algo que hace imposible que florezca el amor de verdad, no la mera representación social del amor. Y sin tocar el egoísmo individual del hipi, que no quería dejar de tener la razón, aunque le enfrentes a cualquier argumento. Porque ellos eran los elegidos.

    Amor y paz. Lemas muy abusados, para fomentar en comunidades vacías. Puede que muy pacíficas, pero muy poco afectivas. Porque el afecto se confundía con el humo del porro, para empezar. Ese que necesitas tragar, para que te controle internamente. Seguía con el intercambio de fluidos que supone la total sexualización del cuerpo humano. Y termina con ese trágico abandono de las crías humanas comunitarias, que se ven abocadas a madurar en modo monte. Como si de simples lobeznos se tratara. Pero con las lobas medio dormidas, entre sus flores y el free love.

    Porque el andar en constante «trip» no te permite atender a las crías, aunque sea en modo colectivo. La maduración infantil y adolescente no es un trabajo de fin de semana. O de descanso entre viaje y viaje (mental). Son crías humanas, no elementos de ocio entre el follaje cotidiano.