Un blog de Sociogenética

  • Mirar es apuntar con los ojos…

    … pero ver, es mucho más complejo.

    No llega con apuntar bien, porque ya decimos que mirar y nada es lo mismo. Necesitamos apuntar nuestros ojos al objeto que deseamos ver, para que se inicie lo que podemos llamar, el proceso de la visión.

    Los santos apóstoles del Pórtico de la Gloria no existen (para nosotros),si no somos capaces de fijarlos en nuestra pantalla nucal. Es decir, necesitamos grabar una imagen del trozo de pórtico que estamos mirando, en algún circuito neuronal, en la zona de la nuca. Ya que ahí están los dedicados a esa función : ver.

    Algo parecido le pasa a un ciego, que necesita del relato oral de un vidente, para grabar, en su caso, en circuitos de memoria auditiva.

    Así que la imagen, creada virtualmente en nuestro ojo, debe viajar hasta esa zona de la memoria, donde quedará grabada, para hacer con ella lo que se quiera. Incluso olvidarla (si somos capaces).

  • Observando lo que no se ve…

    Un marco delimita propiedades…

    Hay veces que miramos y no vemos. Ese es el primer problema de mucha gente, que confunde mirar con ver.

    Mirar es dirigir la vista hacia un trozo de la realidad que tenemos enfrente. Ver es proyectar esa imagen, que ha pasado por los ojos y el nervio óptico, hasta el montaje final que nos hacemos, de ese «trozo» recortado, en la pantalla neuronal de nuestra nuca.

    Usar los conceptos al revés, como hace mucha gente, se puede hacer, pero no me parece científico.

    El problema es entonces asumir, que la observación necesita completar la mirada con una visión lo más cuidadosa posible. Es como con la fotos, no vale de nada, para conocer la realidad lo mejor posible, tener una imagen confusa de la misma.

  • Los primeros pasos

    Tener curiosidad es fundamental para avanzar…

    Ya lo digo muchas veces en otro sitio, pero la curiosidad no mata al gato, porque lo que lo mata es la ignorancia.

    No observar la realidad, con atención y cuidado, implica ponerse en peligro, cuando estamos dando nuestro primer paso por un ecosistema donde nos tocó vivir. Normalmente, sin que nosotros lo escogiéramos.

    Así que, observar esa realidad que tenemos enfrente, será indispensable, para saber si podemos dar el primer paso o no.

    Y es que la realidad es multifacética, por lo que la capacidad de observación debe estar bien madura, porque, en caso contrario, nos filtrará la realidad de una forma errónea.

  • Politiqueando

    Siempre se dijo aquello de que «empezando que es gerundio», aunque el alumno que lo escuchaba de su profe, lo único claro que tenía es que no sabía «como empezar».

    Y aquí estamos de nuevo, cambiando silla incómoda por silla mucho mejor y, sobre todo, la pizarra o libreta prehistórica, por un «simple» ordenador.

    Estando ya jubilado y muy cansado de bregar con preadolescentes, pienso que me gané el derecho a despotricar contra todo y, sobre todo, contra todos los que mantienen al planeta, al borde (algo exagerado) de la extinción de su especie humana.

    Así que nadie diga esa tontería, de que «no te metas en política», porque el bebé, cuando protesta en su cuna, ya está haciendo política.

    Un primer paso es solo eso, un paso inicial…